Vinos de Altura del NOA versus Vinos Mendocinos.

En ciertas oportunidades cuando realizo degustaciones surge el interrogante: ¿ un vino de Altura es mejor o peor que uno de Mendoza?

Lo cierto es que no cabe la posibilidad de clasificarlos en esos términos porque realmente lo que prima es el gusto personal; en cierta medida también las tradiciones y en mayor medida el paladar, es decir, al tipo de bebidas que se está acostumbrado consumir. Pero existen otros criterios más específicos a nivel superficie y clima , que hacen que la percepción de cada uno pueda ir variando siempre que se pueda entender y apreciar que la elección que se está haciendo depende de un complejo sistema de interacción.

Naturalmente sabemos que al caminar un viñedo, al recorrer simplemente una pequeña distancia, el microclima y el suelo del terruño cambian.

Ahora bien, como ya lo dije en otra oportunidad en líneas generales, y abarcando mayores superficies podemos decir que en climas cálidos y de mucha exposición solar, se obtienen mostos ricos en azúcares (compuesto que luego se transforma en alcohol, obteniendo así la graduación final del vino) y con bajo nivel de acidez, debido a que la insolación y el calor promueven la fotosíntesis y permiten una posterior perdida de agua, es decir que la planta transpira perdiendo de esa manera liquido; ambos procesos en conjunto consumen los ácidos existentes en las bayas permitiendo así la desacidificación natural que imparte características tan particulares a vinos de esas zonas.

Se dice que trabajan bajo condición de stress o apunamiento, generando la estructura final que les da el carácter tan propio.

En climas fríos el contexto cambia ya que el nivel de azúcar va disminuyendo y la acidez se torna más presente y en mayor proporción debido a que la planta no realiza una fotosíntesis tan estricta y respira más lentamente guardando o ahorrando esos ácidos en su interior.

El sol es el segundo factor en importancia; ya que ayuda a la formación de color en los hollejos y en las zonas altas por ejemplo recibe más cantidad de rayos UVB, permitiendo así una gran pigmentación en las uvas; mientras que en otras zonas más bajas y al sur el factor preponderante es el viento. La uva lo que hace es engrosar su piel, para protegerse en ambos casos, entregando así los tan distinguidos colores en los tintos de altura, como otros colores y aromas en la Patagonia o Mendoza.

Teniendo en cuenta estas características debemos entender que en diferentes zonas vamos a encontrar también tipos diferentes de vinos, con suelos que van ir variando y con cepas que se adaptaran de una forma en una zona y un tanto diferente en otra, permitiendo obtener así variados perfiles.

Conclusión

Argentina posee un amplio y rico terreno de producción en dónde cada zona tiene sus propias características y los vinos representaran esas diferencias.

 

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Últimas Noticias de Sociedad

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...