Las provincias petroleras cedieron la friolera de U$S 18500 millones en regalías por hidrocarburos entre el 2002 y el 2013, de acuerdo a los cálculos de la consultora NoaNomics.
El mecanismo por el que esa plata se "escapó" de las manos de los gobernadores fueron los derechos de exportación a los combustibles que implementó el gobierno, sumado a los cupos para las ventas externas y los controles de precios.
De esta manera, se desacoplaron los precios internos con los internacionales, lo cual "redundó en un claro beneficio para los usuarios, sobre todo para las familias, y permitió contar con energía barata en todas sus formas (gas, combustibles y energía eléctrica)", reza el trabajo firmado por el economista salteño Félix Piacentini.
"Sin duda que este factor ha sido determinante para el crecimiento argentino en los últimos años, al reducir el costo que un insumo tan fundamental tiene sobre el presupuesto de los hogares y el costo de las empresas", consideró el titular de NoaNomics.
Lo llamativo es la magnitud de la diferencia entre los precios internos y de exportación: el estudio estima que en 2013 esta llegaba "al 45% para el petróleo y a un impresionante 1.056% para el caso del gas (tomando precio de exportación a Chile)".
Así, los distritos de Chubut, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Salta, Santa Cruz y Tierra del Fuego -que explican el 94% de la producción de petróleo y el 87% de la de gas-, se convirtieron en "perdedoras netas y padecieron una fenomenal transferencia de ingresos hacia el resto del país desde el año 2002". Es decir, fueron la otra cara de la moneda de la energía barata que hubo durante el kirchnerismo.
Por eso Piacentini plantea que estas provincias fueron "las heroínas anónimas del modelo de energía barata".
"El promedio de regalías cedidas desde 2002 asciende a US$ 1.542 millones anuales, aunque desde 2008 ese promedio ronda los US$ 2.613 millones y es de hasta US$ 3.122 millones para el trienio 2011-2013", detalla el trabajo de Piacentini, y advierte que "desde 2008 las regalías cedidas son mayores a las efectivamente percibidas".
"Antes de 2001 esa brecha era casi nula y la transferencia no se presentaba porque ambos precios prácticamente no diferían", recuerda el reporte.
Neuquén al tope de la lista. "La más perjudicada es Neuquén, que por sí sola da cuenta del 45% de las regalías perdidas con una cesión promedio anual de US$ 698 millones y una pérdida acumulada de US$ 8.372 millones desde 2002", enumera el documento, a tal punto que representa el 42% de los ingresos totales de esa provincia entre ese año y el 2013.
"Si las regalías hubieran sido liquidadas a precio externo, Neuquén no hubiera necesitado de coparticipación y otras transferencias del gobierno nacional para mantener su nivel de gasto público", acota Piacentini.
La que le sigue es Santa Cruz, con una participación del 13%, que cedió unos U$S200 millones anuales y acumuló pérdidas de regalías por U$S2.400 millones, equivalentes al 16% de los ingresos totales del distrito.
Le sigue, Chubut que concentra el 11%, al resignar una media anual de US$ 173 millones y un acumulado de US$ 2.073 millones(14% de los ingresos totales); y Salta con un 10% del total al relegar un promedio de US$ 148 millones anuales y un total de US$ 1.780 millones desde 2002(11% de ingresos totales), puntualiza Piacentini.
"En tanto, Tierra del Fuego y Mendoza han concedido regalías a un promedio anual de US$ 120 y 112 millones anuales sumando pérdidas por US$ 1.446 y 1.347 millones, participando cada una con un 7% del total postergado", añade. Estas dos provincias cedieron regalías equivalentes 19 y 6 por ciento de sus ingresos totales, respectivamente.
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Las consecuencias
Las consecuencias de esta política pueden verse en cómo podría haber crecido el gasto provincial si no se hubieran implementado derechos a la exportación en los combustibles. "Si se estudia el nivel de obra pública adicional que estas provincias podrían haber ejecutado en promedio cada año si no hubieran resignado estos recursos, los dos primeros lugares los ocupan Neuquén y Chubut con 645% y 386% cada año respectivamente", analiza la consultora.
"En un escalón más abajo figuran Mendoza (102%), Chubut (97%), Santa Cruz (87%), Salta (81%) y Río Negro (69%)", resalta.
La otra consecuencia de la política de energía barata, que se llevó adelante con otras iniciativas como cupos de exportación o controles de precios, fue la contracción de la producción de hidrocarburos.
"La producción de petróleo ha descendido un 31% entre 2001 y 2013, con una reducción en las reservas del 18% hasta el 2012. En el caso del gas el retroceso en la producción entre 2001 a 2013 se ubicó en un 9% pero con una caída de reservas sustancialmente mayor hasta 2012, del 59%. Obviamente dentro de la información de reservas comprobadas todavía no figuran a nivel oficial las posibles de ser incorporadas por el yacimiento Vaca Muerta", explica el economista.
El titular de NoaNomics sostiene que "sólo Chubut escapa de manera notable a la retracción de producción y reservas. Comenzando por el petróleo, esta provincia logró aumentar un 18% la producción y el 66% su nivel de reservas (partiendo de 2001 y llegando a 2013 para la primera variable y al 2012 para las segunda).
En tanto, "Mendoza disminuye la producción en 26% y las reservas en 36%, Neuquén reduce un formidable 61% y 66%; Río Negro 7% y 47% y Santa Cruz 33% y 4% respectivamente", señala el informe.
"Por su parte, en gas Chubut avanza 146% en los niveles de producción y 24% en los de reservas pero Neuquén cede un 24% y 66%, Salta un 59% y 80%, Santa Cruz 32% y 56%; y Tierra del Fuego 29% y 74% respectivamente. Aunque Río Negro consigue un importante incremento en su producción de gas (111%), sus reservas se contraen en un 18%", finaliza el documento que fue publicado por La Política Online.

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