Hace ya cuatro años que FIFA 09 hizo que la balanza de los juegos de fútbol se decantase, tras mucho tiempo, a favor de EA Sports, y desde entonces el equipo responsable del juego ha gestionado muy bien este triunfo. En vez de relajarse y limitarse a añadir mejoras superficiales y a actualizar las plantillas cada año, EA Vancouver ha seguido intentando llevar su juego un paso más allá, tal y como ha ocurrido desde aquel FIFA 07 que supuso un nuevo inicio para la saga en esta generación.

En los últimos años, FIFA ha refinado su cuidada inteligencia artificial, ha perfeccionado sus gráficos y ampliado sus animaciones, mejorado las diferencias entre jugadores, hecho hincapié en las grandes estrellas e, incluso, el año pasado se arriesgaron a cambiar la forma de defender que había dominado los juegos de fútbol durante más de diez años. Este FIFA 12 mantiene esa defensa activa introducida el año pasado y pule otra de sus grandes novedades, el "Impact Engine", ese sistema de animación novedoso que tan bien representa los choques entre jugadores en los lances de juego. Pero la gran novedad de este año está en el "Control al primer toque", que le da al juego un plus de realismo y aleatoriedad que tanto se echaba en falta.

Los últimos FIFA han sido juegos de fútbol sobresalientes, complementando sus fantásticos partidos con una cantidad inmensa de modos y opciones de juego, pero siempre les achacábamos que les faltaba algo: ser un poco menos simulador y algo más juego, más situaciones imprevisibles y aleatorias, más goles fortuitos que hacen que pierdas o ganes un partido que merecía otra suerte, tal y como ocurre en el fútbol real. Este "control al primer toque" contribuye a todo ello. Hace que las cosas no siempre salgan como esperamos, lo que nos provocará decepciones y sorpresas, del mismo modo que en el área pequeña se producen fallas que dan la vuelta al mundo gracias a Youtube.

El control del balón tras cada pase ya no será como recibir la pelota con un guante de béisbol; de hecho, el año pasado ya no lo era, pero este año se ha aumentado la variedad de situaciones que esto puede producir. Los jugadores habilidosos la controlarán mejor que los más discretos, pero hay un factor suerte que hace que algunos controles salgan mal, otros salgan tremendamente bien, que un balón controlado por un defensa se le escape, cayendo en los pies del delantero, o que un pase inofensivo en el centro del campo produzca un mal control de pecho y el balón cambie de bando. Aplicando este nuevo factor a los partidos, los cosas cambian bastante y el juego resulta más fresco y creíble, y sobre todo más impredecible. La era en que el balón iba pegado a la bota de cada jugador termina definitivamente.

Hay cierto riesgo en esta novedad, ya que muchos jugadores quizás se vean decepcionados al comprobar que los pases ya no resultan tan precisos como antes, y las jugadas no se realizan como la seda. Al igual que ocurrió el año pasado con la "defensa activa", EA Sports se enfrenta a la posibilidad de que algunos jugadores rechacen esta novedad, mientras que muchos otros, esperemos que la mayoría, verán que le da frescura y realismo al juego. Eso sí, el sistema no es perfecto. Hay un notable factor de aleatoriedad, y eso es bueno, pero hay momentos en los que los controles que suceden son demasiado inverosímiles. Por decirlo de alguna forma, hace falta pulir o calibrar el sistema de alguna forma para que ciertos "desenlaces exagerados" (controles de pecho que hacen que la pelota se eleve tres metros, controles de pie que hacen que el balón rebote con gran fuerza) no se produzcan. Como ha ocurrido en cada novedad, el año que viene es seguro que el sistema esté depurado y sin estridencias.

El modo Carrera sigue siendo uno de los grandes atractivos para aquellos jugadores que no solo disfruten jugando sino "viviendo" el mundo del fútbol. Nos ofrece la posibilidad de seguir una carrera como manager o como jugador. En este último caso, podemos escoger a un jugador real, que comenzará en su propio contexto. Una joven promesa de un gran club tendrá que ganarse su puesto con sudor y aprovechando los pocos minutos que le otorguen (si es que logra ir convocado), mientras que un veterano tendrá que mantener su nivel partido tras partido. El entrenador, de hecho, nos propone objetivos de temporada, como mantener una media de valoración (el sistema de puntuación es más exigente ahora), generar un número de ocasiones de gol en total o marcar un número de goles. Hay unos objetivos primarios y secundarios que podemos conseguir y que nos ayudarán a que nuestra carrera progrese o bien, si ya somos un jugador consagrado, a evitar que nuestra estrella se apague. Esta remodelación le sienta muy bien, pudiendo elegir entre crear nuestro propio jugador o "vivir" la trayectoria de una estrella. Se mantiene y se amplía la buena cantidad de opciones que tenemos como manager. Las novedades en este modo alegrarán a sus minoritarios pero fieles seguidores.

A nivel técnico el título sigue gozando de un fantástico acabado gráfico, con un sistema de animaciones soberbio que no tiene rival. Este año se han vuelto a incluir nuevas animaciones, y el sistema de detección de colisiones Impact Engine se mantiene con mejoras, y puliendo los defectos del año pasado. En este sentido, hay lances de juego, choques y entradas a ras de suelo, que nos dejarán boquiabiertos por su realismo. El título sigue contando con un motor gráfico que mueve fluidamente todo lo que ocurre en el campo, mientras que los rostros de los jugadores han seguido su senda de mejora, acompañadas de una buena cantidad de animaciones faciales, otra de las facetas en las que ha progresado el juego.

El sonido, por su parte, vuelve a contar con una completa banda sonora con numerosos temas licenciados, muchos de los cuales conocerán por ser éxitos recientes. El sonido de los estadios y del partido vuelven a ser excelentes.

FIFA 13 se mantiene como el juego de fútbol más realista y completo del mercado, con una abrumadora cantidad de contenido y modos de juego que garantizan diversión y retos hasta el final de la temporada. Sobre la excelente base de FIFA 12, EA Sports ha pulido los pequeños defectos de la entrega del año pasado y mejorado todas sus facetas para conseguir de nuevo el mejor simulador posible.

Aparte de las mejoras en el inteligencia artificial y el sistema de colisiones entre jugadores, el gran cambio de este año es sin duda el control al primer toque, una apuesta por el realismo que hará los partidos más variados y creíbles. Es una decisión arriesgada, ya que muchos jugadores quizás no se acostumbren a ese nivel de imperfección, o quizás simplemente no les guste. A nosotros nos parece valiente y sentimos que aporta frescura al juego.

Más allá de eso, es de nuevo un producto tremendamente completo que, con sus profundos modos de juego online y offline, ofrece horas, días y semanas de diversión. De nuevo el juego de fútbol más recomendable del año.

Fuente: 20minutos.es
 

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