Los sismógrafos alertan sin descanso

El sismógrafo señala la dirección y la amplitud de las oscilaciones y sacudidas durante los temblores de tierra. Y cuando sus anuncios son repetidos y cada vez más frecuentes, preanuncian, casi con seguridad un terremoto de enormes dimensiones. Si trasladamos la nobleza del funcionamiento de esos sensores a la política, podríamos decir que desde hace un largo tiempo, los sismógrafos, estratégicamente ubicados en la realidad están avisando que en cualquier momento, puede sobrevenir un sacudón muy violento. Y si ocurre, nadie podrá decir que fue tomado por sorpresa. Pero, los principales responsables de evitar una hecatombe, o al menos de contener sus efectos devastadores, la clase política, no han tomado nota del peligro. Y cada día, alientan el estallido de una manera notablemente ajena a la realidad. Y aumentan las advertencias de los sismógrafos.

Los últimos datos, muestran que el esfuerzo por rodear al Presidente Alberto Fernández de un multitudinario apoyo de los dirigentes, terminó en otro fracaso. En, la supuesta fiesta convocada por la Uocra, ni hubo veinte mil personas -ni la mitad-, ni los intendentes más poderosos del oficialismo, ni los gobernadores (excepto uno, el sanjuanino Sergio Uñac, que devolvía la atención de una reciente visita presidencial). Se entiende que los jefes de los ejecutivos que ya no piensan en AAF sino en retener sus territorios, y organizan adelantar las fechas para despegarse de la elección presidencial.

Y de la multitud de 21 ministros nacionales, a los que su jefe Juan Manzur había emplazado a asistir, estuvieron apenas 11, y algunos de ellos en carácter de espías del Instituto Patria y de la vicepresidenta. Para más escándalo, la incontinencia verbal de un Alberto Fernández descontrolado lo llevó a anunciar su idea para superar la crisis económica: aumentar las retenciones al campo, desmesura que debió ser desmentida un par de horas después por el propio ministro de Agricultura, Julián Domínguez. Un sainete peligroso que aviva los temores.

Fue, lejos de un "empoderamiento", la certificación de la impotencia y la licuación del poder presidencial, y la confirmación del brutal enfrentamiento político en el gobierno. El cristinismo se reunió en Mendoza alabó a CEFK y denostó a AAF. Wado de Pedro intentó en vano: "el peronismo y el kirchnerismo son lo mismo". Ahora, los sismógrafos indican que nuevos temblores provendrán desde la presidencia del Senado, desde donde Cristina Elisabet Fernández de Kirchner, construye sin disimulos su búnker en la Provincia de Buenos Aires, convencida al parecer de la adversidad en el 2023.

Hasta Francisco, el Jefe del Estado Vaticano, se metió en la interna una vez más: negó una audiencia a Santiago Cafiero, y se fotografió sonriente con Jorge Capitanich en las Scholas Ocurrentes, su institución favorita. Aquí en tanto, algunos operadores sueñan con una sucesión presidencial anticipada, y otros buscan armar una "mesa política chica" con 2 integrantes del cristinismo, dos del albertismo y dos del massismo, (a Sergio Massa, entre los temblores, todos los colectivos lo dejan bien).

En la vereda de enfrente, en un salón de eventos de la localidad de San Justo, en Buenos Aires, los popes de Juntos por el Cambio volvieron a decir que están unidos, Rodríguez Larreta, descartó que van a ganar, Patricia Bullrich lo aplaudió, y Gerardo Morales dijo que "no habrá JxC sin radicalismo". El más atinado fue el peronista republicano Miguel Pichetto, ya lanzado a la presidencia: "Si nos mantenemos unidos y no hacemos muchas tonterías, vamos a ser gobierno". La frase estalló en la cabeza de los que siempre están dispuestos a competir en cantidad de tonterías, pero todos la aceptaron sonrientes. Lo de "todos unidos triunfaremos, versión cambiemita", tuvo los faltazos de Martín Lousteau, Lilita Carrió y de Mauricio Macri. (Nada menos que de Macri). A esta suerte de "mesa grande" antítesis de la del FdT, se hará muy difícil, sino imposible, delinear el ansiado plan consensuado e integral que sueñan los más lúcidos. A pesar de las manifestaciones de amor y paz, los sismógrafos en la oposición no tienen tregua…

