Odontología más cara por aumentos en insumos

A la par de la pandemia, la inflación impactó en el costo de insumos odontológicos, que si bien se incrementó en un 50% todavía no se reconoció en la cobertura de las obras sociales. El impacto llega a los pacientes y las intervenciones más complejas llegan a costar $50 mil al estar fuera de cobertura. Aunque la atención nunca cesó, ahora se atiende menos pacientes por protocolos de bioseguridad.

"La atención odontológica ha cambiado, nosotros trabajábamos con bioseguridad pero ahora se ha incrementado los elementos de protección personal (EPP) que le tenemos que poner a los pacientes. Eso ha hecho que se aumenten los costos y el tema inflacionario lleva a que vayan aumentando permanentemente los materiales", explicó José Alberto Menéndez, presidente del Círculo Odontológico de Jujuy.

Enfatizó en que el consultorio odontológico siempre fue un "lugar seguro", porque los profesionales manejan normas de bioseguridad desde antes, en uso de descartables y elementos estériles, guantes, barbijo, babero, vasito y protectores oculares que invariablemente se usan.

"Entre el ingreso de uno y otro paciente se deja tiempo para descontaminar, ventilar; ahora se hace más estricto, más específico. Antes también se hacía, se llamaba en odontología "infección cruzada". Por eso siempre era con descartables y de instrumental estéril entre un paciente y otro", ratificó.

Entonces los EPP que ahora usan también pacientes rondan los 500 pesos enteros o se pueden comprar por partes, algunos son descartables y otros se pueden esterilizar. Es que con la pandemia también se habla de aerosolización, ya que con turbinas generan vapores que pueden diseminar la carga viral, pero por protocolo le dan al paciente un colutorio para un buche, con una droga específica para bajar la carga viral y proteger a ambos.

Por otro lado planteó que muchos de los insumos en odontología son importados, aumentan por la variación del dólar y aunque otros son de origen nacional, suben por la inflación. "Obviamente algunas cosas se pueden absorber en el consultorio y otras se trasladan invariablemente a los pacientes", precisó Menéndez.

Los costos inciden en toda la atención, en las pequeñas prácticas y en las más especializadas, que aumentaron considerablemente de la mano de la inflación, en promedio un 50 por ciento.

Lógicamente que están las que siempre fueron más caras, como prótesis, ortodoncia, cirugía de implantes, que requieren otros gastos, de aparatología, de instrumental, además del material que se usa a diario, descartables, agujas, etc.

Sobre los costos sugeridos, si bien no quiso generalizar por entender que son muy variables, explicó que "un tratamiento de conducto oscila en los 8 mil pesos, pero depende si es de un solo nervio, de dos, sector anterior o sector posterior, va variando. Puede valer 5.500 pesos hasta 15 mil pesos, dependiendo de la complejidad", afirmó y eso se abona según la obra social, de acuerdo al convenio que trabaja muchas veces con otros valores.

Sostuvo que los aranceles orientativos están hechos con base en una estructura de costos que manejan entre la Confederación Odontológica de la República Argentina y la Federación de Colegios de Odontólogos, que se hace a nivel nacional, cuyos parámetros los tienen las entidades profesionales.

Entre esos aranceles orientativos un implante estaría por arriba de 50 mil pesos, con fecha de abril de éste año, y es algo que las obras sociales no lo reconocen, excepto algunas prepagas que reintegran un porcentaje. Planteó que los valores varían si el material es importado o nacional, y por la complejidad del tratamiento, mientras las prótesis removibles están en alrededor de los 30 mil pesos aproximadamente, dependiendo de lo que necesite el paciente y lo que se pacte en el consultorio con el profesional.

Lo mismo sucede con otras prácticas, como la extracción de $3.500, pero varía según las obras sociales que pagan la mitad u otro porcentaje, y se acuerda con el paciente que suele pagar un coseguro y no el total.

El Instituto de Seguros está al día

Menéndez planteó que el gran problema que tienen es que las obras sociales no acompañan los aumentos en los insumos, indicando que, por ejemplo, hubo un 50% de incremento por inflación, no se incrementó en la misma proporción los honorarios odontológicos. Precisó que en la práctica odontológica no se habla de honorarios como en el de médicos. “Cuando hacemos una restauración o una cirugía tenemos gastos directos e indirectos. En ese desfasaje las obras sociales no se terminan de acomodar y es un problema”, precisó.

Sostuvo que con la obra social provincial tienen un convenio que funciona, que si bien no es lo que les gustaría, el Estado está pagando y a diferencia del resto del país ya cobraron prestaciones de junio, y que es mejor que con cualquier otra obra social. Afirmó que el Círculo Odontológico tiene una cartera fija de un monto, para que hagan prestaciones no solo los socios de la entidad, sino todos los odontólogos y en toda la provincia. De hecho, explicó que las otras obras sociales están pagando a 40 o 60 días, una vez presentados los papeles, demorando hasta tres meses. Dijo que en Jujuy hay al menos 600 odontólogos que trabajan con obras sociales, y la mayoría lo hace con el Instituto de Seguros de Jujuy porque el 80% de los pacientes la tiene. 

Consultado sobre la demanda, explicó que al tratarse de un servicio esencial no cesó la atención odontológica, se ve el mismo tipo de patología, pero cree que en los hospitales ven otro tipo de problemáticas porque la gente dejó de atenderse por temor al contagio. “Generalmente los pacientes llegan al consultorio ya con un grado de urgencia, es muy poca la gente que llega y viene a control, eso se ha perdido bastante. Si pasa que acude con una urgencia estética porque se le salió un arreglo de un diente de adelante, o una de dolor”, explicó Menéndez.

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Informacion General

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...