El fin de semana largo que pasó no quedó exento de la escasez de naftas en la ciudad. El Tribuno recorrió más de 20 estaciones de servicios y comprobó que el faltante de combustibles era, una vez más, un problema generalizado.

La mayoría de las expendedoras no tenían combustible, mientras que en otras solo se podía encontrar algunos de los tipos.

Esto hizo que se repitiera la imagen que desde hace más de un año todos los salteños conocen: largas filas de autos y motocicletas que esperan un turno hasta llegar a cargar el tanque.

El reabastecimiento tiene un esquema con tiempos propios, por eso recién desde anoche comenzaba a normalizarse la situación.

Sucede que cada expendedora presenta a la proveedora un pedido de abastecimiento. La empresa, en Buenos Aires, aprueba o no la orden. En caso de que lo haga, gira el pedido al área de logística. Aquí deciden cuándo se envía el combustible, si hay en disponibilidad. Entre la solicitud de una área a otra hay días de demora. Por último, recién sale un camión.

Esta demora impide el rápido abastecimiento, además del retraso por las distancias entre Salta y los centros de distribución. Ayer, empleados y dueños de estaciones dijeron que recién en anoche iban a llegar los camiones cisterna.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...