Los verdaderos héroes del rescate a los niños de Molulo

El 11 de noviembre de 1994 Jujuy quedó conmocionada con la noticia de la desaparición de dos pequeños hermanitos de tres y cinco años de edad, que habían salido en busca de sus padres que pastoreaban y se perdieron en la espesa selva del paraje de Molulo, ubicado a unos 80 kilómetros al este de la localidad de Tilcara, en dirección a Valle Grande.

Los niños fueron hallados 21 días después en un puesto, por un grupo de efectivos del Cuerpo de Infantería que continuaban con la travesía a pesar de una orden superior de dar por finalizada la búsqueda.

Las criaturas fueron encontradas en un delicado estado de salud y sobrevivieron gracias a los frutos silvestres que comían.

El Tribuno de Jujuy, 27 años después, logró reunir a cinco de los seis efectivos que fueron los protagonistas de esta increíble historia que tuvo un final feliz, gracias a la tozudez de los efectivos, que pese a las inclemencias del clima, lo inhóspito del paisaje y el peligro geográfico, pero con una fe inconmensurable, no se fueron de la selva hasta dar con los niños.

Daniel y Ramira Quispe de 5 y 3 años habían quedado al cuidado de sus otros hermanitos, apenas unos cuantos años mayores, durante la ausencia de sus padres que llevaban los animales a pastar a la zona selvática de Molulo, pero los pequeños decidieron seguir sus pasos y perdieron el camino.

Los pastores se veían forzados a realizar esta travesía para que sus animales, fuente de alimento, no mueran de hambre y antes de hacerlo, proveían de alimentos a sus hijos, con reserva de hasta una semana por si las intensas lluvias impedían el regreso.

Habían pasado 11 días de la desaparición de los hermanitos Quispe y desde la fuerza policial se decidió la intervención de seis efectivos del grupo Elite del Cuerpo de Infantería para colaborar con la búsqueda.

El grupo a cargo de Miguel Ángel Estévez estaba integrado por Hugo Aldape, Luis Ochoa, Sergio Tejeda, Gustavo Sánchez y Guido Tabarcachi, todos expertos en rescates y rastrillajes en distintos procedimientos en la provincia.

Una vez que los efectivos estaban internados en la selva del Molulo, habían recibido la orden del entonces jefe de Policía que se retiren del lugar porque habían dado por finalizada la búsqueda.

Fue así que los otros grupos de rescate, integrados por bomberos y efectivos de otras divisiones, hicieron caso y emprendieron la retirada, pero el último grupo de rescate había decidido hallar a toda costa a los pequeños y así lo hicieron.

Como suele ocurrir, los superiores fueron los encargados de brindar todos los detalles del hallazgo a la prensa y recorrieron todos los medios de comunicación.

Pero los verdaderos héroes son los efectivos que quedaron en el anonimato y luego de 27 años le contaron a nuestro diario cómo fue el rescate de los pequeños niños.

"Para nosotros la travesía fue muy difícil, conocíamos muy poco la zona. Si bien estábamos muy preparados físicamente, caminamos y escalamos cerros con piedra laja, fue muy costoso iniciar la búsqueda pero muy emocionante hallarlos con vida a los niños", dijo Sergio Tejeda.

Fuimos a lugares inhóspitos, inaccesibles, los niños a pesar de su corta edad, tuvieron el instinto de buscar refugio y alimentarse de frutos silvestres durante tanto tiempo. Nosotros hemos tenido la fortuna de encontrarlos, de estar con ellos y poder abrazarlos sabiendo que estaban con vida. Es una de las grandes satisfacciones que nos pasó como policías", dijo Luis Ochoa.

Fue una sensación de alegría y mucha emoción verlos vivos. Lo primero que hicimos fue darle caramelos. Cuando los encontramos y los trasladamos fue muy emocionante, es algo que lo vamos a llevar siempre en el mejor de los recuerdos", dijo Gustavo Sánchez.

"Fue una noticia que recorrió el mundo y la satisfacción de encontrarlos con vida y personalmente fue una de las cosas más importantes que me dio representar a la policía de Jujuy", dijo Hugo Aldape.

"En esa zona hay mucho peligro, tanto el precipicio, como animales salvajes, es un verdadero milagro haberlos hallado con vida a los hermanitos Quispe", dijo Miguel Ángel Estévez.

La virgencita de Punta Corral

Los efectivos buscaron a los niños alrededor de 18 horas por día, caminaban casi 70 kilómetros a la redonda a diario y por las noches encomendaron sus ruegos a la Virgen de Punta Corral. "En el paraje hay un oratorio y todas las noches junto a los residentes de esa zona, le pedíamos a la virgencita que nos ayude a encontrarlo", dijo Luis Ochoa.

Pero además una señora leyó las hojas de coca y otra el pabilo de unas velas, que terminaron indicando la dirección por donde serían hallados los hermanitos. "Con tal de encontrarlos, confiamos en todas las cosas que la gente del lugar nos proponía", dio Aldape.

Los niños fueron hallados debajo de un horno de barro, en un delicado estado de salud y de inmediato trasladados por los heroicos efectivos hasta el hospital de Tilcara en una caminata contrarreloj.

 

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Informacion General

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...