Pese a que la máxima autoridad eclesiástica de Santa Fe, el arzobispo de Rosario José Luis Mollahan, pidió ayer “tiempo y prudencia” ante la aparición en la localidad de Salto Grande de la imagen de una virgen que presuntamente llora sangre, la conmoción en el pueblo de 2.300 habitantes no se detiene. Es tal la situación, que las autoridades del centro de salud donde se halla la estatua, evalúan trasladarla ya que el continuo fluir de fieles impide el normal funcionamiento del establecimiento.

Al Servicio de Atención Médica Comunitario (Samco) acudieron desde el lunes pasado cientos de fieles de Salto Grande, ciudad situada a unos 60 kilómetros de Rosario. La conmoción se generó luego de que un enfermero notó que emanaba un líquido que sería sangre de los ojos, pies y manos de la imagen de la Virgen Desatanudos, de unos 40 centímetros de altura, que se encontraba en la oficina del establecimiento.

“Estamos estudiando el traslado de la imagen fuera del hospital para que este pueda seguir funcionando normalmente y atendiendo al público”, señalaron el presidente comunal del pueblo Juan Galassi, y el cura de la parroquia local, David Raoni.

El religioso pidió “prudencia y no generar falsas expectativas hasta que esto se pueda esclarecer. Este es un fenómeno para vivirlo serena y responsablemente”, añadió.

Por otra parte, ayer se supo que los análisis bioquímicos determinaron que el líquido hallado en el rostro de la Virgen de Salto es sangre.

Alicia Piazza, médica de guardia del Samco, confirmó que los exámenes realizados por la bioquímica del establecimiento determinaron que la sustancia hallada es en un 99,6% sangre.

Piazza además describió que desde que sucedió este fenómeno llegó al Samco gente de todos lados, con fotos, ofrendas, flores, etc.

¿Qué te pareció esta noticia?

Temas

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...