La problemática de la adicción, un testimonio

La problemática de la adicción conlleva en sus orígenes una realidad que trasciende las barreras del consumo. El término "adicción" presenta una connotación que no es evidenciada y tiene sus raíces en el lenguaje mismo; es decir "lo no hablado". Cuando el individuo percibe o vive en un primer plano una realidad en la que se ve imposibilitado de expresarse libremente o bien posee la ausencia de herramientas humanizadoras, se propicia un camino alternativo, viable por parte del sujeto, el cual se encuentra regido en principio por la experimentación, la inmediatez de la búsqueda del placer como así también la falsa necesidad de bienestar de la que es víctima. Pero cabría preguntarse ¿qué provoca la acción en respuesta al estímulo externo? Los trastornos conductuales que traen aparejado consecuencias de toda índole comienzan en la mente del sujeto ya que la misma está condicionada por la capacidad del sistema nervioso de adaptarse en forma consciente a sus propios procesos y a la toma de decisiones. Por lo tanto el adicto es consciente de sus decisiones con respecto al consumo de una sustancia.

Definitivamente el problema original no son las sustancias ingeridas sino un problema del sujeto con la vida, originado por su entorno. A medida que avanza el consumo, el problema se agudiza y aparece de esta forma el término drogadependencia conocido como un desorden crónico reincidente en el cual la búsqueda compulsiva y el comportamiento del consumo persisten con fuerza, pese a las consecuencias. En este plano se pierde la total libertad pues la persona queda supeditada o esclavizada por dicha sustancia, lo cual absorbe en forma determinante los niveles de su personalidad.

Cabe mencionar que el sujeto en adicción no ha sido preparado en la resolución de sus emociones manifiestas dentro de la cédula de la familia y en situaciones externas. Lo cual contribuye a la hipersensibilidad de sus pensamientos y a la escasa adaptación social. Las conductas de todos los miembros de la familia fluctúan debido al conocimiento de esta problemática. Van generando que se pierdan bajo las necesidades del adicto e incluso facilitan dichos procesos. Esta dependencia enferma a toda la familia. Es imprescindible la reeducación de los pensamientos y acciones conductuales tanto del adicto como de la familia. He aquí la importancia del acompañamiento familiar en el proceso de rehabilitación del adicto a través de la ayuda de distintos medios viables de motivación, como psicoterapias individuales y grupales. El compromiso es una herramienta de fortaleza que se expandirá en el sistema de percepción del adicto en un cambio de vida saludable y con una identidad con base en el amor paternal.

Un ejemplo de todo lo relatado es el testimonio de Mary Jiménez: Mary es mamá de un joven en adicción que fue rehabilitado en la Fundación "Piedras Vivas". Su hijo, quien al momento de inicio de consumo tenía tan solo 15 años de edad, sufrió trastornos, bruscos y violentos, en el comportamiento de su conducta. Asimismo, padeció cambios físicos que alteraron incluso su salud. Cabe destacar que injurio incluso en actos delictivos dentro del seno de su familia. Pese a ello, su familia no percibía, en principio, esos alertas ya que el matrimonio se mantenía enfocado en sus problemas personales y de índole matrimonial. Con el tiempo la situación se fue agravando y aunque su hijo asistía a las terapias en modo impositivo por su padre sobre todo, su madre perseveró en la asistencia a las terapias individuales y grupales. Con el paso del tiempo, durante el proceso, entendió que el problema del adicto no radicaba en la sustancia en sí; la sustancia en su hijo representaba un escape a una realidad liberadora por causa de los conflictos que vivía en su hogar. Su hijo continuó en el proceso de rehabilitación, tomando una actitud de compromiso. Mientras tanto la familia, pese a los diferentes altibajos vividos, se mantuvo junta, buscando el acuerdo, poniendo en práctica, por medio de las herramientas brindadas por el equipo de operadores terapéuticos de la fundación, normas de convivencia, firmeza en la sujeción de toma de decisiones y sobre todo el acompañamiento de cada uno de sus miembros para con el adicto. Aprendieron a brindarse un amor saludable, y a forjar la identidad paterna provocando en el adicto la seguridad, su valor, y apoyo en un camino para salir adelante.

La familia Jiménez pudo mantenerse a lo largo del trayecto, pese a las desavenencias, porque reconoció que el problema no radicaba solo en el consumo de su hijo sino en toda la familia ya que esa célula principal se encontraba dañada. La familia permitió ser tratada en su comportamiento familiar para entablar lazos con el afuera en forma idónea y saludable. Cuando el corazón de la familia fue restaurado en sus aspectos integrales centrales, sobrevino en consecuencia la restauración plena del sujeto en adicción.

La Fundación "Luz de Vida" trabaja fuertemente en "educar, prevenir y restaurar" a través de escuela para padres, talleres, consejería y contención familiar. íContáctenos! Alvear 731, primer piso, oficina N°2. Comuníquese al 388-4544620 o ingrese a nuestra página de Facebook: Fundación Luz de Vida. íEstamos para ayudarles!

 

Temas

Aparecen

Últimas Noticias

Últimas Noticias de opiniones

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...