“Vemos un escenario con una inflación del 65% para este año”

¿Qué lectura hace sobre las cifras de inflación que dio a conocer el Indec y que resultó la más alta en 20 años?

Este nivel de inflación es un misil que ataca y destruye las relaciones sociales y comerciales de Argentina, por lo tanto urge que las autoridades pongan en marcha un plan antiinflacionario que, a mi juicio, debe estar basado en tres leyes que puedan ordenar esta situación: la primera es una ley de convergencia macroeconómica que haga que todas las erogaciones del gasto público tengan un mismo crecimiento nominal, es decir, si queremos que la inflación este año esté en un 40% todas las variables que maneja el gobierno en materia de gasto público, de emisión monetaria, deben converger hacia un 40% y dar un sendero para que ese mismo número sea de un 30% el año que viene, de un 20 en 2024 y de un 10% en 2025, con rendición de cuentas trimestrales por parte de los ministros que están encargados de ejecutar esos gastos, frente al Congreso.

La segunda ley es un cambio de la Carta Orgánica del Banco Central, cambiando el artículo 20 que le permite financiar al sector público y restringir a la mitad el financiamiento que hoy le da el Banco Central al Ministerio de Economía. Y en tercer lugar, una vez que estén estas dos leyes, sumarle un acuerdo de precios y salarios con empresas, no con las cámaras empresariales, sino con empresas y trabajadores. Esa es mi visión de cómo hay que resolver el problema inflacionario en este contexto.              

¿Qué es lo que no está haciendo el Gobierno Nacional para poder frenar la inflación?

El Gobierno declaró una guerra contra la inflación y esto no se declama, esto hay que hacerlo. Cuando se hace este tipo de anuncios en definitiva lo que genera es una conducta de remarcación natural, entonces mejor que anunciar es hacer con planes concretos porque en esta guerra contra la inflación vamos perdiendo el partido de ida 7 a 0 con un gobierno que tiene jugadores de la primera C, y todavía nos quedan 19 partidos por jugar hasta el final de 2023. Creo que fue un error anunciar más cosas de las que se hacen y trabajar mucho sobre las consecuencias, como el aumento de precios, y no sobre las causas.

El Banco Central aumentó las tasas de interés en un 2,5% ¿Sirven este tipo de medidas?

El Banco Central viene con su política cambiaria y monetaria corriendo por detrás de los acontecimientos. En principio ha venido acelerando la tasa de devaluación, si se toman los primeros días de abril, ha subido del 40 al 60% anual de devaluación. Si se tiene una tasa de devaluación por encima de la tasa de interés, claramente se está generando un incentivo a que los exportadores no liquiden porque ven un Banco Central que acelera su ritmo de devaluación y con esta reciente suba de la tasa de interés se incentiva la bicicleta financiera de pasarse de dólares a pesos, generando lo que se conoce como “carry trade”. Esto sucede porque se aprovecha las tasas de interés, ya sea en plazos fijos con UVA o en títulos como los que licita la tesorería, pero luego cuando pase la época de liquidación de la cosecha estos capitales golondrinas revierten su tendencia y generan el efecto contrario. Por estas políticas de devaluación y tasas, el Bcra lo único que está haciendo es incentivar la bicicleta financiera.        

De a poco se está reduciendo la brecha entre el dólar oficial y el blue ¿Se espera que esta tendencia se profundice?

La tendencia se frena en una brecha del 70% que esta dado también por el precio del dólar solidario que pone un piso a que la brecha pueda caer por lo tanto estamos en un nivel de piso de brecha que está vinculado con dos factores: primero que ya hemos ingresado en el trimestre dorado en términos de liquidación de la cosecha gruesa con precios de soja que han subido de 450 dólares promedio el año pasado, a 600 este año, con lo cual hay un bono extra en términos de precios, por lo que está ocurriendo a nivel internacional, eso sin dudas va a generar mayor liquidación y fluidez al mercado de divisas, pero eso solo dura abril, mayo y junio.

Y el segundo factor es la presencia de inversores o gente que se está pasando de dólares a pesos que lo que genera es pan para hoy y hambre para mañana porque si el gobierno coloca deuda en pesos, atada a una inflación creciente esto genera un efecto bola de nieve en la deuda pública del gobierno. Estos dos factores de corto plazo están ayudando a esta pax cambiaria que es simplemente temporaria.         

Teniendo en cuenta el contexto internacional ¿qué puede llegar a pasar con el acuerdo con el FMI? ¿Se puede cumplir con lo acordado?

El acuerdo con el FMI ha demostrado la voluntad de los accionistas de  esta institución financiera de patear para adelante los problemas de la Argentina y evitar el default. Es un programa a 10 años, pero que tiene metas para los próximos 2 años y medio, con lo cual está claro que los accionistas del fondo nos han dicho “volvamos a sentarnos en 2023 y volvamos a plantear un programa”.

Con mi equipo de Fundación Capital llamamos a esto “Plan Postergar” porque posterga la solución de los problemas argentinos. Es cierto que a partir de la invasión de Rusia a Ucrania hay temas que se tienen que revisar sobre todo los costos de la energía, los subsidios a la energía que va a ser imposible reducirlos este año porque Argentina es un importador neto de gas, pero en síntesis, el programa con el Fondo se va a tener que  recalibrar porque tiene metas complejas de cumplir en particular la meta fiscal, y la meta de acumulación de reservas ya que pese a haber tenido una excelente liquidación de divisas 30% mayor a la del año pasado, el Banco Central no ha podido acumular reservas.

El Gobierno prevé descongelar las tarifas de los servicios básicos ¿Cuánto considera que debería ser el porcentaje de aumento?

Yo creo que las tarifas deberían aumentar de acuerdo con el coeficiente de variación salarial. Anses y Afip tienen bases de datos suficientes como para poder marcar qué capacidad de pago tiene cada uno de los ciudadanos; creo que en ese sentido deben moverse las tarifas.

¿Qué perspectivas económicas avizora para los próximos meses en Argentina?

En Argentina tiene que recomponerse el poder político como una precondición para que mejoren las condiciones. Desde Fundación Capital creemos que si no se agrava la situación política más allá de lo que tenemos ahora, vemos un escenario con una inflación del 65% para este año y una tasa de crecimiento del 2,5% anual para 2022, básicamente una declinación del nivel de actividad y de alta inflación.

¿Hay posibilidades de que sea el sucesor de Martin Guzmán y se ponga al frente del Ministerio de Economía?   

Yo no hago especulaciones, a esta altura del partido lo que quiero es contribuir a que a la Argentina le vaya bien, y uno puede aportar desde el sector privado como lo estoy haciendo en este momento. Tengo además compromisos internacionales por distintos asesoramientos que hago incluso de manera académica ya que dirijo una maestría en Banca Central en Asia junto con un premio Nobel.

Creo que para cualquier profesional que deba tomar ese lugar o para el propio Martin Guzmán, lo que se necesita es un plan económico de estabilización, antiinflacionario y  de crecimiento económico simultáneo, un equipo económico coherente que ya haya trabajado, y que lo haga en equipo porque hoy veo demasiada fragmentación en el proceso de toma de decisiones económicas; también deben haber leyes que lo respalden. Si no se dan estas tres condiciones es muy difícil que se pueda revertir esta situación de mediocridad.      

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Informacion General

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...