"Si no se toma una batería de medidas, es muy difícil disminuir la inflación"

¿Cómo seguirá la economía luego de la pandemia del coronavirus?

La economía a nivel global se encuentra en un momento crucial, porque la tercera ola y las nuevas variantes ponen en jaque lo que creíamos que era la salida de la pandemia. Una pandemia que ha motorizado a los bancos centrales a monetizar las economías, a imprimir billetes. Una reserva federal que empieza a registrar inflación y que se niega a subir la tasa, con lo cual la expansión monetaria y del valor de algunos activos, commodities, etc., siguen en aumento.

Los árboles no crecen hasta el cielo, en algún momento vendrá una crisis en términos globales, o por lo menos, un ajuste de precios a nivel global. Al margen de todo esto, Argentina es un caso particular, porque no tiene la posibilidad de imprimir y que no genere impacto inflacionario que no espiralice una inflación que ya tenemos hace muchos años, sino que el país es más complicado que el resto del mundo, no solo por cuestiones de la impresión, sino también de un Estado que tiene una carga impositiva enorme sobre las pymes.

Un gasto público que hace muchos años viene siendo grande y que se plantea, a partir de ahora, cómo seguir incrementando el gasto del Estado. Hacia adelante, no hay indicadores que nos hagan pensar en una mejoría notoria en las economías argentinas, ni en corto ni mediano plazo.

¿Qué podemos esperar el resto del 2021 en materia económica? ¿Qué previsiones hace en torno a la inflación?

-El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) es un informe que hacen las 50 consultoras más importantes del país, que lo prepara el Banco Central, te da alrededor del 45 y 50% de la inflación, de 12 meses hacia adelante. En materia de inflación, vemos una caída del salario real, eso es lo preocupante. Es decir, el salario real, las paritarias y los ajustes de jubilaciones están muy por debajo del nivel inflacionario.

Con eso, vemos a una Argentina que va camino a bajar su ingreso total y a licuar por precio el ingreso de los argentinos. Por otro lado, vemos un país que, en términos de dólares, tiene salarios muy bajos, pero competitivos para el mundo, solo para aquellos que pueden exportar software, para otros sectores de la economía, esto no nos favorece. No se ve una mejora hacia adelante, porque tenés un atraso cambiario del dólar oficial y un atraso de tarifas. Entonces, estas resignan inflación actual, por inflación futura mayor. En el futuro vamos a tener mayores inflaciones que las que vemos.

Es sabido que la situación económica en general impacta en todos los procesos eleccionarios. ¿En esta ocasión será distinta? ¿Cuál es su lectura?

-Cuando se quiere analizar la economía de nuestro país, se debe pensar ¿qué año es?, impar. Entonces, hay elecciones. Por lo tanto, ya se sabe que, con este Gobierno, vas a tener un atraso de tarifas, un atraso de tipo de cambio, un intento de expansión del consumo. Y digo "intento" porque realmente no sé si lo vamos a ver, entonces está el Ahora 18, Ahora 30, pones asignaciones, jubilas personas, un montón de políticas y decisiones que tienen que ver con el tiempo electoral. Nunca un país se desarrolla si tiene solamente medidas de índoles electoralistas. Argentina debe cambiar de raíz y no al ritmo de las elecciones. O sea, cada dos años tengo un evento, por lo tanto, tengo las mismas decisiones siempre.

Se observa que en los comercios los precios de los alimentos de primera necesidad continúan en aumento. ¿A qué atribuye esto?

-Argentina está inmersa en un proceso inflacionario que tiene que ver, primero, con una expansión monetaria y después con un desajuste de las expectativas. Es decir que si nosotros creemos que los precios van a subir, porque el dólar tiene una brecha del 100%, vamos a intentar protegernos contra la inflación. El empresario argentino dice "no sé a qué precio voy a reponer, entonces por las dudas tengo que subir".

La verdad es que en este proceso inflacionario también pueden perjudicarse los más desatentos. Entonces, el proceso inflacionario no lo define un empresario porque quiere, sino que lo define por el contexto en el que toma las decisiones, que tienen que ver con atrasos cambiarios y de tarifas, división monetaria, gasto público desbocado, inflación acumulada. Si no se toman unas baterías de medidas, es muy difícil disminuir la inflación de largo plazo.

¿Cómo hará el país, que ya estaba en crisis, para afrontar los gastos de la pandemia?

-La política es licuar a aquel que menos grita. El grueso del Estado, del gasto público, tiene que ver con las asignaciones, los salarios, los jubilados, etc. Entonces, ¿qué se hace para achicar? A los jubilados no se puede dejar de pagarles, al contrario, jubilan más personas. No se puede echar a empleados públicos, entonces, ¿qué tenes que hacer? Licuarlos con inflación, eso piensa el Gobierno.

Y por lo tanto, tenemos inflaciones que están por encima de los acuerdos de los incrementos salariales. Será una pelea entre el gasto público y los ingresos tributarios, que replican inflación, porque, claro, aumenta la leche y aumenta el IVA que está contenido en ese producto, aumentan los pañales, también aumenta su IVA. Por lo tanto, el Estado recauda más por esa inflación.

Si reclama más, por un lado, pero paga menos que el que licúa contra la inflación al salario de los jubilados y de los asalariados del sector público, está provocando un ahorro y eso es lo que se está viendo ahora. Empezamos la recta final de las elecciones donde no van a dejar que, en los próximos 6 meses, sean de la misma manera, veremos algunas recomposiciones salariales pero que son de corto plazo.

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Informacion General

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...