“El año que viene vamos a tener dos o  tres veces la base monetaria en deuda"

El Instituto de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer recientemente el Índice de Pobreza e Indigencia del primer semestre del 2022, que bajó a 36,5% y subió a 8,8%, respectivamente, con respecto al cierre del 2021. Así en los primeros seis meses del año se registró una reducción de 0,8 puntos porcentuales en la pobreza y un aumento de 0,6% en la indigencia. Las mediciones de estos índices se realizaron mediante la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que tiene por objeto relevar las características sociodemográficas y económicas de la población. Al respecto este diario dialogó con el economista y consultor en finanzas Álvaro Pérez para conocer qué dicen estos números y qué se espera para el segundo semestre del año.

En el país ha bajado la pobreza y subido la indigencia. ¿Qué nos dicen esos datos?

Están siendo testeados grandes centros urbanos como Gran Jujuy, Gran Salta, Gran Tucumán, etc. Lo cierto es que es que cuando miran comunidades como la wichi, en el caso de Salta, o pueblos más pequeños, los índices de pobreza son mayores y con total seguridad te digo que el 100% de los wichis son pobres. Y eso pasa cuando tenés provincias como la nuestra, en donde la gran mayoría vive en el interior del interior. Los datos son tomados de los centros urbanos. Hay datos que te llaman la atención como por ejemplo Formosa, donde la pobreza es la más baja con 24% o Mendoza con 37%.

El dato objetivo de porqué la pobreza disminuye y la indigencia aumenta tiene que ver con la canasta de consumo que la serie de estadísticas releva, donde la canasta de pobreza va a incorporar otros bienes y servicios, no solamente los alimentos. Este mes hubo un incremento salarial de algunos sectores, entonces a esa gente le mejoró el índice de pobreza, pero en el grueso, como los alimentos aumentaron, se les complicó y hay más indigencia. De todas formas, y esto un poco para mirar en perspectiva de lo que verdaderamente importa, tenemos un país que tiene indicadores de pobreza que asustan. Cuando se dice que son 10 millones de personas pobres, serían como 15 provincias de Jujuy pobres.

¿A qué atribuye que Jujuy esté ubicada en el mejor lugar de la región en cuanto a pobreza?

Los indicadores de pobreza de las provincias más chicas, donde el grueso del PBC lo compone el gasto público y el Estado ha dado bonos y tiene mucha actividad, los indicadores están por debajo. Y eso podría alegrar en la primera etapa. Acá lo que sería interesante es que la minería siga desarrollándose, por eso es tan importante la Ley de Humedales. Necesitamos más actividad privada para que baje la pobreza y la indigencia, que la minería se profundice y se empiece a desarrollar, hacer más exploraciones y que se empiece a producir. Los objetivos que tenemos que defender los norteños, es estar todos de acuerdo con que debemos proteger los recursos naturales. Yo creo que nadie puede estar en contra de eso. Pero también está el recurso natural del ser vivo, que está por debajo de la línea de pobreza e indigencia y de datos que preocupan. Porque cuando se piensa en una familia que tiene que tener $93.000 por mes para no ser pobre, ¿cuántos en Pichanal o Yuto tienen ese ingreso?

¿En la próxima medición julio-diciembre, con qué nos vamos a encontrar?

Nos vamos a encontrar con una Argentina que cuando no da estos bonos como 50 mil pesos divididos en 3 cuotas, cuando se empiezan a dar planes, la pobreza e indigencia empiezan a aumentar rápido. Argentina está en una inercia inflacionaria, por lo tanto, nuestros datos serán siempre peores en la medida que el Estado no dé esos bonos y asista. Con paritarias cerrando todas debajo del 100%, con una inflación proyectada arriba del 100%, los niveles de indigencia y pobreza se irán para arriba. Dicen que la base de medición del Indec fueron 30 millones de personas, yo no conozco a nadie que lo hayan llamado, y somos 45 millones en total, entonces no sé cómo se habrá realizado el relevamiento. Después, sabemos que el gobierno kirchnerista tuvo problemas con el tema de las mediciones y sabemos también que han alcanzado el objetivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) con contabilidad creativa.

¿Qué avizora en materia de inflación?

Recientemente se habló de una inflación del 60% para el Presupuesto 2023. Parece difícil de creer, no por la asistencia, o por que el Banco Central de la República Argentina (Bcra) empiece a ordenarse, sino por lo que acumula el Bcra en materia de pases y Leliqs en materia de emisión de la cantidad de pesos que hoy hay en el mercado. Así que es difícil que la inflación, creo yo, baje. Seguramente veremos el año que viene una inflación igual que la de este año. Habrá que ver qué decisiones se toman en 2023 para la inflación del 2024, pero todos los argentinos tenemos que entender que la inflación no sería como un autokarting, que puede con un pequeño movimiento de volante cambiar de rumbo.

La inflación es un trasatlántico y algo difícil de mover y cambiar, que tiene que ver con un sistema desintegrado de precios de toda la economía. El combustible de la inflación es el largo plazo de la emisión monetaria, que puede estar en el sistema financiero, bases, Leliq o en la calle. O en la calle, base monetaria. El año que viene vamos a tener dos o tres veces la base monetaria puesta en deuda, difícil verdaderamente que la inflación baje. Veremos inflación en el orden del 6% mensual.

 

 

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