¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

26°
3 de Marzo,  Jujuy, Argentina
PUBLICIDAD

“Mi familia me enseñó a superar cada obstáculo”

Fátima Sosa nació sin un brazo, eso no le impidió bailar, nadar y cabalgar para ser paisana. Hoy es bagualera.
Miércoles, 06 de diciembre de 2023 00:22

Con seguridad y carisma, la artista jujeña Fátima Sosa supo conquistar los títulos de paisana provincial y donosa nacional, explotando todo su potencial pese a sus limitaciones. Nació con focomelia, pérdida del miembro superior derecho, lo que no le impidió nadar, ser bailarina y enseñar, además de convertirse en artista y un emblema para entidades de rehabilitación que la invitan para contar su historia.

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

Con seguridad y carisma, la artista jujeña Fátima Sosa supo conquistar los títulos de paisana provincial y donosa nacional, explotando todo su potencial pese a sus limitaciones. Nació con focomelia, pérdida del miembro superior derecho, lo que no le impidió nadar, ser bailarina y enseñar, además de convertirse en artista y un emblema para entidades de rehabilitación que la invitan para contar su historia.

Se presentó con su nombre completo, Fátima Abigail Sosa; con 22 años tiene mucho para contar ya que desde muy pequeña tuvo que aprender a desempeñarse sola, vestirse, peinarse, atarse los cordones y cortar la comida. "De muy chiquita me llevaron a rehabilitación para empezar a manejarme yo sola; a medida que iba creciendo usaba una prótesis, también una manopla y todos los años la iba cambiando ya que al crecer me quedaba chica", recordó. Contó que la natación fue clave para rehabilitarse y poder desenvolverse sola, práctica que aprendió en Appace.

"En mi adolescencia dejé de usar la prótesis, por decisión propia porque yo no la sentía parte de mí, me sentía más cómoda así con el muñón y ya me sabía manejar sola, también me vestía sola, comía sola, todas las actividades las hacía sola, sin ayuda", explicó.

Una de sus actividades favoritas fue la danza en cuyo aprendizaje se sumergió con mucha pasión, al mismo tiempo que iba al colegio Santa Bárbara, donde ingresó desde jardín y cursó hasta el secundario. Lo hizo integrando el Ballet Folclórico "Runakuna Wiñay" que está adherido al Instituto "El Cimarrón", donde se recibió de profesora de danzas folclóricas en 2018.

COPLAS Y BAGUALAS | SE LANZÓ COMO SOLISTA.

En el 2019 terminó el secundario y ese mismo año se presentó como candidata a paisana provincial de la tradición, la fiesta que se hace en la provincia de Jujuy cada 10 de noviembre donde se elige a la representante provincial. La joven representó al Fortín Gaucho "El Pial" de Reyes. "En competencia tuve que pasar por distintas instancias. Una fue la actividad de campo donde tenía que montar, hacer la destreza a caballo, sillar y desensillar, dominar al animal también", relató. En la parte cultural cantó coplas, respondió un cuestionario y finalizó con danza, bailando zamba, chacarera y cueca.

"Eso también fue una experiencia muy linda para mí, porque si bien en el tema de la destreza en el campo no lo hice como todas las demás candidatas, sino a mi manera de hacer las cosas, salió muy lindo y fui electa", recordó orgullosa porque lo superó y fue elegida entre 48 candidatas. Luego de lograr el título de paisana provincial de la tradición también superó la elección de paisana nacional y fue elegida primera donosa nacional. Sobrevino la pandemia por lo que su representación como paisana provincial se extendió por dos años.

"Siempre cursé con normalidad toda mi primaria, mi secundaria, entre mis compañeros, ellos nunca me miraron con otros ojos, de lástima. Obviamente me preguntaban si yo necesitaba ayuda y si es que yo la necesitaba aceptaba pero si no agradecía. Muchas de esas cosas me las enseñó mi familia, a superarme en cada obstáculo que por ahí se me pudiera cruzar en la vida", explicó.

La música siempre formó parte de su vida, solía cantar "Luna Tucumana" con sus padres Zulma Yucra y Marcelo, quien tocaba la guitarra. Comenzó con las coplas cuando su hermana mayor Camila se presentó como paisana, le enseñaron a cantar y aprovechó para aprender. Aprendió danza desde pequeña con sus tíos y profesores del ballet, Carmen Yucra y Mariano Robles, quienes nunca hicieron diferencias y le abrieron las puertas para que pudiera expresarse.

"Siempre van a haber obstáculos pero hay que superarlos, igual que al miedo, porque uno nunca va a estar solo, siempre va a tener un apoyo, desde la familia, de los amigos y si no de la misma gente que por ahí uno no conoce que se acerca a decirte 'qué lindo es lo que haces'", expresó. De hecho, una fundación que trabaja con chicos con discapacidades la convocó para el Día de la Tradición en Lozano para hablar con ellos para que "vean que no tienen límite, que ellos también pueden estar en el mismo lugar que yo y que su condición no los limita", dijo. También la convocaron desde Appace, donde pasó mucho tiempo en terapias de rehabilitación.

Su carrera artística

EN FAMILIA | CON SUS PADRES MARCELO Y ZULMA, Y SU HERMANA CAMILA.

Cuando Fátima Sosa terminó el colegio secundario comenzó a estudiar Profesorado de Música, que sigue cursando. “El proyecto de solista que estoy haciendo ahora lo tenía desde hace bastante”, explicó y para ello quería buscar músicos y aprender cómo moverse en ese ámbito. Su trayectoria de paisana le permitió conocer bastante gente que hace música y fue así como se fue animando a presentarse hasta la actualidad, en que se lanzó con este proyecto individual, como solista en la que se inclina por cantar bagualas, más característico de la zona de Valles.

BAILA DESDE NIÑA

Recientemente se presentó en el centro cultural “Héctor Tizón” en un especial Recital de Poesía junto a Brian Chañe y Héctor Tejeda en guitarra. Su propuesta fue “La copla hecha poesía”, que articula con una interpretación en danza.