La declaración de la emergencia les permitiría la reprogramación de deudas fiscales. Consideran viable una asistencia financiera.

La paralización ahoga a los empresarios madereros del departamento San Martín. La medida de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que frena los desmontes en el norte provincial, desde hace casi tres años, y la falta de un plan provincial productivo causan estragos.

Si las cosas siguen así temen que no haya aires de recuperación por lo menos en dos o tres años, ya que el rubro forestal -por sus características- muestra resultados a largo plazo. Hoy preocupa que esté en operación el 5% de la capacidad productiva.

A la Asociación de Productores Foresto Industriales y Comerciales de la Provincia (Aproficsa) le urge que el Gobierno salteño declare la emergencia económica en los departamentos San Martín y Rivadavia para las campañas 2011 y 2012. “No es una exigencia caprichosa. El sector privado tiene tiempos que no son los de la burocracia del Estado, la problemática es compleja. La declaración de la emergencia brindará herramientas para descomprimir el peso del freno que impuso la Corte y la falta de políticas que nos dejó sin materia prima”, manifestó Daniel Briones, presidente de Aproficsa.

El desarrollo está privado para los actores sociales y económicos del postergado norte salteño. Sin embargo, hay esperanzas en el crecimiento, en ofrecer al mercado productos de calidad, generar puestos de trabajo y dar valor agregado a la producción. Los empresarios quieren que se tomen cartas en el asunto y se trabaje en un plan estratégico al 2020. Parece ser una utopía ante la falta de definiciones de las autoridades y las trabas que se imponen, a la distancia, desde la Capital Federal.

“La paralización de la tala está resultando, pero no la del desmonte (por el fallo de la Corte que afecta la producción de San Martín, Orán, Rivadavia y Santa Victoria). Los proyectos de reforestación están inmovilizados”, explicó el empresario Raúl Falcón.

Además, por el Ordenamiento Territorial que demanda la Ley Nacional de Bosques la zona quedó pintada de amarillo: la producción tiene limitaciones y condiciones como confeccionar inventarios de las hectáreas a cargo de los productores y una planificación a largo plazo. “Esto nos va a llevar tiempo, pero todo sigue de mal en peor. Es crítica la situación para los próximos años. La ley no distingue un desmonte para forestación y uno agropecuario”, coincidieron los empresarios.

“Ninguna medida restrictiva es buena porque fomenta la actividad ilegal. Estamos en contra de una depredación de árboles. Queremos que haya materia prima para siempre y es posible con un plan de manejo serio”, expresaron a El Tribuno los integrantes de Aproficsa.

La producción forestal abastecía de palos para los alambrados rurales y postes a gran parte del país. En la actualidad, aseguran que varios empresarios decidieron bajar las persianas de sus plantas; algunos trabajan de manera intermitente y otros ya muestran balances y tienen complicaciones para acceder al crédito. El planteo no es nuevo ya que reiteraron el petitorio en distintas oportunidades desde 2009. La inexistencia de respuestas agudiza el clima.

Trabajadores en peligro

El efecto dominó no se hizo esperar y llegó hasta los trabajadores: están en riesgo miles de puestos laborales y otros tantos ya se perdieron. “No se ve la magnitud porque es alto el nivel de irregularidad en el sector, motivado históricamente por la postergación. En realidad, con suerte, los empleados trabajan un día cada diez”, describieron.

La carga ante la decreciente actividad fue soportada a duras penas en estos dos años y hay una preocupante alarma para el futuro.

¿Qué te pareció esta noticia?

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Salta

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Encuesta

¿Para qué vas a usar el aguinaldo?

Vacaciones
Pagar deuda
Consumo
Ahorro
ver resultados

Importante ahora

cargando...