Tres décadas de emoción y gratitud vividas en “Sentir”

Con la misión de ser una institución de notable acompañamiento y servicio para las personas con discapacidad es que "Sentir" este año está próximo a cumplir tres décadas de una labor inquebrantable. El centro terapéutico se fundó en el año 1992 y -en ese momento- contaba con una pequeña sede cuyos objetivos se centraban sólo en la atención de consultorios externos y en fomentar un jardín terapéutico para niños con TEA. A raíz de la demanda y de la afluencia de familias que solicitaron acompañamiento para los pequeños con discapacidad, pertenecientes a una población sin una cobertura especializada, desde "Sentir" se comenzó a percibir la necesidad de cubrir esa demanda y a formar profesionales que estén al frente de este abordaje. Hoy en día, la entidad se destaca por sostenerse en cinco sedes que son pilares y que proponen diferentes funciones donde más de quinientas familias con niños, adolescentes, jóvenes y adultos tienen la posibilidad de asumir nuevos desafíos para su desarrollo a través de recibir el apoyo que requieren en función de sus necesidades y características individuales.

"Cumplir treinta años habiendo partido de un servicio chiquitito con un solo equipo interdisciplinario y ahora llegar a esta etapa, es emocionante. 'Sentir' fue acompañando el proceso de crecimiento de estos niños con el fin de poder brindar una atención óptima a las familias. Para nosotros es un momento de mucha emoción, de mucha alegría", expresó Fabiola Daz, representante de la entidad dirigida por la presidenta Stella Maris Toro y la vicepresidenta Águeda Molina, gestoras de este gran proyecto que está dando sus frutos. Sin dudas, se trata de un momento de gratitud y agradecimiento por las metas alcanzadas y por todo aquello que se pudo hacer, a pesar de una pandemia que no logró romper la fortaleza de esta institución con alma optimista.

"No es secundario pensar que venimos de dos años difíciles, de incertidumbre con el diagnóstico mundial que necesitaba continuar su tratamiento o acompañamiento específico. Lo del virus fue muy fuerte, los chicos de repente no pudieron salir de sus casas ni venir a 'Sentir' y eso requirió que cambiemos la modalidad, para no dejarlos sin la cobertura", explicó. No obstante, la esperanza siempre se mantuvo intacta y, ahora, en tiempos menos convulsionados por el Covid-19, también la presencialidad para las actividades, cobró un valor más que especial. Y es que se trata de retomar la tarea con más ánimos en el marco de un año emotivo, de gratitud y festejo. "El día a día nos encuentra firmes en el estar junto a estas familias que vienen de procesos difíciles a raíz de la pandemia", detalló la referente.

Así, "Sentir" implica trabajar en las habilidades y en el desarrollo de la estimulación pero priorizando la situación emocional y psicoafectiva que conlleva cada persona. "Llegamos para el aniversario con muchas ganas y una vibra excelente, considerando todo esto. Para nosotros es un encuentro familiar, importante porque estamos con toda la movida de preparación", comentó Daz acerca de la idea de agradecer ese compartir que los encuentra hoy juntos para poder seguir trabajando y mantener la fuerza de un centro que es un verdadero y cálido hogar.

 

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Informacion General

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...