"Es probable que la inmunidad de la vacuna nos dure poco"

El incesante avance del nuevo coronavirus en el mundo generó, tanto en la comunidad científica como en la población en general, ansiedad, por la necesidad imperante de contar con una vacuna para hacerle frente al Covid-19.

Actualmente son más de 200 las formulaciones que se están probando en el mundo, pero son sólo 6 los laboratorios que ya están transitando la fase 3, es decir la última del proceso.

Ante la urgencia de crear una herramienta contra el virus, muchos de los laboratorios están acelerando los tiempos para obtener una vacuna en tiempo récord.

"La realidad es que serán varias las vacunas que saldrán en octubre o diciembre, pero esta será una vacuna exprés. Lo más probable es que no sea la mejor vacuna ni la definitiva, porque puede ser que la inmunidad nos dure poco tiempo. Pero será una vacuna que nos va a permitir salir del paso y que permitirá que la población pueda salir a abrir la economía", apuntó Belén Almejún, bióloga especializada en Biología Molecular e Inmunología e investigadora del Conicet.

En este marco explicó que cuando se aplica una vacuna por lo general deja dos tipos de inmunidad: por anticuerpos y por inmunidad celular. Por inmunidad es la que se mide por los ensayos de serología y que impide que el virus se duplique, y por el otro lado la inmunidad celular consiste en células que detectan y atacan directamente a las células infectadas.

"Con este coronavirus la memoria por anticuerpos naturalmente se va perdiendo entre un mes y tres meses y se dejan de producir. También hay muchas personas que no los desarrollan, de eso se registró que 3 de cada 7 donantes de plasma no tienen anticuerpos y eso es lo que a nosotros como inmunólogos nos tenía preocupados, pero se sabe ahora que hay una inmunidad celular de memoria", explicó la especialista.

La Argentina fue seleccionada como el único país de la región para realizar una de las fases de prueba de una vacuna contra el coronavirus desarrollada por la farmacéutica estadounidense Pfizer y que lleva adelante junto a la alemana BionTech.

En Argentina ya se registraron 15 mil voluntarios de los cuales unos reciben la vacuna y otros placebos. "La que se va a aprobar en el país forma parte de unas vacunas nuevas de las que no hay antecedente histórico dentro de la ciencia biomédica, ya que es una vacuna basada sólo en genes", informó la investigadora del Conicet, al tiempo que destacó que la vacuna de Pfizer se estima tendrá un costo de US$ 20 la dosis. Un precio que ante la situación por la que está atravesando el planeta, llegaría a aumentar las diferencias que existen en la sociedad.

En este sentido se supo que el Gobierno de China ofreció un crédito para Latinoamérica por la buena predisposición para la prueba de vacunas para facilitar el acceso a las mismas, pero este es un tema que todavía se está evaluando al igual que la transferencia de tecnología.

 

Son seis los laboratorios que están en la última fase de prueba

La fase 1 es de prueba de inocuidad, que asegura que la vacuna no cause reacciones adversas y se hace en una población de entre 10 y 15 personas.

Una vez comprobada la inocuidad, durante la fase 2 se prueba en una muestra más grande de cientos de pacientes, y se ve en ellos si la vacuna genera anticuerpos o inmunidad.

Por último, en la fase 3 se inyecta a un grupo de entre 30 y 50 mil personas y el factor principal es el tiempo de espera hasta que la totalidad llegue a contagiarse con el virus para recién poder evaluar su efectividad.

Ya son 6 las vacunas que se encuentran en esta última fase de prueba. La de Oxford que no es capaz de replicar ni generar la enfermedad sino que se utiliza para que lleguen nuestras células, la de China, de Biontech, que se basa en el mismo principio que la anterior pero con adenovirus humano, y la de Rusia que es igual a la de China.

La cuarta también es de China y consiste en el propio coronavirus tratado con agentes químicos para que pierda la capacidad de infectar.

La otra vacuna es la desarrollada por Pfizer que se va a probar en Argentina y la última es de la Compañía Moderna de Estados Unidos.

Estas últimas son nuevas por tomar una muestra de material genético del virus que se inyecta en el paciente y que es absorbido por nuestras células.

Así, la posibilidad de que en los próximos meses el mundo tenga más de una opción de vacunas se debe a que por la situación particular de pandemia se probaron muchas formulaciones juntas en el mundo, y además se acortaron fases.

Por ejemplo, algunos laboratorios decidieron fusionar la fase 1 con la 2, lo que implica que en lugar de hacer una primera prueba en 10 personas se hace en 100 y a partir de esa muestra se comprueba o no la inocuidad y la memoria. Además, “ya sabíamos que entraba a través de la proteína espiga que es la que le da el nombre de "corona’ al virus y muchas de las formulaciones vacunales que hay ahora se basan en esa proteína. Entonces partimos de un conocimiento básico que ya teníamos, pero ahora hay algunas formulaciones completamente nuevas”, indicó la especialista.

En este marco destacó que la vacuna que en menos tiempo se hizo fue para las paperas, que tardó 5 años, cuando el resto en general requirió de un trabajo de 10 años.

 

Los avances científicos argentinos

La llegada del nuevo coronavirus al país hizo que los científicos argentinos tuvieran que redirigir sus líneas de investigación, como por ejemplo los proyectos que venían avanzando en la lucha contra el dengue derivaron en la creación de los kits de detección y diagnóstico rápidos de Covid-19.

En cuanto a tratamientos específicos contra el coronavirus, en la Argentina se desarrollaron ensayos de plasma de convalecientes y actualmente la Anmat aprobó hace aproximadamente dos semanas el suero hiperinmune.

“Un tratamiento bastante robusto desde el punto de vista científico, porque se utiliza el suero de equinos que lo que hace es transferir al humano anticuerpos del caballo para el coronavirus y se está probando en unos 10 y 15 centros, en un total de 250 pacientes entre moderados y graves, antes de que lleguen al día 10 de haber presentado síntomas. Se quiere ver si se logra que, a través del suero equino, no lleguen a necesitar ventilación, con lo cual, si el suero hiperinmune hace que el paciente transite la enfermedad como un mero resfriado sería un lapso de alivio a la espera de la vacuna”, indicó Belén Almejún, bióloga especializada en Biología Molecular e Inmunología, quien destacó además que hay dos grupos trabajando en vacunas, uno de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam) y otro del Litoral

pero que todavía se encuentran en fase 1, es decir que recién las pruebas se están haciendo en animales.

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Informacion General

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...