"Al tango sí me animo"

Estás recorriendo el país con un espectáculo que refleja toda tu historia.

Claro. Yo tengo tres bandas en realidad. Hace muy poquito en pandemia, hicimos un "Barilari x 3", donde hice heavy metal rock, hice "Canciones doradas" que es pop, y tango. Así que son aristas de mi vida musical donde me gusta moverme como cantante, para no quedar siempre encerrado en un mismo lugar.

Vos particularmente sos rock argentino, pero tenés un sello muy particular. Contame cómo se logra eso de ser la voz romántica del rock, aun sabiendo que tuviste varias etapas de otros estilos.

Lo del sello es muy difícil porque tiene que ver con la permanencia, haber tenido algún hit, que la gente haga de una canción algo personal como es el caso de "Mujer amante" que recorrió el mundo y está dando vueltas hasta el día de hoy. Eso me sigue asombrando, porque viajo por el mundo y aparece la canción por ahí. Ese es el sello, el hecho de tener un cross over (que atraviesa).

Y en lo personal es haber hecho una carrera siempre pensando en el futuro, para adelante. No abandonar, no bajar los brazos, crear un sello propio; no ser siempre el "cantante de", y tener un nombre. Poder reinventarse en tiempos donde hay una competencia atroz, es importante.

Hiciste muchas cosas, sos Adrián Barilari, sos parte de Rata Blanca, banda que es historia de la música argentina, e hiciste un libro.

Ja, ja. No, no, en realidad hice de modelo de poses, para un libro sobre "El inicio en el canto". Yo lo que hacía era poner la boca de una manera o de otra para la foto ilustrativa. Pasaron treinta años de eso.

¿Por qué te vas de Rata Blanca en el 93?

Fueron muchas cosas. En el 93 yo me fui porque la banda estaba como un tren sin freno. Iba hacia adelante y había venido todo muy de golpe. En tres años nos pasó de todo, fueron tres discos y muy vertiginoso y yo creo que no estaba preparado para tanto, era bastante inexperto. A todo eso se le sumó la enfermedad de un hijo mío, yo tenía que viajar a Europa, porque en el medio del viaje se grabó un disco. Creo que mi cabeza no lo iba a soportar, y decidí para no hacerle mal ni a la banda, ni a mi familia, ni a mí, dar un paso al costado hasta que las cosas se acomoden. No iba a estar ni física, ni vocal, ni mentalmente, a la altura.

Decidí tomarme un tiempo, hicimos con Hugo Bistolfi una banda, Alianza, con la que hicimos tres discos. Fue como retomar de nuevo y empezar a entender el negocio de la música. Hasta ahí no sabía de qué se trataba. Empezamos a entender cómo era el circuito interno de contratos, de discográficas, que es muy complejo y tuvimos que aprenderlo.

En el 2000 ya empecé a hacer una carrera solo, grabo mi primer disco, y en ese momento me vuelven a llamar de Rata Blanca para empezar a hacer "Temple" que era un proyecto de guitarristas solistas. Ahí empecé de nuevo, y al poco tiempo se transformó en Rata Blanca nuevamente en el 2000, y hasta el día de hoy ahí estamos.

UNA CHARLA A FONDO | RECORRIENDO SU HISTORIA Y SUS INCURSIONES.

¿Qué te falta experimentar, ya que sos cantante, guitarrista, compositor?

Bailarín me falta, ja, ja. No, a ver, en la parte musical a mí me gusta cantar de todo. Lo que pasa es que hay cosas que las hago para mí, no a nivel profesional, porque hay un límite. Yo no serviría por ejemplo para cantar cuarteto, para eso tenés que tener una impronta. Me gusta la cumbia original, pero no podría.

Al tango sí me animo, porque lo canté toda la vida, crecí en un ambiente de tango. Desde los 5 hasta los 20 años, lo escuchaba en casa con la familia.

Después vengo de una familia de abuelos italianos que me llenaron de canzonetas.

El que te enseñó el tango, fue un tío...

Sí, el tío Florencio, a los cinco años. Para mí era un juego, yo repetía como un loro lo que me decía, y la familia maravillada, porque cantaba bien. Después eso se extendió en el colegio primario, siempre el que tenía que cantar era yo. Después en el secundario, donde armé una banda. En el servicio militar terminé teniendo una banda. O sea que todo lo que yo hacía me llevaba al mismo lugar, aunque de chico lo odiaba porque era muy vergonzoso.

De adolescente empecé a componer, a tocar la guitarra y hacer canciones para mí, grabé algunas cosas. Estudié teatro en algún momento para sacarme la vergüenza y enfrentar al público. Después empecé a tener bandas de barrio, y comenzó la historia del rock, pasé por todos los estilos y fue toda una enseñanza. Escuché a Papo, Creedence, Los Beatles, Pink Floyd, Tom Jones que era mi ídolo en esa época, y aprendí de todos. Era autodidacta, pero miraba los videos y quería copiar y hacer lo que hacían ellos. Fui absorbiendo toda la música de los 80. Por eso "Canciones doradas" tiene que ver con esa etapa de mi vida. Es como una especie de homenaje a todos estos artistas internacionales que yo escuché en inglés, y que yo hago en castellano.

Son temas de los 80 que no se quieren ir, y nosotros no queremos que se vayan.

 

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