Conocer la lengua es conocer la cultura. Por ello formar maestros bilinges en lenguas originarias es el objetivo del primer profesorado de Educación Intercultural Bilinge inaugurado recientemente en Isla de Cañas, Iruya, donde los docentes aprenderán a enseñar en quechua, wichi y guaraní.

Hoy los maestros y los chicos de pueblos originarios se comunican a través de auxiliares bilinges, elegidos por cada comunidad. La incomunicación es inevitable en muchos casos.

“Es fundamental contar con maestros bilinges para alfabetizar a los chicos en su propia lengua. Las deficiencias lógicas de toda intermediación inciden en la calidad del aprendizaje. Además, muchos maestros no conocen el entorno cultural de los chicos”, señaló Alfonsina Barraza, directora de Nivel Superior de la cartera de Educación.

Hoy la provincia cuenta con 297 auxiliares bilinges designados en el Ministerio de Educación de la Provincia que traducen en siete lenguas originarias: wichi, aba guaraní, chané, chulupí, tapiete, toba y chorote en 108 escuelas en Anta, Orán, Rivadavia y San Martín, según informaron desde la cartera educativa. Solo hay 9 maestros de grado indígenas.

Desde el año pasado funcionan en la provincia seis institutos superiores para capacitar a docentes en lenguas originarias en Rivadavia Banda Sur, Morillo, Santa Victoria Este, La Unión (Rivadavia Banda Sur) y en Tartagal.

“En Santa Victoria Este se enseñan las lenguas wichi y chorote en Rivadavia, La Unión y Tartagal wichi y guaraní. Las lenguas se eligen de acuerdo al contexto inmediato”, señalaron fuentes consultadas.

Designación de docentes

Con la creación de los profesorados bilinges se espera solucionar los problemas que surgen al momento de designar docentes para el interior. “La mayoría no quiere ir. Las causas son múltiples: el desarraigo, la soledad, la distancia, la incomprensión cultural, en el caso de las escuelas rurales las múltiples tareas que deben desempeñar”, destacó Alfonsina Barraza.

El nuevo profesorado

El profesorado inaugurado en Isla de Cañas es un anexo del Instituto de Enseñanza Superior 6023 Dr. Alfredo Loutaif. Formará docentes bilinges en quechua, wichi y guaraní.

La iniciativa además permitirá estudiar una carrera superior en la zona. Las clases se dictarán en la escuela técnica 3.125 de la localidad.

El acto se realizó con la presencia del intendente local, Rafael Quispe; la directora de Nivel Superior de la Cartera Educativa, Alfonsina Barraza; la rectora del Instituto Loutaif, Susana Igarza; autoridades provinciales y municipales; directivos y alumnos de la escuela técnica 3.125 y de diferentes instituciones de la zona.

Las lenguas más habladas

“Las lenguas originarias que se hablan en Salta son wichi, guaraní, chané, tapiete, chorote, chulupí y toba y quechua. Algunos inmigrantes bolivianos incluso hablan aimara. La más hablada es wichi. Su lengua y cultura mantienen una gran vitalidad. Luego sigue la guaraní”, señaló Julia Zigarán, licenciada en Letras especializada en lenguas originarias.

Zigarán agregó que ya no quedan comunidades monolinges en la provincia. “Incluso los más ancianos entienden y hablan medianamente el español. Esto se debe al contacto con las generaciones más jóvenes y también a la difusión de los medios de comunicación”, señaló.

Consultada respecto de la creación de profesorados bilinges en la provincia señaló que es algo muy necesario para sortear las dificultades del aprendizaje que se registran actualmente, tales como comprensión lectora, entre otros aspectos.

La profesional destacó también que el desafío de los institutos será mantener a los alumnos de las comunidades originarias que desean ser maestros dentro del sistema educativo.

“Según relatos de los propios alumnos, muchos jóvenes aborígenes abandonan los estudios superiores porque no cuentan con apoyo académico en el manejo de bibliografía y técnicas de estudio”, afirmó Zigarán.

Bajo rendimiento académico

Sonia Trigo, especialista en Educación Intercultural, señaló que los índices de repitencia y deserción en alumnos de escuelas rurales suelen ser altos por múltiples causas. Una de ellas es la barrera intercultural.

“El maestro se siente desorientado ante la realidad sociocultural en la que trabaja, tan diferente a la ciudad, porque, además, no ha sido formado para ello. Por otra parte, el alumno llega sin saber la lengua castellana, no entiende el maestro y a veces tampoco al auxiliar. Como resultado, no hay una alfabetización correcta y el rendimiento académico disminuye”, señaló.

Agregó, a su vez, que la barrera lingística da paso a otra más fuerte: la incomprensión y la descalificación del maestro a cargo.

“Ante esta situación, el docente, que no entiende la cultura del niño, se torna indiferente, paternalista o bien discriminativo. Esa situación social hace que el niño comience a desvalorizar su propia cultura y disminuya su autoestima. Por ello, es fundamental dotar al niño del castellano, pero sin menoscabar su lengua materna”, destacó la profesional.

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