"En mis comienzos yo no era cantante, yo me hice cantante"

Él es quien desde que comenzó su camino con la música, evoluciona, evoluciona y evoluciona. Con cada creación, con cada nueva producción, sorprende. Es el que canta en las plazas, en las veredas, en las esquinas, en las escuelas, y después se sube al escenario para contar todo eso que fue mamando de cada uno de los personajes con los que se cruzó en la vida.

"Eterna risa" es un disco cuya promoción estuvo un poco frenada por la pandemia, pero ahora toma fuerzas...

Estamos comenzando a activar un poco nuestras presentaciones en los teatros, y de ahí surge esta gira por el norte, que incluye Jujuy, Salta y Tucumán. Hoy estoy (en el piso) con Juan Acosta, que además de acompañar musicalmente, está haciendo la producción del espectáculo; con Becho Riveiro, que es una de las mejores voces del norte, y tengo el privilegio que me acompañe; y con Santi Carabajal, que está de visita. Van a estar todos los invitados al disco, porque la idea es que en el espectáculo suene tal como está en la grabación. Y quizás haya una sorpresa, invitado de nivel nacional.

¿El show recorre sólo "Eterna risa" o va haber otras canciones?

Primero vamos a hacer el disco completo, y después seguramente van aparecer canciones que la gente pide, como "Sol de los Andes", "Ave de luz", "Singani", pero más vamos a enfocarnos en "Eterna risa". Mostrar cómo venimos trabajando últimamente con las canciones. La verdad que a Jujuy nunca pude venir a tocar con mi banda completa, siempre que vengo a Jujuy toco con la banda de Becho, y Juan que se prende con la guitarra eléctrica. Quiero que ahora suene con la banda original, como suena en Cosquín o en otros festivales, como casi nunca lo puedo mostrar en Jujuy.

Siempre que vengo a Jujuy hago cosas improvisadas, informales. La última vez que vine, hicimos un festival en Maimará, luego en Tilcara, tocamos en el mercado de la ciudad, en el Buñuelódromo de El Carmen, y esperemos que salga la "Chacarera del Buñuelo" en algún momento para la gente de ahí dice porque anduvo de visita haciendo un vivo por streaming con las buñueleras y les prometió un tema-. Ahora también estuve tocando en la peatonal de Jujuy, y en otros tiempos cuando podía, venía a los barrios.

El álbum "Eterna risa" salió en 2019, y no se pudo promocionar demasiado por la pandemia...

Fue grabado en 2019. Y a comienzos del 2020 lo presentemos y repartimos el disco en Cosquín. Ese mismo año sacamos el álbum con el Cuarteto Caré y ese fue el que presentamos más, incluso en las postulaciones a los Premios Gardel.

Este estilo que tiene este disco es un poco más rockero, ¿tiene que ver en esto, Juan Acosta (de La Gallega), que está produciéndolo?

Puede ser, a mí me gusta que intervengan y propongan. Con Juan lo primero que hicimos más cercano al rock, fue grabar "Huancar", que La Gallega ya lo había grabado y que es un tema Juan Bernal, bajista de ellos, que a mí me gustó mucho, y les pedí grabarlo yo con una versión más folclórica, pero terminó siendo más rock igual.

Me interesa que todos los que participan tengan su espacio. Me pasa lo mismo con el Becho (Riveiro) que canta varias canciones conmigo, y hay lugares solistas, en los que él tira unas voces, que para qué voy a cantar yo -dice risueñamente-.

Tal cual. La crítica periodística habla del protagonismo de cada uno de lo que tuvieron parte en este trabajo, Juan, Becho... ¿quién más sumó su aporte?

Javier Lozano es un músico de gran experiencia, tocó con Luis Salinas y Fito Páez. Él es de otro palo, del jazz, de la fusión, y entonces, cuando pone las manos en el piano, nos abre otro universo a los que tenemos una referencia fuerte en el folclore, con Jorge Cafrune, Los Chalchaleros, Los Cantores del Alba. Viene con otra mirada, otro sonido. También Leo Villagra y Ale Salamanca, y un montón de músicos. Tenemos un equipo muy bueno.

