"La gente cantaba en la calle el Himno de Cosquín"

El 61º Festival Nacional del Folclore de Cosquín se hizo este año adaptado a la virtualidad, siendo el único de los más de 250 festivales de la provincia de Córdoba, que se concretó este año.

Fue con dos jornadas televisivas los días 30 y 31 de enero, que incluyeron el espectáculo homenaje a Ariel Ramírez por los cien años desde su natalicio; entrevistas por Zoom, recuerdos, presentaciones de artistas enlatadas, etc, se transmitió por la Televisión Pública y Fiestas Nacionales, y sus plataformas.

La ciudad por otra parte, y la gente de Cosquín se adaptó a los protocolos, y mantuvo vigente el alma del festival.

¿Cómo fue el proceso de decisión finalmente de no hacer la edición 61 del festival de manera presencial? porque en un primer momento Cosquín se preparaba con una mínima esperanza de que el festival se haga.

Nosotros todo el 2020 estuvimos trabajando con la expectativa y la esperanza puesta en poder realizar la 61º edición de nuestro Festival nacional del Folclore normalmente. Se realizaron todos los procesos de convocatorias como cada año, tanto al sector artístico-cultural, como al sector de prensa. Se armó la programación para nueve noches, nunca perdimos el contacto con los productores, los managers, los artistas en sí, y todo lo que tiene que ver con las distintas sedes del pre Cosquín (concurso en busca de talentos que casa año se hace previo al festival mayor) con reuniones virtuales para ir tanteando más o menos cómo era el panorama en cada una de las ciudades y ver qué expectativas tenían cada uno.

A mediados de año, dimos una conferencia, en la que el intendente de Cosquín, Gabriel Musso, que es el presidente de la Comisión Municipal de Folclore, afirmaba que a como dé lugar se iba a realizar el festival.

Después fue acomodarnos, aceptar y acompañar las decisiones que se tomaron tanto desde el Gobierno Nacional como desde el Gobierno de la Provincia de Córdoba. La decisión fue no realizar estos espectáculos de manera presencial. Fue en ese momento que comenzamos a trabajar en la adaptación de esta edición de nuestro festival, que finalmente se pudo hacer en dos jornadas televisivas, a través de la Televisión Pública Argentina y sus plataformas virtuales, y la plataforma de Fiestas Nacionales. Obviamente con un formato distinto, pero que mantuvo algunos puntos de la programación, como por ejemplo el Homenaje a los 100 años del Natalicio de Ariel Ramírez, que se hizo con su hijo Facundo, y los artistas invitados Jairo, la Bruja Salguero y Teresa Parodi.

Lo demás en realidad fue material enlatado en el cual se trató en dos jornadas de acomodar de tal manera que mantuviera el espíritu de nuestro festival, que fuera bien federal, que todas las propuestas fueran representativas de cada una de las regiones del nuestro país.

Por otro lado, de acuerdo a las autorizaciones que se dieron desde el Gobierno de la Provincia de Córdoba buscar otros formatos que vinieron a emular de alguna manera lo que sucede cada mes de julio en Cosquín, con el Cosquín de Peñas, que es un circuito gastronómico, en el cual los artistas podían estar presencialmente, pero a modo de cena-show. Los clientes tenían que reservar su lugar en cada uno de los locales, y podían disfrutar de dos artistas por noche, uno a las 21 y otro a las 23, y esto se mantuvo durante todo el mes de enero y la mitad de febrero.

Fue la verdad, con mucho éxito, y se pudo poner en marcha la rueda del sector artístico que fue el más golpeado en esta pandemia, y el sector gastronómico turístico de nuestra ciudad. El turismo en Cosquín emerge normalmente en la segunda quincena del mes de enero con el festival. Sin el festival es bastante difícil mantener este sector. Si bien la gente llegó por Cosquín de todas formas, fue una temporada muy atípica. Nosotros, durante el festival, solemos triplicar y cuadruplicar la cantidad de habitantes en la ciudad, y eso este año fue muy distinto.

¿Cuál fue la repercusión para los coscoínos, anfitriones gastronómicos y turísticos?¿Cómo se han sentido con este cambio tan profundo en la manera de transitar el tiempo del festival?

