Sobrevivir con la bipolaridad al palo

La Argentina es decididamente bipolar y dual, contradictoria. Los pensamientos y los sentimientos contradictorios de todos conviven en una misma dimensión: así la sensación de desaliento nos genera la economía que sigue por la pendiente arrastrando al país, va simultáneamente con la impresión de alegría y esperanza de que los partidos de fútbol que gana la selección nacional esparce por toda la geografía del país. Y así, tanto a la angustia como al alborozo, los vivimos día a día, sin animarnos a imaginar qué nos tocará mañana.

Por un lado, el relato voluntarista del ministro de Economía augura que la inflación bajará y el año próximo domaremos la crisis, pero los trabajadores y empresarios descreen con razón. Con júbilo se anuncia que el FMI aprobó la revisión de la situación económica y desembolsará millones de dólares, pero sólo para que les paguemos a ellos. El "dólar soja II" inició una mezquina recaudación para felicidad de Sergio Massa, pero el jefe de La Cámpora, Máximo Kirchner, cruzó al ministro y dijo: "Los sojeros nos extorsionan, nos ponen de rodillas, son unos hijos de p…". El presidente del Bcra, Miguel Pesce, afirma que la estanflación irá cediendo mientras la vicepresidenta Cristina Elisabet Fernández de Kirchner lo acusa de manejar muy mal el Banco y de haber despilfarrado el superávit comercial del 2021, y repite a los gritos, delante de cualquiera: "Yo lo dije, Pesce es un pelot". Somos un país bipolar.

La ministra de Desarrollo Social Victoria Tolosa Paz vive entre dos fuegos. Sin animarse a poner mano firme frente a las groseras irregularidades detectadas en 253.000 planes Potenciar Trabajo, anunció que dará de baja a 2.243 y llenó las calles de planeros de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular que exige que no se toque a nadie y que les aumenten los planes. Además, el fiscal Guillermo Marijuan la denunció penalmente por faltar a sus deberes de funcionaria. El presidente Alberto Fernández salió del "modo holograma" y presidió un encuentro con Victoria y el líder piquetero del Movimiento Evita (y secretario de Estado de Economía Social) Emilio Pérsico, ante quienes juró que no se dará de baja ningún plan. Pero como su palabra sigue en un pico de máxima devaluación, no le creyeron: el frentetodista Juan Grabois los trató de "canallas" y sugirió a Tolosa Paz que "los miles de parásitos que cobran sueldos de siete cifras en los tres Poderes en cargos jerárquicos se identifiquen y cuenten en qué trabajan". Y a Pérsico le brotó un ala dura, que le pide que deje los cargos y que el Evita se retire del Frente de Todos. Más ejemplos de bipolaridad explícita.

RR: Cita al Consejo de PJ en búsqueda de un nuevo punto de partida hacia la unidad.

Mañana, un país que se ufana con razón de haber luchado para recuperar la democracia y sus valores, quedará suspendido en el limbo de las reacciones contradictorias cuando se conozca el fallo y la sentencia a Cristina Kirchner por el caso Vialidad. Si es absolutorio, los argumentos de lawfare, partido judicial, y pelotón de fusilamiento atribuido al tribunal caerán en abstracto y la Justicia volverá a ser un valor inmarchitable. Si es condenatorio, reavivará la teoría del "fallo cantado, escrito desde hace rato, y prohijado por la conspiración macrista-mediática". Mientras, algunos imbéciles a los que la Justicia con notable indolencia les permite incitar a la violencia, amenazar con parar el país y ganar las calles "hasta que caiga la Corte Suprema de Justicia". Sea como sea el fallo, CEFK tenía razón: la juzgarán la historia y la sociedad. El festival de la bipolaridad a full.

En el Congreso, el bochorno se instaló sin límites. Gritos, insultos, agravios, gestos y declaraciones obscenas recalentaron una sesión imposible en una Cámara baja, que ahora no se sabe cuándo volverá a trabajar. Oficialismo y oposición enchastraron a la República y quedaron en pie de guerra. Pero no discutían cómo bajar la inflación, la pobreza o la indigencia: Peleaban por cargos del Consejo de la Magistratura y los de la propia Cámara. Y por pijoterías políticas de cuarta, por avivadas y ardides, por enconos personales y chicanas de todo calibre. Ahora luchan por expulsarse mutuamente de la Cámara. ¿No sería un avance? La bipolaridad al palo.

El peronismo de Jujuy, por su parte, recogió el guante que tiró el GM. Rubén Rivarola convocó al Consejo partidario para una reunión plenaria que se realizará pasado mañana. Más que analizar la convocatoria a elecciones de autoridades y de convencionales, el espíritu que busca imprimir RR al encuentro es iniciar un debate acerca de la situación del PJ y movilizarlo. Y especialmente, instalar la discusión necesaria sobre la unidad del PJ. Esta es la cara de una bipolaridad doméstica: no hay ningún referente o dirigente peronista que delante de la prensa no se muestre como paladín de la unidad. Pero son los mismos que off the record, en reuniones políticas, gastronómicas o sociales, hablan de sus pares descalificándolos entre epítetos soeces e infamias irreproducibles. Como en política todo se puede, este miércoles tendrán una oportunidad de oro para aclarar todo lo necesario. Después, si hallan un punto de partida, la mesa directiva podría avanzar hacia su futuro con el camino marcado, superando con catarsis y sinceridad, el flagelo de esa bipolaridad que consume al otrora partido más poderoso de Jujuy. La posibilidad, una de las últimas, es dejar de cacarear la unidad pour la gallerie y dinamitarla detrás de la escena. Y recuperar un peronismo no bipolar y competitivo.

El gobernador Morales anunció un bono de fin de año, de $50.000 en cuotas que se terminará de pagar en abril. Obviamente los gremios lo rechazaron (no al bono, sino a su cuotificación tan alargada que lo llevará hasta días antes de las elecciones del 7 del mayo). Mientras el cronograma electoral jujeño corre, despegado del nacional, el radicalismo, en realidad el GM, anunció la innovadora idea de una interna abierta, en marzo entre él y Facundo Manes, si antes no aparece otro. Así llegarían con un candidato único a las Paso de 2023. La jugada que ya se anticipó en estas líneas tiene varios objetivos: llevar un solo radical a las Paso con toda la UCR unida a sus espaldas; obligar a cualquiera que imagina una "fórmula cruzada" a meter los pies dentro del plato radical; y marcarles la cancha a todos los socios de JxC. No será fácil para el GM, pero ganar su interna le limpiaría la cancha y lo acercaría al sueño presidencial sin ser furgón de cola del PRO, donde por ahora, hay por lo menos tres "presidenciales" que dividirían sus votos en las Paso. Una partida brava que no admite el juego sinuoso de las bipolaridades.

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