"Como todo deportista,  busco siempre competir"

Jair Cortés es un joven periqueño de 29 años que quedó parapléjico repentinamente a los 15, producto de una malformación congénita. Sufrió la rotura de una vena, la cual sangró y le provocó la inflamación de la médula, la cual se dañó y tuvo que ser intervenido quirúrgicamente. Posterior a esto realizó su vida en silla de ruedas y realzó su espíritu deportivo a fuerza de voluntad.

Jair Cortés participó en un torneo nacional en Misiones y un torneo regional en El Carmen, y en ambos obtuvo el segundo lugar.

Participó hace unas semanas en un torneo nacional de "Para Powerlifting", deporte que consta en levantamiento de pesas con máxima potencia, pero en este caso adaptado para personas con discapacidades físicas. En la oportunidad se quedó con el tercer puesto.

 

El torneo se llevó a cabo el 1 de julio en el Cenar (Centro Nacional de Alto Rendimiento) de Buenos Aires. Cabe destacar que previo a ésto estuvo en una concentración que duro una semana, en donde los deportistas además de quedar alojados pudieron entrenar en el gimnasio del lugar y compartieron momentos con los concentrados para los Juegos Olímpicos de Tokio 2021.

Actualmente, la disciplina olímpica Para Powerlifting no cuenta con representantes para estos juegos olímpicos. Sin embargo, desde la federación Fadesir (Federación Argentina de Deportes Sobre Silla de Ruedas) organizaron este torneo para que distintos deportistas puedan entrenar y ser juzgados por las autoridades nacionales con las que cuenta esta disciplina.

En este contexto, Jair Cortés explicó: "vengo hace 4 años preparándome en esta disciplina. Me llegó la citación del comité y como todo deportista quise competir, así que empecé a exigirme para hacer un buen papel y lo logré. Tuve la posibilidad de entrenar y relacionarme con las autoridades nacionales, fue un sueño. Llegar ahí es todo lo que un deportista quiere", remarcó.

En cuanto a su desempeño en el torneo y luego de obtener el tercer puesto en su categoría, Cortés confesó que un entrenador nacional le vio potencial a futuro.

"Para llegar a nivel paraolímpico hay que hacer una marca mínima, que en este caso consta de levantar 105 kilos. Aspiro a levantar 100 kilos para el próximo torneo que se realizará en el mes de octubre de este año en Pinamar", dijo.

Parate por pandemia

Al respecto, Jair Cortés señaló que debido a la pandemia no se realizaron competencias durante el año 2020 y parte del 2021. Además, se le imposibilitó entrenar de manera estricta, ya que los gimnasios también se encontraban cerrados. Es por esto que su entrenamiento retomó de la manera indicada recién con la apertura de los gimnasios este año. Cabe señalar que Cortés realiza sus actividades diarias en un gimnasio convencional de Ciudad Perico, donde se ejercita entre dos y tres horas cada día.

"Desde el inicio de la pandemia no hubo competencias en este deporte. Entrené fuertemente a comienzos de este año para llegar al torneo. Soy una persona que busca permanentemente competencia", cerró el joven deportista.

“Siempre conté con el apoyo de mi familia y amigos”

Antes del duro episodio que tuvo que afrontar en su vida, de quedar parapléjico a los 15 años de edad producto de una malformación congénita, Cortés señaló que llevaba su existencia de manera normal, y que se apoyó en su familia y amigos para superar el mal momento vivido.

“Hacía muchas cosas, que nunca cambiaron de antes a estar en silla de ruedas. Hago básquet, hice ping pong y natación. Mi vida antes y después de lo que me ocurrió siempre estuvo ligada al deporte”, señaló.

A su vez, Cortés expresó que la paraplejía se dio de manera repentina. “Fue de un día para el otro. Estaba en la escuela cuando la vena se rompió producto de un momento de mucho estrés”.

“En ese momento como cualquier otra persona me costó aceptarlo, pero no duro mucho el shock, porque siempre tuve acompañado por mi familia y mis amigos. La parte afectiva fue mucha y no me dio tanto tiempo a estar mal”, agregó Cortés.

En tanto, Jair Cortés señaló que luego de recuperarse de la parte física, de lo emocional fue rápido.

“No me deprimí y seguí con mi vida normal. Volví de Buenos Aires donde fue la operación para extraer esta malformación que quedó como un coagulo, e intenté hacer mi vida normal como cualquier otra persona”, dijo.

“Volví a la escuela, terminé el secundario y seguí con mi vida. Tuve mucho acompañamiento por parte de mis amigos que me incluían en todos los planes y fui bastante activo”, agregó.

Cortés estudió en el nivel terciario y se recibió de mecánico dental, oficio al cual se dedica actualmente. 

Por otra parte, estudió la carrera de Biología en la Facultad de Ciencias Agrarias, pero dejó en tercer año por cuestiones de traslado. 

“Me costaba viajar desde Perico hasta San Salvador de Jujuy. La realidad es que no hay movilidad adaptada en colectivos en la provincia, entonces se complicó continuar con la carrera”, cerró. 
 


 

 

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