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¿De qué trabajan los padres de Máximo Thomsen? Enterate aquí

La familia del condenado a perpetua sería la que financió toda la estrategia de defensa de los ocho rugbiers. 

Martes, 07 de febrero de 2023 11:06

Máximo Thomsen, quien se desmayó durante la sentencia, es uno de los rugbiers condenados por asesinar a Fernando Baéz Sosa a la salida de un boliche en Villa Gesell en enero de 2020.

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Máximo Thomsen, quien se desmayó durante la sentencia, es uno de los rugbiers condenados por asesinar a Fernando Baéz Sosa a la salida de un boliche en Villa Gesell en enero de 2020.

Máximo, 23 años, es oriundo de Zarate y ese señalado como el líder del grupo que tiene a otros 7 jóvenes en el banquillo. Además, en los medios trascendió que serían sus padres, Marcial Javier Thomsen y Rosalía Záratelos que solventan económicamente al grupo y pagan al abogado, Hugo Tomei.

Javier se hizo presente en casi todas las audiencias en la que se juzga a su hijos por el crimen que cometió la madrugada del 18 de enero de 2020. Thomsen tiene 56 años y se dedica al comercio de artículos y accesorios para vehículos automotores y motocicletas.

Su mujer es arquitecta y trabajaba como secretaria de Obras Públicas de la Municipalidad de Zárate. Sin embargo, aseguran que tras la detención de su hijo, pidió licencia y luego renunció al cargo, aunque algunas personas indicaron que esto no es cierto. Rosalía es quien gritó desesperada cuando escuchó la condena contra su hijo.  

Máximo practicó rugby a lo largo de toda su infancia y adolescencia. Durante sus primeros años, lo hizo en el Arsenal Zárate. Sin embargo, en 2017 decidió probar suerte en el Club Atlético de San Isidro (CASI), en la división de menores de 19 años, donde jugó durante dos temporadas.

Pese al esfuerzo de la familia, que hasta pagó una gira juvenil por Europa, desde el club aseguran que Máximo nunca se “integró”. Según se consignó en diferentes crónicas, sus compañeros lo describían como alguien “bastante callado”.