¿Cuánto tiempo le lleva a un artista como Bruno Arias, poder armar un equipo de primera como éste?

Creo que lo primero que tiene que tener un artista, es tocar uno solo con la guitarra buscando una identidad, un sonido propio, algo que te distinga de otros artistas. Cuando uno ve eso en los artistas, cualquier músico se va acoplando fácilmente.

BRUNO ARIAS / HOY ES UNA DE LAS VOCES MÁS FUERTES EN LOS ESCENARIOS NACIONALES

El artista tiene que poder "bancársela" solo, sosteniendo un proyecto, cuando era más changuito tocaba hasta cinco horas solito con mi guitarra en los carnavales de Maimará. A partir de ahí, los músicos van a querer acompañarte. Tengo la suerte de haber nacido en Jujuy, y eso me da identidad con mucha diversidad.

Cada uno de tus discos tienen una historia y un eje distinto, pero en todos está tu identidad, en todos los estilos, ritmos y desde "El Changuito Volador" hasta ahora...

Trato de que haya un sello nuestro. Y la gente valora esa búsqueda, ese trabajo que viene de muchos años. He pasado por muchas etapas para encontrar una forma de cantar las canciones que reflejen lo que soy. Siempre teniendo en cuenta mis limitaciones.

Quisiera recordar tus comienzos. A principio de los 2000 tocabas la guitarra en Contracanto (dúo de César Maráz y Adolfo Frodermann). ¿Hay alguna experiencia anterior a esa?

En realidad comencé tocando en El Carmen, con un grupo que se llamaba Los del Rodeo, con "Globo" Cruz (su primer maestro de guitarra), "Tarzán" y "Balloco", que eran los personajes legendarios del pueblo. Ellos siempre querían salir a tocar, grabar un disco, etc., y ellos apostaron a mí. Yo pintaba para guitarrista bueno, pero no, después me dediqué a cantar. Pero el canto se fue dando por una necesidad de expresión que yo tenía, porque en mis comienzos yo no era cantante, yo me hice cantante. Me preparé para eso porque era lo que yo quería.

Cuando decidiste emprender un proyecto personal, recorriste la provincia, en noche de bohemia, codeándote con grandes maestros, como Tomás Lipán, Coya Mercado, enriqueciendo tu mirada...

Sí, en ese tiempo me acuerdo que una vez le llevé la guitarra a Ricardo Vilca, toqué el bombo con él. Alguna vez puntié "El Canto del Tero Tero" (tema de Vilca), en un show de él. El "Guanuqueando" lo aprendí de tanto estar cerca de él. Pero antes comencé con un dúo con Pachi Alderete que se llamaba Guajra, con el que ganamos el Festival del Limón en Tafí Viejo (Tucumán); luego con Los del Rodeo, después pasé a Contracanto.

También tuve la suerte de estar con el "Gordo" Barrojo, que vaya a mi casa a enseñarme "Camino hacia la Puna", o el Fofa Lizárraga mismo enseñándome su obra "La Bastonera". Toqué con Máximo Gregorio Puma. Alguna vez fui guitarrista de Coroico, grabé la guitarra en el primer disco de Maryta de Humahuaca. Conocí de cerca a Los Kererinkas y Los Changos del Huaico, a Willy Alfaro de Bolivia, y al Kolla Mercado quien me facilitó todo lo que yo buscaba de los autores. Cuando el Kolla falleció, para homenajearlo, agarré un tema de él "Sol de los Andes", que hoy es un tema que está sonando en todos lados, y tiene más de un millón de visitas en Youtube.

Y hay muchos más artistas de Jujuy que tienen que ver conmigo, que son mis referentes, como todos los de la Casa de la Yuli.

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