Violencia familiar

Por MARÍA FERNANDA VIDELA, Psicóloga social.

La violencia familiar es un fenómeno social que ocurre en casi todos los países del mundo y se define como el uso intencionado y repetido de la fuerza física o psicológica para controlar, manipular o atentar en contra de algún integrante de la familia. Esta violencia puede manifestarse también como abuso psicológico, sexual o económico y se da entre personas relacionadas afectivamente dentro del hogar.

Cuando hablamos de violencia familiar estamos refiriéndonos a cómo se conforman estos estilos de vida violentos. Nos remitiremos primeramente a que somos estructurados en un matrizaje denominado guión vincular.

Estos guiones son interpretados de tal forma que el otro partener conoce como dialogar con el personaje que interpreta desde una comunicación tanto verbal como no verbal.

De la misma manera, el sujeto se conforma dentro de un grupo natural llamado familia, donde cada integrante trae su guión vincular, es decir el cómo voy a relacionarme en ese arte escénico que es vivir, condicionado por guiones generacionales, del cómo se hacen las cosas, como me relaciono con el otro, cuales son las creencias con respecto al hombre y la mujer, como debo amar o ser amado, etc., guiones generacionales o genealógicos que son aquellas maneras históricas de hacer el cotidiano vivir.

Hablamos de guión genealógico, como argumentos de modelos vinculares de otras generaciones pasadas que se perpetuaron en el tiempo, condicionando a generaciones futuras con sus mismos modos.

Por ejemplo, en la familia de los Pérez este tipo de cosas no se hacen, este estilo de pensamientos no se piensa, esta forma de hablar no se interpreta, etc.

Este guión de la novela familiar será inscripto en la psiquis del sujeto a formarse como si este fuera un papel en blanco, dando lugar a la repetición de estos modelos internos a lo largo de su historia de vida.

Estos modos de dirigirse, actuar, pensar, hacer y decir, los internalizamos para luego hacerlos propios y crear así la personalidad que nos define.

Muchos sujetos no saben que viven vínculos violentos porque se han formado en estos vínculos tóxicos, entonces no logran discernir que está bien y que es lo está mal.

No podemos olvidar que "percibimos con nuestro inconsciente vincular". Aquí entra en escena el "Guión de los padres", el guión materno, la "causalidad ejemplar" de los modelos con los que el sujeto se identificó en sus primeros años de infancia, sumando las "líneas familiares", linajes, la "línea familiar de mamá" y la "línea familiar de papá" y lo que han trasmitido como modelos de parejas. Referenciamos dos estilos o sistemas de familias que interactúan en una dialéctica particular.

A veces, la violencia proviene de una línea o de otra. A veces de ambos. Debemos despejar "espotenciar" modelos nocivos, analizan y desarmando estos dos "idiomas de amor", desconocidos para ambos y que los suma en la lucha, en intentos vanos, en la furia y las racionalizaciones, en peleas y denuncias, en divorcios difíciles, en niños traumatizados por escenas de peleas, entre otros. Este "guión de amor inconsciente" organiza la dinámica de los roles y modelos vinculares en cada partenaire que lucha por ser, por instalar sus propias expectativas de amor, sus propios moldes o formatos incorporados en la familia, es decir hacer consciente lo inconsciente del amor, el guión vincular, la pareja impuesta haciendo un viraje, un cambio de rumbo hacia la pareja elegida, libre de modelos heredados (herencia psicológica) o impuestos.

Buscar las causas de la violencia familiar nos va a llevar a encontrar los pormenores de aquellas relaciones de sometimiento, sufrimiento, hostilidad, violencia que diseña una familia con estos parámetros de modelos aprendidos.

Entonces hablar de violencia familiar es hacer referencia a una deconstrucción subjetiva moldeada por estos ejemplos nocivos de vida, estos vínculos violentos, donde de construirse hace necesario desde las raíces, las causas del conflicto y no a las periferias o a lo superfluo pues siempre hay un cóncavo para un convexo, causas y causales; una predisposición cognitiva a la aceptación del maltrato, en base a la indefensión aprendida por extenderse en el tiempo este accionar.

Apostar por el ejercicio del cuidado de los hijos e hijas basado en los principios de atención, orientación, reconocimiento, potenciación y educación sin violencia, promoviendo la adopción de políticas públicas de aplicación inmediata y sin tanta burocracia e insensibilidad a tanto flagelo, levantando si la cultura de lo empático frente a la necesidad de ayuda, porque callar o no intervenir te hace cómplice.

Por último crear las condiciones necesarias en el ejercicio de la parentalidad positiva, asesoramos a las familias para que tengan las herramientas en el buen desarrollo de una crianza basada en el afecto y el cariño, trabajando en la prevención y no tan solo en la solución, hará que muchos sean salvados de grietas emocionales, muertes, desidia, patologías, entendiendo que si se puede vivir alejados de cualquier forma de violencia, aspirando a una vida mejor y libres de temores.

"Porque ser libres, es querer la libertad de los demás...".

La Fundación Luz de Vida trabaja fuertemente en "educar, prevenir y restaurar" a través de escuela para padres, talleres, consejería y contención familiar. Contáctenos! Alvear 731, primer piso, oficina N°2. Comuníquese al 388-4544620, o ingrese a nuestra página de Facebook Fundación Luz de Vida. Estamos para ayudarles!

(*) María Fernanda Videla es directora de "Guideto Heal" y ‘"rientar para sanar".

 

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