La presidenta Cristina Fernández de Kirchner inauguró hoy la cátedra “Argentina" en la Universidad de Georgetown,en Washington durante su gira oficial por Estados Unidos. Durante su discurso, realizó un repaso de la Historia argentina hasta llegar a las gestiones que comandaron el expresidente Néstor Kirchner y ella actualmente.

"El único lugar de América donde no hay golpes es en Estados Unidos, y eso es porque no hay ninguna embajada americana", dijo entre risas frente a los alumnos y profesores de la universidad norteamericano. Sobre la regulación de la economía, señaló: "Si no es el Estado, son las finanzas". "Es mentira que hay una economía que no es regulada", expresó.

Recordó la década del ´90 y, sobre todo, de la ley de convertibilidad, que creó el exministro Domingo Cavallo: “Esto lo inventó un argentino que da clases en Harvard, adonde voy mañana: se establece la teoría de la convertibilidad. El Consenso de Washington mostraba al Estado como algo que molestaba a la economía. Desregulaba a medias, porque las reglas existen", afirmó.

Según el relato de Kirchner, durante esos años había en el país “una economía ficcional". "Se produjo con la venta de todos los activos. Se privatizó todo, sus fuente energéticas. Ni Pinochet lo hizo”, comparó. "El FMI, que durante toda la década del '90 había mostrado a la Argentina como un modelo, le suelta la mano a la Argentina, es muy parecido a lo que sucede ahora con los hermano de la eurozona", recriminó.

De acuerdo con los datos de la jefa de Estado, Argentina tiene "la mejor distribución del ingreso" y los "mejores" salarios de Latinoamérica, "medidos por el Fondo Monetario" y la CEPAL.

En relación al dólar expresó: "Nos encantaría emitir dólares. Argentina es culturalmente muy dependiente del dólar"..."Después de EEUU, el segundo país que más dólares hay es Argentina", indicó, al tiempo que estimó un monto promedio de "1.300 o 1.700 dólares por argentino". "Por cada brasileño, hay 6 dólares"´, equiparó.

La mandataria no pudo evitar hablar de las críticias a su gestión y las protestas que ayer se hicieron visibles en Nueva York. "Es imposible desde el gobierno contentar al cien por cien de la población", lanzó, mientras volvió a defender el resultado de las últimas elecciones, al recordar que fue reelecta por "el 54 por ciento de los votos luego de ocho años de gestión", mientras que a Néstor Kirchner "lo votaron sólo el 22 por ciento de los argentinos".

Las incómodas preguntas de los estudiantes

Incómodas preguntas. La Presidenta debió hacer frente a uno de los momentos más incómodos de las negociaciones previas para la inauguración de la Cátedra Argentina: el debate abierto y sin restricciones con los alumnos y graduados que asistieran al acto.

El debate vino con la pregunta de un estudiante, que le pidió saber por qué "no habla con la prensa en Argentina". La mandataria respondió: "Hablar, hablo todo los días. Con la prensa hablo muchísimo, cuando voy a actos, me hacen entrevistas".

No obstante, justificó su decisión de no brindar conferencias de prensa, al afirmar: "En la Argentina no hablar con la prensa es no decir lo que ellos quieren escuchar" aunque luego sostuvo que "cualquiera que vaya a los actos políticos, cuando un periodista me pregunta, le respondo".

Otra de las consultas del alumnado de Georgetown se centró en la escalada de advertencias entre el Gobierno y el FMI. "El FMI es un árbitro a favor de los países centrales que nos trasladan la crisis a los países emergentes", cuestionó la Presidenta.

"Tengo una posición crítica, que no es animosidad. Animosidad tengo con un equipo de fútbol que no es mi favorito, pero cuando tengo posición de Estado no tengo animosidad", aclaró, aunque volvió a cuestionar a la directora del FMI, Christine Lagarde, por exhortar a la Argentina a normalizar el INDEC en los próximos 90 días.

"Lo que toma el FMI son encuestadoras privadas, que daban una inflación de entre el 20 y el 24% y fueron denunciadas ante la Justicia", comentó la Presidenta. "Ninguna ha podido acreditar cuáles son los métodos científicos para dar esas cifras, y han reconocido que no tienen la estructura para hacerlo", denunció.

En esa línea, la Presidenta también defendió los índices oficiales. "Lo de los seis pesos fue absolutamente desmentido, es una pena que no hayan accedido a la información", explicó, mientras prometía a los estudiantes que les haría llegar indicadores y dossiers de información al respecto.

"Los shoppings, llenos; la gente, consumiendo; la cantidad de argentinos que viaja en el exterior y me los encuentro en Nueva York, festejando el triunfo de Maravilla Martínez", describió la mandataria. "Si la inflación fuera del 25%, si la pauta salarial ha sido del 25%, ¿cómo creció la Economía en 2010 y 2011?", analizó.

En medio de las preguntas, tuvo espacio para referirse al Gobierno porteño. "En el presupuesto porteño, que es de un partido de la oposición, la tasa de inflación es de 10,8 en línea con el INDEC. Pone la tasa que establece el INDEC", ejemplificó. "Pero esa es información que nunca les va a llegar", ironizó.

"Nuestro modelo no es un modelo de metas de inflación, es un modelo de metas de crecimiento", afirmó, en un intento por terminar con el tema.

Relaciones Internacionales

También le preguntaron sobre la política internacional argentina, y comenzó por relatar el fin de las relaciones con el gobierno paraguayo de Federico Franco. "Había habido una interrupción ilegal de la democracia", disparó la mandataria, al recordar el irregular juicio político al antecesor de Franco, el destituido Fernando Lugo.

"Se violaron todas las normas. Esa es la posición de UNASUR, que no tomó sanciones económicas, porque afectan al pueblo", argumentó la Presidenta. "Si el presidente no te gusta, esperá que venga la próxima elección y cambialo", contestó, en un mensaje indirecto a varios sectores de la oposición no-partidaria.

"Volveríamos a una suerte de golpes que ya no dan las fuerzas armadas, por desprestigio, sino la Policía, como el intento contra Rafael Correa en Ecuador, o los políticos, como en el caso de Lugo", analizó.

Asimismo, la Jefa de Estado reafirmó su lazo con Venezuela, próxima a las elecciones presidenciales. "Chávez es mi amigo, es público y notorio", sonrió la Presidenta. "No hay presidente democrático que haya pasado por tantas elecciones como Chávez", afirmó, con lo que trató de descartar la imagen autoritaria del mandatario venezolano.

"Vos sos de la oposición, tenés todo el derecho a ser de la oposición, pero no a tergiversar los hechos", respondió a un alumno procedente de Venezuela, que la interpeló sobre cuál sería la posición de Argentina en una eventual derrota chavista. "Naciste en una América del Sur democrática, no sabés lo que era tener 22 años cuando yo tenía 22 años, daba miedo ser joven", continuó.

Reclamo por Malvinas. El pedido de diálogo con Gran Bretaña sobre la soberanía en las Islas Malvinas fue otro de los temas hablados en el encuentro entre Cristina Kirchner y los estudiantes de Georgetown. "Tenemos miles de resoluciones que instan a dialogar. Nunca fueron respetadas", lamentó la Presidenta. "El año que viene se cumplen 180 años de la usurpación de las islas. No hemos logrado una instancia de diálogo porque son miembros del Consejo de Seguridad y de la OTAN y pueden violar las resoluciones si quieren", se quejó. "Allí tampoco hay igualdad", finalizó.

 

 

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