Hay muchos que creen ver una nueva revolución, sustentada en una economía a contramano del comunismo.

 Rusia tiene el clima más frío del mundo, con una temperatura promedio de -5,5.grados Sólo el 8% del territorio es cultivable.

Es complejo describir a Rusia. Mucho de ella es monumental. Es, con más de 17.000.000 de kilómetros cuadrados, el país más extenso del mundo, a pesar de haber perdido, con la desintegración de la Unión Soviética, más de cinco millones. Fue la cuna de grandes músicos y escritores. Y sus arquitectos y pintores marcaron una huella indeleble.

La historia de Rusia muestra que fue guerrera por excelencia. Venció a los mongoles, obligó a Napoleón a retirarse y resistió el implacable cerco nazi. La de hoy, la que siguió a la desintegración de la URSS, nada tiene que ver con el marxismo que controlaba todo, lo económico y el pensamiento.

Desde Gorbachov a Vladimir Putín el cambio fue radical. Y la mejoría se nota después de años de sufrimiento, de una decadencia sin par. Hay muchos que creen ver una nueva revolución, sustentada en un enfoque de la economía a contramano de siete décadas de comunismo. Hay progresos, claro, pero el bienestar está lejos de ser para todos.

Moscú, la más poblada

Esta capital es el espejo de la “nueva vida”. Los comercios están abiertos de las 10 a las 22, y se pueden ver allí los productos más lujosos. Un ejemplo parcial son los autos de alta gama como Ferrari, BMW, Maserati y Mercedes Benz que se ofrecen descaradamente en las veredas, tomadas por asalto por los comerciantes.

Según el censo realizado por la Federación Rusa, la ciudad más poblada de Europa es Moscú, que alcanza los 11 millones de habitantes. Allí viven personas de 150 nacionalidades, es multiconfesional y un centro económico cada vez más importante, gracias a las enormes inversiones extranjeras de la última época.

Cuando uno visita la capital rusa hay sitios imposibles de olvidar. El teatro Bolshoi, el circo de Moscú, el Kremlin, la inigualable Plaza Roja y también el metro. Este fue inaugurado en 1935 y es el primero del planeta por la densidad de pasajeros, con unos 9.000.000 al día. Tiene 350 kilómetros de extensión y es el tercero después de Londres y Nueva York. Tiene 182 estaciones repartidas en 12 líneas, y varias de ellas se destacan por su valor artístico. Fueron concebidas como “palacios de la gente” y la manera más fácil de conocerlas es tomando la línea circular. Su tarifa es risueñamente barata, unos 15 centavos de dólar.

Más hijos

Rusia, en proporción a su enorme superficie, tiene una bajísima población, apenas supera los 143 millones. Pero gracias a los estímulos de Putín para que las mujeres tengan hijos, desde 2008 a 2012 hubo más de 7.000.000 de nacimientos, una cifra alta teniendo en cuenta que el crecimiento durante muchos años fue cero. Putín ofreció pagar 55 dólares mensuales por el primer hijo. Y esa suma va creciendo en proporción a la cantidad de descendientes.

Este enorme país limita con otros 18. Entre ellos, dos veces con China, en extremos diferentes. Tenía once husos horarios, pero desde el 2011 tiene nueve. Esto fue dispuesto por las autoridades para facilitar el control y mejorar la economía. Para dar un ejemplo de la magnitud, un vuelo de cabotaje desde San Petersburgo hasta Vladivostok demora nada menos que 9 horas, similar a uno entre Buenos Aires y Miami.

Rusia tiene el clima más frío del mundo, con una temperatura promedio de -5,5. grados Sólo el 8% de su territorio es utilizable para los cultivos agrícolas. Posee el lugar más helado del planeta, que no está situado en el polo norte, sino en Siberia. Su nombre es Oymyakon, y tiene el récord por haber llegado a los -71,2 grados. Se dice que cuando los pescadores extraen un pez de las aguas cubiertas de hielo, bastan 30 segundos para que esté congelado. Y a partir de 52 grados bajo cero dan día libre en la escuela.

Vivan las hamburguesas

Cuando uno recorre las calles céntricas de Moscú y de San Petersburgo, se sorprende observando la cantidad de sucursales de McDonald's. Hay prácticamente una por cuadra y la gran mayoría esta repleta de clientes, a toda hora. Es el destape frente a tantos años de prohibición. El precio de un combo allí es similar al de Buenos Aires.

Para muchos el costo de vida en Moscú es de los más caros, pero para este viajero no es así. Son caros sí los hoteles, pero el valor de la comida es aceptable y el transporte, económico.

Putín, ex jefe de la KGB y actual presidente, no tiene miramientos con sus adversarios y se jacta de haber aumentado como nadie el producto bruto interno. La base de ese gran desarrollo está en las grandes reservas de petróleo y gas. Del primero se extraen por día unos 10 millones de barriles, cifra casi idéntica a la de Arabia Saudita, su gran competidor. Por su parte el gas, con gasoductos que llegan al este europeo, es clave para esta parte de la tierra, ya que varios países dependen absolutamente de lo que envíe la patria de Dostoievski, el creador de “Crimen y castigo”.

La mágica San Petersburgo

Siempre quiso ser la más europea del imperio ruso. Construida por el zar Pedro El Grande en 1703, a orillas del Mar Báltico, fue y es el esplendor de Rusia.

Sus palacios, entre los que se destaca el Museo Hermitage, reflejan ese espíritu. Si a esto le sumamos que uno puede admirarla durante las noches blancas, cuarenta días consecutivos en los que la luz del sol la ilumina, el espectáculo es incomparable. Las iglesias en forma de cebolla con láminas de oro, el palacio de verano, el de Catalina, las catedrales de San Pedro y San Pablo, confieren a esta metrópolis la categoría de maravillosa, mágica.

Pero hay mucho más en esta ciudad, la segunda del país, a 650 kilómetros de la capital. Es que en pleno verano boreal los millones de turistas que la visitan, le otorgan un marco de alegría, que es resaltado a su vez por la belleza de sus mujeres, quizás las más hermosas del mundo, aunque muchos argentinos se enojen.


 


 

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...