En una jornada favorable al Gobierno brasileño, en la que el Supremo tribunal federal (STF) deBrasilaprobó una medida cautelar que quita la investigación sobre el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva al magistrado de primera instancia Sergio Moro, a cargo del caso Petrobras, el expresidente encabezaba una manifestación a favor de la continuidad de Dilma Rousseff.
En tanto que desde el despacho presidencial en Brasilia, Dilma busca demostrar su fuerza, recomponer la base aliada y frenar el impeachment impulsado por la oposición que tomó fuerza tras el alejamiento de la coalición gobernante del poderoso Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).
La realización del juicio político será votado por una comisión de Diputados el próximo 14 de abril, según trascendió en los últimos días.
El Gobierno busca impedir que el PMDB junte 342 votos para aprobar el impeachment en la cámara de Diputados, indicó un asesor del gobierno que pidió el anonimato.
Los 342 votos equivalen a las dos terceras partes de la Cámara, de 513 escaños.
Marchas y apoyo de intelectuales
Ayer, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva encabezó una marcha en la capital brasileña "en defensa de la democracia" y contra "el golpe" que, según la izquierda, la oposición fomenta a través del procedimiento de destitución de Rousseff por presunto maquillaje de las cuentas públicas.
Por su parte, Dilma y sus principales asesores políticos buscaron asegurarse de que sus otros socios menores se mantengan en la alianza, a la vez que impulsaron la movilización de sindicatos, grupos de izquierda, artistas e intelectuales para ganar mayor respaldo en la sociedad.
Asimismo, la mandataria decidió ayer, según el diario Folha de San Pablo, la destitución de los ministros del PMDB que deseaban continuar en sus cargos tras el alejamiento del principal referente del exaliado del PT, Michel Temer.
De acuerdo a la publicación, perderían sus puestos en primera instancia Mauro Lopes, de Aviación Civil; Eduardo Braga, de Minería y Energía; y Marcelo Castro, el ministro de Salud.
En una jornada de alta tensión, la Corte Suprema decidió quitar la investigación sobre el expresidente al juez de primera instancia Sergio Moro, a cargo del caso Petrobras.
Moro fue quien ordenó que Lula fuera llevado forzadamente a declarar ante la Policía y luego divulgó una polémica escucha telefónica entre el expresidente y su sucesora Dilma Rousseff, interpretada como una prueba de que su designación buscaba darle fueros.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...