Yo creo que hubo por un lado, mucha nostalgia, porque todos los coscoínos, y el público nacional también esperan el festival de folclore, el mes de enero, con todo lo que eso implica. No solamente lo que ocurre en la Plaza "Próspero Molina" (escenario mayor del festival), sino también con los circuitos culturales que se arman aquí, lo que tiene que ver con los espectáculos callejeros, con los tablados a la orilla del río, y demás. Pero estas propuestas, por otro lado, vieron con estas alternativas, una luz de esperanza, entendiendo que Cosquín sigue vigente. El festival de alguna manera tuvo esa magia.

Por ejemplo, unos días antes de realizar la proyección televisiva, se realizó en la plaza "Próspero Molina", la arenga, ese momento tan tradicional y tan simbólico que tiene cada una de las lunas festivaleras y se tiraron fuegos artificiales. Aún sin haber hecho la convocatoria, la gente, tanto de Cosquín como visitantes, se llegó hasta ahí para compartir ese momento. La gente cantaba en la calle Himno a Cosquín, y gritaba el conocido "Aquí Cosquín!!!".

Fue muy emotivo. Fue la muestra que la gente está expectante. Eso da un atisbo de esperanza a este momento que fue tan difícil atravesarlo.

Si bien nosotros mantuvimos alunas cosas, hicimos el Cosquín de Peñas de manera virtual, etc. faltó esta cosa de poder bailar, incluso en los eventos que siguieron durante este mes en el Centro de Congresos y Convenciones en formato teatro, una nota la impaciencia de la gente y las ganas de querer salir a bailar como si fuera una peña.

Estos espectáculos se trabajan de manera presencial siguiendo un protocolo especial y al cincuenta por ciento de capacidad del espacio físico. Es con entradas anticipadas a través de la plataforma Paseshow, durante los fines de semana.

Este sábado que es el último es un espectáculo de Horacio Banegas. Y el 6 de marzo estará El Toba.

¿Y eso sería lo último de esta temporada?

Ya lo vamos a ir viendo. La idea es poder sostener esta propuesta

¿Qué otras actividades que se mantuvieron?

Se hizo una feria de artesanos más a nivel local y regional. No fue la Feria "Cortázar" de cada año, porque en realidad no tuvo la convocatoria, ni las premiaciones habituales.

El Pre Cosquín tampoco se realizó y queda pendiente porque era justo un año muy particular, donde se cumplía la 50º edición del Certamen de Nuevos Valores.

La idea es a lo largo de 2021 trabajar en alguna propuesta que nos permita realizar de alguna manera un homenaje a esos 50 años o algo que se pueda adaptar a las condiciones.

Recordemos que cada día en el Pre Cosquín llegaban más de 5.000 personas, participantes de las distintas sedes.

Ese movimiento iba ser imposible realizarlo con las medidas de bioseguridad vigentes.

Siguieron también las visitas guiadas en la plaza...

Sí, eso nosotros lo sostenemos durante todo el año, y cuando se abrió la posibilidad de volver a recibir gente, lo hicimos de nuevo para que la gente que llegue a Cosquín tenga la posibilidad de las visitas guiadas por el interior de la plaza "Próspero Molina", el Paseo de las Esculturas y el Salón Monguillot donde se encuentra la muestra del Museo del Artesano.

¿Cuáles son las proyecciones a lo largo de este año?

Siempre trabajamos con un calendario anual dentro de lo que es este programa, que ya está vigente hace cinco años, que es "En Cosquín el folclore es fiesta todo el año", y en base a lo que vayan permitiendo los protocolos y las autorizaciones que den el Gobierno de la Provincia y el Nacional, iremos viendo cuáles de las actividades que nosotros tenemos normalmente se pueden realizar.

Está planificado hasta ahora, la realización en abril o mayo de los plenarios de representantes de las sedes del pre Cosquín, y del jurado del certamen, pero iremos viendo cómo se desarrollan estos meses.

Otra cuestión que tuvimos que suspender, fueron más de cincuenta eventos que había ya programados en el 2020, que tienen que ver con la peña mensual que se realiza en el Salón de Congresos y Convenciones, el Cosquín de Peñas de julio, y la Fiesta del Duende en el mes de octubre.

Esperamos que de acuerdo a cómo vaya avanzando la cuestión sanitarita este año, que se puedan realizar en este 2021.

¿Algo más que quieras destacar?

Que el Festival Nacional del Folclore de Cosquín ha sido el único de la provincia de Córdoba en realizar su edición 2021, adaptada a la virtualidad.

Fue el único que decidió hacerlo desde el primer momento y se adaptó.

Recordemos que, a provincia de Córdoba, tiene más de 250 festivales en verano, y ninguno realizó esta edición.

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