La aparición del cadáver de una yegua con su corazón y sus genitales cercenados en un campo del departamento entrerriano de Nogoyá revivió los rumores sobre fenómenos rurales extraños, como los que años atrás habían señalado la supuesta presencia de un ser conocido como el “chupacabras”.

El dueño del campo del paraje Montoya, llamado José González, reportó que el equino presentaba una perforación de 35 milímetros de diámetro entre las dos patas delanteras, mientras que el otro orificio se encontraba en la parte anterior, donde se podía apreciar la desaparición de todos sus órganos genitales.
Según la información difundida por los portales de esa provincia, al productor le había llamado la atención la escasa cantidad de rastros de sangre en el lugar, ya que únicamente había encontrado algunas pocas manchas en el tórax del animal.

El hecho guarda características similares a la denuncia que había radicado en junio pasado un productor de la zona de Crucesita, a unos 50 kilómetros de la ciudad de Nogoyá, el cual afirmó haber encontrado a varios de sus animales muertos, con sus órganos cercenados.

El caso mereció la atención de un grupo de ufología de Victoria llamado Visión Ovni, desde cuya página se señaló que, en primera instancia, se habían encontrado “incisiones similares” a otros hechos de las mismas características ocurridos en otros puntos del país.

En 2002, la aparición de ejemplares vacunos y otros animales con sus órganos extraídos en la zona central del país hizo llegar a la Argentina la existencia nunca probada del chupacabras, un ser de naturaleza presumiblemente extraterrestre al que se le adjudica ese tipo de ataques, del cual comenzó a hablarse desde la década del 90 en distintos países americanos.

La repetición de los casos dio lugar a la intervención oficial y autoridades del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) adjudicaron las mutilaciones a la participación de zorros o ratones hocicudos.

Un críptido legendario

El término chupacabras es el nombre de un críptido legendario contemporáneo, al que se describe como un ser que atacaría a animales de diferentes especies en zonas ganaderas o rurales.

El mito tuvo su origen en la isla de Puerto Rico. Se cuenta que existe en México, América Central y América del Sur, en países como Costa Rica, México, Perú, Ecuador, Argentina, Brasil, Puerto Rico, Honduras, Nicaragua y otras zonas.

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