El fenómeno de estar en  dos sitios al mismo tiempo

Uno de los fenómenos más extraños y discutidos hasta el momento es el de la "bilocación". Tal fenómeno encuentra su explicación en la posibilidad de que, a través de la acción del factor parapsicológico, se produzca lo que bien podría denominarse "un doble", consiguiendo la misma persona estar presente -a la vez- en dos sitios al mismo tiemp

Si hacemos un repaso en el Santoral Católico advertiremos, de inmediato, que algunos de quienes allí figuran -tanto santos como santas- han recibido tal distinción, entre otro motivos, por haber realizado hechos entonces considerados milagrosos, tal como el fenómeno al que aquí nos referimos. Otras religiones y cultos igualmente han hecho referencia a estos sucesos con documentación creíble e históricamente comprobada. Tal es el caso de Oriente en donde se lo conoce con la denominación de "desdoblamiento astral" o "doble etérico" igual término utilizado por los esoteristas y ocultistas. Justamente entonces esa "otra parte" a la que hace referencia la expresión "doble etérico" es la que en Parapsicología llamamos cuerpo bilocado o, simplemente, fenómeno de bilocación. La certeza de que un ser humano puede, por sus propios medios y sin tener que acudir a ningún designio divino, conformar una figura idéntica a su cuerpo físico, era cosa sabida desde la noche de los tiempos. Actualmente la Parapsicología no ha hecho más que investigar las controversias que este fenómeno provoca, comprobando su realidad y explicando qué mecanismos son aquellos que rigen la bilocación. Dentro de las tradiciones occidentales y pertenecientes al culto católico, un extraordinario ejemplo de bilocación fue el de San Alfonso María de Ligorio (1696/1787). Este santo tras experimentar un estado catatónico provocado por éxtasis místico durante tres días ininterrumpidos, al recobrar la conciencia relató a sus hermanos frailes que convivían con él en el monasterio: "He estado asistiendo a Su Santidad mientras estuvo agonizando. Ya descansa en Dios. No le fui más necesario".

Transcurrido un buen tiempo llegaron noticias al monasterio donde residía Alfonso de Ligorio -quien llegaría a ser obispo- comprobando las palabras del santo así como los hechos ocurridos. Resultó entonces que el papa Clemente XIII había fallecido tras padecer tres días de agonía mientras tomaba las manos de su ferviente discípulo el sacerdote Alfonso. Sin embargo y con gran sorpresa este en ningún momento había dejado el encierro del monasterio, ni salido del estado catatónico en que se encontraba y de lo que todos los monjes del lugar fueron unánimes testigos. En principio podríamos suponer que solamente fue un fenómeno extrasensorial de clarividencia o telepatía lo que le permitió a este santo tomar conocimiento de lo que acontecía a distancia con la vida del papa Clemente XIII. Sin embargo, en Parapsicología decimos que por clarividencia se describen acontecimientos imperceptibles a los cinco sentidos y con el término telepatía se hace referencia a la posibilidad de captar un contenido emocional o mental de otra persona, que se halla fuera del alcance de quien percibe. Ni clarividencia ni telepatía pueden llegar a explicar el hecho de que las demás personas que acompañaron a Clemente XIII en sus últimos momentos de vida observaran y tuvieran la oportunidad de conversar con Alfonso. Tal es así que el historiador Moraes escribe en su obra "Histórico de los Papas" una frase que rememora el hecho y nos brinda testimonio certero: (...) "Clemente XIII dejó de existir a las 7 de la mañana del día 22 de setiembre, habiendo sido asistido por los Generales de los Agustinos, Dominicanos, de los Menores Observantes y de los Conventuales; y lo que es maravilloso, asistido por el beato Alfonso de Ligorio, aunque lejos de cuerpo, como lo atestiguan los procesos jurídicos del sobredicho beato, aprobados por la Sagrada Congregación de Ritos" (...).

Este no es el único caso sobre bilocación que presenta la religión católica pues han acontecido en la vida de muchos otros santos tales como San Antonio de Padua, San Ambrosio y San Francisco Javier. A partir de esto el fenómeno de bilocación puede ser explicado como una manifestación externa del factor parapsicológico que existe en cada persona. Tal como ocurre con la fantasmogénesis. En ambos casos esta "aparición" resulta perceptible a los cinco sentidos e, inclusive, como se ha podido constatar modernamente, puede ser fotografiada y filmada. Vale decir que, una vez más, el factor parapsicológico es dirigido por el psiquismo inconsciente de la persona a efectos de cumplir una misión determinada. La parte bilocaba se encuentra, en todo momento, comunicada -por vía extrasensorial- con la persona real aunque se encuentre a gran distancia. La bilocación es un fenómeno que parece quedar solamente reservado a personas que han alcanzado un importante desarrollo espiritual. Lo que requiere una forma de vida muy particular. Como se nota en los ejemplos que tenemos tanto en Occidente como en Oriente. Tal vez por eso las bilocaciones nos resultan algo fantástico y por lo mismo casi no hay ejemplos contemporáneos.

(*) Antonio Las Heras es doctor en Psicología Social y escritor.

 

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