El promedio de los sondeos de las consultoras es cada vez más alarmante. Avisos del sismógrafo de la Universidad San Andrés que mide la consideración pública y que nadie ve o no quiere ver. La imagen del gobierno se derrumbó: más del 60% de la población lo desaprueba y al Presidente lo acompaña menos del 28%. Otro sismógrafo, el de Rouvier y asociados, advierte acerca de los principales opositores de Alberto. Los porcentajes señalan: Milei, 41,9%; Mauricio Macri 30,5%; Patricia Bullrich 25,1%; Rodríguez Larreta 21,3%; Cristina Kirchner 17,9% y Facundo Manes 8,1%. Nótese: la consideración popular coloca a CEFK directamente como opositora al Presidente y el ingreso de Manes a la grilla de lanzamiento, son dos sacudones importantes que detectan los sismógrafos en la escena política. El que quiera oír, que oiga.

En Jujuy, se acortan plazos. Aunque nadie se anima a confirmar la aparición inminente del proyecto declarando la necesidad de la reforma de la Constitución, (ya estaría redactado un borrador), son muy pocos los que se animan a negar su existencia. En todo caso, ya es tiempo que la clase política arroje luz sobre este tema, del que dependerá en gran medida el futuro de ella misma, y de todos los jujeños. El GM entre sus importantes viajes y el limitado tiempo que la presidencia de la UCR le permiten, tendrá que resolverlo.

Tampoco admite demoras preparar los envíos a la Legislatura de los nombres para cubrir nada menos que tres vacantes en el Superior Tribunal de Justicia. La que dejó la jueza Liz Altamirano está abierta y en días más se concretarán los alejamientos de Clara Falcone y de Sergio González. Y mal que les pese a muchos, las aprobaciones deberán surgir de los acuerdos políticos en el parlamento. Los nombres en danza, Gabriela Burgos, Mariano Miranda, Alejandro Nieva, Silva del Rosario Giacoppo, Martín Llamas, Walter Barrionuevo, y algún par más de menor sonoridad, ya están en el radar popular y son nombres de prestigiosos y honorables hombres y mujeres de leyes, que resisten habladurías de café, contrariamente a los de las listas de candidatos de las listas políticas que a veces se anuncian como globos de ensayo, sólo para hacerlos explotar.

El radicalismo jujeño está en estado de hibernación, siguiendo por TV las actividades del Jefe. Un puñado de dirigentes peronismo local, refleja las divisiones que el Frente de Todos, envía desde Buenos Aires, mientras en la casona azul del Partido, Rubén Rivarola revitaliza la presencia del PJ en todos los ámbitos de la vida provincial. La Izquierda, refugiada en un puñado de ediles, ha resignado presencia detrás de la ausencia de Alejandro Vilca, pero espera agazapada volver a captar votos de desencantados. Pero ahora, tendrá un competidor muy fuerte: Javier Milei, aún sin desembarcar en Jujuy, suma adhesiones y según la consultora CB, entre los opositores locales el libertario reúne el 51,9% superando a Larreta, Bullrich y Macri.

Claro, el juego de las encuestas y consultoras, son síntomas, aproximaciones que pueden cambiar. Si así no fuera, habría que suspender las elecciones y dejar que las encuestadoras nos entreguen los nombres de los gobernantes. Quizás no estemos tan lejos de esa fantasía, porque mientras tanto, nos estamos acostumbrando a vivir entre temblores y sacudones, esperando un terremoto, como si eso fuera lo normal.

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