"En el tiempo de pandemia se vio el aumento de los intentos de suicidio"

¿Crecieron los suicidios durante la pandemia?

Uno de los objetivos de la Secretaría de Salud Mental es la asistencia, prevención y promoción. Nosotros durante todo este tiempo continuamos trabajando en territorio, con los intentos de suicidio seguimos y las conductas autolesivas.

Todavía no tengo procesados los datos respecto a la cantidad de suicidios. Como dato puedo informarte que en el año 2016 tuvimos una tasa de suicidios de 13 cada 100 mil habitantes; en 2017 y 2018 esta tasa bajó a 11 cada 100 mil habitantes; mientras que en 2019 esta tasa subió a 13,5 cada 100 mil habitantes. Para este año, en el 2020 nosotros creemos que va a subir esa tasa, por eso estamos analizando los datos, porque justamente en el tiempo de pandemia se vio el aumento de los intentos de suicidio, por ejemplo, en el Ramal, que es la zona donde hubo más intentos, si bien en la zona Puna, los intentos disminuyeron, en los Valles y el Ramal, subieron.

¿Este aumento en el intento de suicidio tiene que ver directamente con el impacto de la pandemia y la cuarentena?

Sí, por supuesto. La mirada del abordaje de suicidios es una mirada multidimensional. Esto quiere decir que no solamente se analiza si tiene algún antecedente de alguna problemática específica de salud mental, como por ejemplo depresión, que son generalmente con las que se unen estas problemáticas de suicidio. Notamos que, por ejemplo, ahora el tema del encierro, el tema de las desigualdades se profundizó, el tema de la pérdida de empleo, los problemas de pareja, entre otros, hay más problemáticas que tienen relación con la pandemia, entonces no vamos a hacer un análisis y una relación directa, pensamos siempre potenciales, pero estos factores sí creemos que están presentes hoy en los intentos de suicidio.

¿Durante el tiempo de aislamiento intervinieron en varias situaciones? ¿Quiénes fueron los más afectados?

Nosotros hemos visto que las tasas han aumentado entre los adolescentes, entre los 17 y 19 años, lo que llamamos adolescencia tardía, pero también los jóvenes adultos, de entre 35 a 40 años.

¿Qué importancia tiene el acompañamiento psicológico en este momento para las personas que pueden tomar una determinación de suicidio?

Nosotros nunca dejamos de trabajar con los intentos de suicidio. Sí vimos que nuestro trabajo aumentó, muchísimo, porque aparte de todas las situaciones complejas que tiene Jujuy, como los intentos de suicidios, abusos sexuales, violencia de género, ahora tenemos que asistir a pacientes con Covid positivo, más los familiares de esos pacientes, más la suba de los trastornos de ansiedad, ataques de pánico, entre otras, por eso aumentó muchísimo el trabajo para los agentes sanitarios.

¿Cómo es el protocolo que llevan a cabo y cómo dan respuesta a quienes lo necesitan?

Nosotros tenemos un flujograma, donde la puerta de entrada al sistema de salud público, en caso de un intento de suicidio de manera urgente, es el Same, pero durante todo este tiempo también se trabajó con APS, para que de alguna forma pueda ser la otra puerta de entrada. Siempre pensamos en lo territorial, en abarcar la mayor cantidad de territorio para poder asistir a las personas que tienen una idea suicida, que hayan tenido alguna conducta autolesiva o incluso que han llegado a tener un intento de suicidio, para ir marcando la problemática.

A esas personas, nosotros les hacemos un seguimiento con una ficha que tiene el Ministerio de Salud y cada tres meses se hace un análisis de la situación y se manda esa ficha, pero nosotros asistimos a esa persona semanalmente. A los seis meses se vuelve a hacer una evaluación para ver si disminuyó o no el problema o si continúa con alguna situación de riesgo, si se aumentaron los conflictos o no, porque el intento de suicidio tiene que ver con una señal de alarma, con un llamado..., con un expresión de..., una persona no intenta quitarse la vida porque está divina o se levantó con ganas, por eso también acudimos a la prevención que es otro punto básico en nuestro trabajo.

A los seis meses hacemos una evaluación general, pasado este tiempo podemos llegar a dar un alta al año, pero continuamos con el seguimiento hasta cuatro años.

En materia de prevención estamos trabajando también a nivel territorial, consideramos y pusimos esta semana el modelo de prevención y promoción en clave de "ternura", es decir, que el pedido de ayuda no sea una cuestión de denuncia represiva, sino por el contrario, una escucha activa, que podamos llegar a tener con un amigo que no la está pasando bien por la pandemia, porque se quedó sin trabajo, o por alguna situación en particular familiar, pueden pasar muchísimas circunstancias que se están dando, lamentablemente, por esta situación pandémica. Es la pandemia social.

Nosotros apelamos a salir del individualismo que se nos exige con esto de cuidarnos y quedarnos en casa, para tener un cuidado colectivo, una construcción de la ternura como una forma de poder empatizar con el otro.

Imagino que durante todo este tiempo, también tuvieron que reinventarse para poder asistir a estas personas...

Sí, por supuesto. La telemedicina ha sido una gran aliada todo este tiempo. En la Puna, por ejemplo, llamamos por teléfono y pedimos al agente sanitario que se acerque a la casa del tal persona y le preste el teléfono porque no tienen teléfono o no hay conexión. Nos hemos reinventado en este andar de la pandemia, pero en las prácticas a nivel de salud mental los profesionales han demostrado un enorme compromiso, aun en las peores instancias de las cuestiones laborales. Eso habla de buenos humanos que tenemos en el sistema de salud.

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Informacion General

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...