Aprenda a disolver sus celos y evitar que la envidia lo afecte

Las emociones negativas que se viven a diario causan trastornos; por eso hay que manejarlas para no convertirse en sus víctimas.

La competencia sobredimensionada que predomina en el mundo actual -no sólo en los trabajos sino en el desarrollo personal y las relaciones sociales- aumenta los sentimientos de celos y envidia que siempre están sostenidos en una falta de adecuada autoestima. Estas emociones negativas, según importantes estudios psicológicos internacionales realizados, "constituyen las enfermedades" más nocivas desde fines del siglo XX y amenazan extenderse de manera exponencial en el mundo del siglo XXI. ¿Cómo debe entenderse esta advertencia? Si no se pone punto final a estos sentimientos desarmónicos afectando a las personas que se dejan arrastrar por ellos, los estados de felicidad, bienestar y armonía, tan anhelados, se alejarán cada día para tornarse algo inalcanzable.

Es posible -casi seguro- que todos, en algún momento de nuestra vida, hayamos experimentado celos y envidia en menor y mayor grado. ¿Esto quiere decir que somos celosos o envidiosos? No, porque puede haberse tratado de reacciones pasajeras ante una situación que no afectó, luego, a nuestra conducta en forma permanente. Pero cuidado: todos somos posibles víctimas de esto que podríamos con justicia denominar "virus social". Con frecuencia, se presentan manifestaciones graves -tanto de celos como de envidia- que llegan a afectar profundamente en el plano psíquico a quienes las padecen.

¿Qué podemos extraer de positivo al experimentar cualquiera de estos sentimientos negativos? Tanto unos como otros son señales de que algo desarmónico sucede en la persona. Son señales a las que hay que prestarles atención necesaria para que no desencadenen daños psíquicos e, inclusive, enfermedades físicas. Recordemos siempre aquel axioma: "el cuerpo es el campo de batalla de la mente".

En uno de los estudios al respecto, el doctor Robert Bringle psicólogo de la Universidad de Indianápolis (E.E. U.U.), explica que hay personas predispuestas a los celos y la envidia: "No sólo en su vida amorosa, sino en todo lo que hacen en su vida, el trabajo, la escuela, la vida social, con sus amigos o familiares. Son personas insatisfechas con su estilo de vida, que se muestran siempre ansiosas y preocupadas, dogmáticas e inflexibles, siempre listas para pensar en blanco y negro".

El camino para resolver estas situaciones es el conocimiento interior, el diálogo que se consigue con uno mismo a través de una adecuada auto indagación que le permita descubrir las causas de su conducta. Y, por supuesto, siempre que es conveniente pedir ayuda profesional. Decir "necesito ayuda" es cosas de valientes. Una persona inteligente tiene consciencia clara de que hay cosas que no se pueden resolver a solas. Ud. decide a quién pedirá ayuda. Porque Ud. "sabe" quien tiene las claves para que le sea posible disolver esas conductas tan perjudiciales que son los celos, el odio y la envidia.

Mientras tanto, aquí van algunas ideas que pueden ayudarlo:

No se ocupe de las cosas antes que sucedan, ni piense qué puede suceder de un modo u otro. O sea: no se pre-ocupe; que implica ocuparse antes de tiempo. Prográmese positivamente para que todo resulte como usted desea y permita que la vida siga su curso natural. Y si sale de otro modo que no era el esperado, que eso sirva de experiencia para hacer cambios y usar la creatividad que todo humano tiene.

Aprenda a distinguir los matices de cada situación. Admita de una vez que no todo es blanco o negro. Hay infinidad de matices a los que se debe prestar atención porque marcan la senda correcta. Dicho de otro modo: una vida exitosa requiere que la persona sea elástica y plástica al tomar decisiones.

Viva el presente con intensidad y plenitud. Esté listo para el futuro, sin que eso se convierta en obsesión. Recuerde que, cada uno hace su futuro en base a su historia personal y las decisiones que está tomando en este momento.

Identifique qué es lo que provoca en usted sentimientos negativos. E investigue la manera de disolverlos. Si siente envidia, que le sirva como indicio para la autosuperación. Convierta su envidia en un incentivo para cumplir objetivos.

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