Recuerdan la memoria del padre Rubín

Con una celebración religiosa que se oficiará hoy a las 18, en la capilla del cementerio municipal "Cristo Rey", se recordará la memoria del padre Tarcisio Rubín, al conmemorarse el 39° aniversario de su fallecimiento. Se supo también que habrá una especial intención por la prosecución de la causa de beatificación del querido misionero por la que el obispo de Jujuy, Cesar Daniel Fernández, demostró permanente y especial interés y ya se habría designado al nuevo postulador, profesional que acompañó al recordado padre Juan José Núñez. Por otro lado, datos recabados por nuestro diario permitieron saber que habría un importante proyecto elaborado por profesionales del municipio sampedreño que permitirían poner en valor la histórica capilla de la necrópolis, donde descansan los restos del misionero scalabriniano.

Pasaron ya 39 años de la partida del padre Tarcisio Rubín, misionero scalabriniano, que apenas llegado a Argentina, supo sembrar en comunidades de distintas provincias, su amor por los más humildes. Tal vez el hecho de que nuestro país fue históricamente un crisol de raza, y en los cuatro puntos cardinales se encontraban migrantes que habían llegado en busca de trabajo y de forjar su futuro en nuestras tierras, es que Rubín optó por no tener parroquia a cargo, tal vez para poder estar junto a esos trabajadores que lejos de su patria apostaban a una vida mejor.

El padre Tarcisio Rubín nació el 6 de mayo de 1929 en el pueblo de Loreggia, Italia. A fines de septiembre de 1983, el misionero cayó gravemente enfermo y fue derivado a un centro especializado en Córdoba. Pero desoyendo a toda prescripción médica, cumplió el que sería su último sueño: volver a Jujuy. Al llegar a San Pedro siguió hasta la localidad de San Francisco, departamento de Valle Grande, allí pidió a la comunidad que preparara todo para la fiesta patronal del día siguiente y decidió subir los cerros para visitar a las familias de Alto Calilegua. El 2 de octubre, la directora y un grupo de niños de la escuelita de Alto Calilegua fueron a recibirlo a la entrada del pueblo. Luego de celebrar la misa a las 21, se retiró a orar a la capilla. Al día siguiente, el 3 de octubre de 1983, los niños encontraron su cuerpo sin vida tendido frente al altar.

Desde siempre, la imagen del misionero de barba blanca, sotana raída, de la profunda y azul mirada y manos repletas de amor, estuvo y está presente en la mente y en el corazón de las comunidades que hoy, más que nunca, elevan su oración para que pronto sea beatificado.

 

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Informacion General

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...