La repercusión social que tuvo la decisión de la Justicia salteña de prohibir rezar o realizar todo tipo de prácticas católicas en escuelas públicas caló hondo en las comunidades parroquiales del interior.

“La educación tiene que apuntar al espíritu humano. Este debate se debe dar en una base antropológica y filosófica. La discusión actual se basa en un proyecto político, en una ideología, y no en el ideal de los valores de la vida”, comentó el cura párroco católico Carlos Carrasco, a cargo de la iglesia Nuestra Señora del Rosario.

“No olvidemos que la política debe realzar la cultura y ésta va purificando y haciendo crecer las tradiciones. El problema es cuando se niega el espíritu del hombre, ahí ya no tenemos cultura, entonces se niega todo valor humano. La discusión que se da sobre este tema es una mera situación coyuntural y no un planteamiento de fondo sobre la educación que queremos en nuestra provincia” . Y agregó que “al paso que seguimos, en poco tiempo vamos a tener que sacar las imágenes depositadas en las grutas de las escuelas del interior, que por tradición y por una cuestión de raigambre las veneramos de generación en generación. Este no es un problema de catecismo, esto va más allá de esta doctrina de la fe. Pareciera que se responde a un grupo determinado y no a una ley de identidad para toda la nación”.

Las dudas

Carrasco advirtió que si avanza esta determinación judicial sin una intervención adecuada del Estado, “entonces ¿qué vamos a hacer con las escuelas que tienen nombre de santo? ¿O qué pasará con las fiestas patronales en nuestros pueblos? Al paso que vamos tampoco se podrán realizar. Hay que tener cuidado con perder la identidad. No estamos hablando de fe católica, estamos discutiendo el valor cultural de una comunidad. La identidad es un derecho. No creo que este tema, como se lo ha planteado desde la Justicia, sea tan importante como otros, que sí afectan a la comunidad. Más bien esto parece una cortina de humo para desviar la atención de otros conflictos que son tan peligrosos como el elevado tenor que algunos le quieren dar a la educación católica en las escuelas publicas”.

Carrasco admitió que se debe enseñar “valores en una coyuntura que apunte a una estructura de país. Es preocupante este debate, porque puede terminar en exigencias nada gratas para la educación, por ejemplo, la subvención a los establecimientos católicos que brinda el Estado. Seguro que van a cortar estas ayudas. Estamos sometidos como sociedad a estas improvisaciones. Nos quieren llevar a pelearnos por leyes incompletas y ambiguas, que no son soluciones de fondo”.

Para finalizar, el curita insinuó: “Lo único que falta es que en los actos de gobierno no se puede rezar o bendecir las obras que se inauguran”.

 

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Municipios

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...