5 años de la misteriosa  desaparición de una joven

Promediaban las 22 del sábado 2 de enero del 2016, cuando la adolescente Cintia Elizabeth Tolaba (15) pidió permiso a sus padres para ir a la plaza del pueblo, ubicada a dos cuadras de su casa, y nunca más regresó.

 

La joven, que en este 2021 cumplirá 21 años, tenía 15 y sus padres no paran de buscarla en distintas partes del país.

La misteriosa desaparición de la joven causó consternación en la localidad jujeña de Santa Clara y cuando tomó estado público, toda la provincia se hizo eco de tan lamentable hecho.

Pasaron cinco años y hasta el momento, nadie pudo aportar datos para ayudar a dar con el paradero de la joven, que en este 2021, cumplirá 21 años.

Desde aquella noche, los padres de Cintia, Haide Juradillo y Aldo Ariel Tolaba, sus abuelos y toda la familia no cesaron en la búsqueda, incluso con recursos propios, recorrieron varios lugares de la zona rural del Ramal jujeño, viajaron a otras provincias y zonas fronterizas, pero de Cintia no encontraron nada.

Hasta el momento, la desaparición de Cintia Tolaba es un verdadero misterio, no hay respuestas a tantos interrogantes.

¿Qué pasó con Cintia?, ¿puede una adolescente de 15 años desaparecer en un trayecto de 250 metros, distancia entre su casa y la plaza de la localidad?, ¿participó de alguna fiesta que se realizó esa noche en una finca de la zona?, ¿se pudo peritar el celular, teniendo en cuenta que es lo único que llevó en sus manos la menor? Si acaso salió del pueblo, ¿en qué vehículo lo hizo? A cinco años, no hay respuestas.

Por aquel entonces, la Fiscalía interviniente activó el protocolo de búsqueda y tanto los primeros indicios, las informaciones preliminares, las denuncias y rastros no dieron resultado positivo.

A la fecha, Cintia Elizabeth Tolaba continúa desaparecida.

Los padres de la joven pidieron a la Justicia que no se archive la causa, que continúe con la búsqueda, que profundice aún más la investigación y solicitó al Estado que desde el organismo competente, la foto y los datos de Cintia Tolaba sean publicados en los medios de comunicación, en las facturas de cobro de todos los servicios y colocadas en las vidrieras de los supermercados y oficinas públicas.

Al cumplirse el quinto año de su desaparición, sus padres claman a la Justicia que la sigan buscando.

“Pedimos que la busquen y que la encuentren”

Transcurría el tórrido 2 de enero de 2016, en el hogar de la familia Tolaba, Aldo Ariel y Haide disfrutaban de la jornada de descanso laboral junto a Cintia y su pequeño hermano. 
Esa tarde, Cintia y su papá comenzaron a armar el piletín, la adolescente preparó gelatina para compartir en horas de la noche. 

Luego de la cena, alrededor de las 22, Cintia pidió permiso para ir hasta la plaza del pueblo. 
Las horas pasaron y Cintia, que cursaba el secundario en el Bachillerato “Francisco Luna”, no regresó. 
En horas de la madrugada, el padre que se había dormitado, despertó y vio, con gran preocupación, que su hija no había regresado. 

Comenzó a llamar a los familiares, pero nadie sabía nada. Los padres se amanecieron esperándola y con la llegada de las primeras luces del día, salieron a buscarla casa por casa de los familiares, que se sumaron a la búsqueda, recorriendo las casas de amigas y compañeros de la escuela. La desesperación de los padres fue en aumento cuando vieron que Cintia no estaba por ningún lado. Domingo de intensa lluvia los aguardó, y juntos recorrieron toda la localidad de Santa Clara. 

Llegado el mediodía, el padre Aldo Ariel se dirigió a la Seccional 28º de Santa Clara para denunciar la desaparición de su hija, recibiendo como respuesta que debían cumplirse las 24 horas desde que se ausentó de su casa para que puedan recepcionar la misma. 

A las 22, la familia se presentó en la dependencia policial, donde radicó la denuncia correspondiente. Con el paso de las horas, recorrieron el río con los perros, los asentamientos de San Pedro de Jujuy y no la encontraron.

Las amigas de la joven dijeron no saber nada, nadie del pueblo aportó datos. Nadie la vio esa noche ni en la madrugada. 

Aunque luego se supo que pudo haber llegado a una fiesta que se realizaba en una finca, pero nunca fue confirmado. 

Los padres indicaron que Cintia salió con lo puesto, no llevó ropa, dinero ni el documento de identidad, y sólo tenía en su mano un celular. Vestía un pantalón corto blanco, zapatos verdes y una remera floreada.

En cada entrevista que los padres mantuvieron con nuestro diario, pidieron con lágrimas en los ojos que vuelvan a abrir el caso de su hija, porque ella sigue desaparecida, “pedimos que la busquen y que la encuentren”, indicaron Haide y Aldo.

El abuelo de Cintia, don Pablo Tolaba, sostuvo que es inconcebible que, en todo este tiempo, su nieta nunca haya concurrido a un hospital público, que nunca se haya enfermado, que esté indocumentada y pidió que el caso se siga investigando.

En tanto los padres continúan buscando a su hija, siguen publicando el pedido a través de las redes sociales, van a los hospitales, recorrieron supermercados colocando fotos de Cintia, y cada día se torna más difícil, poder movilizarse a otros lugares, debido a que no cuentan con medios económicos, porque todo sale del bolsillo de ambos. Ambos aseguraron que nunca claudicarán en la lucha hasta poder dar con el paradero de Cintia.
      

 

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