“Ver que el nene no puede caminar te parte el alma”

Mateo Chaile es un niño que lleva en sus ojos la alegría de vivir, es muy despierto y atento a sus padres y lo que acontece en su entorno. No obstante, hace dos años, la vida de este niño que hoy tiene cinco años dio un giro absoluto porque le diagnosticaron la enfermedad ósea de osteocondrosis que consiste en el desgastamiento del escafoides, una parte del hueso del pie que se encuentra entre el talón y el arco.

Este problema -que afecta directamente a su pie izquierdo- viene desde hace tiempo atrás, porque sus padres notaban una anomalía en la forma de caminar del pequeño, quien lo hacía con dificultad. "Nosotros desde el momento uno notamos que él rengueaba mucho pero con el tiempo era más visible, después ya se levantaba con dolores y lo llevamos al médico.

Nos hicieron darle cremas pero no lograban encontrar el foco que provocara que no pueda caminar de manera normal", relató Andrés Chaile, papá de Mateo. Pero no fue hasta el Día de la Madre, que jugaba Mateo, cuando pisó mal y ahí el dolor se centralizó. "Le hicieron una tomografía y nos damos con que el nene tenía esto", comentó Chaile.

Esa desafortunada caída hizo que se focalice en el lugar exacto de la dolencia y qué era lo que provocaba su condición física. No obstante, los médicos decían a Andrés y a Rocío Balcarce -madre de Mateo- que se armaran de paciencia y que el niño sólo tenía que permanecer inmóvil el mayor tiempo posible. "A partir de ahí, mi nene dejó de hacer las actividades que hacía de manera rutinaria que era jugar, iba a hacer deportes, pasó a usar por meses una silla de ruedas y a tener el piecito enyesado", expresó Chaile que aclaró que estuvo un mes y medio con una bota ortopédica.

"Cuando lo volvieron a enyesar, nuestra vida cambió porque dejamos de ser esa familia donde él era un sujeto totalmente independiente. Ver que el nene no puede caminar te parte el alma, te cambia todo", expresó el padre del niño. "Nosotros queríamos respuestas concretas, que me digan medio año, dos meses, tres meses pero nos terminaban diciendo que 'no hay un tiempo' para determinar hasta cuándo será, ya que puede atravesar esta situación hasta los 15 años.

DIVERTIDOS | MATEO JUNTO A UN AMIGUITO DE LA ESCUELA.

Nosotros como papás estábamos muy preocupados, desesperados", relató Chaile que no tomó esa respuesta como una alternativa y, a partir de ese momento, junto a Rocío, empezaron en la epopeya de buscar médicos que diagnostiquen de manera certera lo que le acontecía a su pequeño.

"Hemos escuchado muchos casos de chicos que vivieron algo mucho más complejo y que sus padres sacándolos de la provincia, buscaron opciones y alternativas; y encontraron una respuesta favorable. Hoy en día, esas personas hacen su vida como cualquier otra. Eso nos dio ánimo para seguir adelante, cuando la gente nos preguntaba, le contábamos sobre la situación y no decaíamos.

Siempre estuvimos pendientes para superarlo en familia", explicó. Gracias a las personas que colaboraron de manera desinteresada por el caso de Mateo, se pudo efectuar el viaje a Buenos Aires, donde se realizaron los estudios correspondientes en el hospital Italiano y allí lo diagnosticaron con el síndrome de Köhler. "Hoy Mateo está bien, se está recuperando física y anímicamente, porque empezó con un tratamiento especial controlado, va a la kinesióloga, hace fisio y natación.

Debe usar zapatillas con cámara de aire y plantillas ortopédicas pero nos dieron esperanza; su hueso está desarrollándose muy bien y va a poder caminar mejor con el tiempo", detalló Andrés quien se siente feliz, motivado y agradecido a Dios por esta nueva oportunidad de vida para su hijo.

Un deseo especial

Para Navidad, Mateo hizo algo muy particular. Él le pidió a sus papás, Andrés y Rocío, ir a la fuente de la plaza y luego, en el lugar, les pidió una moneda para pedir un deseo y lanzarlo al agua. En esa ocasión él no quiso contar qué pidió, hasta que el sábado pasado en su cumpleaños número cinco, Mateo les reveló a sus padres lo que había pedido en aquel momento. “Su mayor deseo era volver a caminar antes de su cumplir años y el sábado pasado cumplió cinco y pudo caminar.

La verdad que estaba muy emocionado”, expresó Andrés Chaile muy feliz ante esta verdad que salió a la luz en una fecha muy esperada. “Él dijo: ‘si se cuentan los deseos, no se cumplen’ por eso lo tenía guardado hasta llegar al festejo. Así que el lunes volvió a la escuela Alberdi y fue muy bien recibido; estamos muy contentos con los padres y los directivos”, aseguró Andrés que junto a su esposa Rocío, vivieron una situación difícil ante lo sucedido a Mateo, pero que con el pasar de los días, están superando juntos.

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