El papa Francisco, en un acto de caridad que sorprendió a las miles de personas reunidas ayer en la plaza de San Pedro, abrazó efusivamente a un enfermo durante su tradicional recorrida en el papamóvil, antes de realizar la tradicional audiencia general que tiene lugar todos los miércoles. Desde el inicio de su Pontificado, Francisco ha insistido en que la Iglesia católica debe recuperar con más énfasis su misión evangélica y dedicarse a los más desfavorecidos y a los enfermos como un ejemplo de la caridad cristiana. 

El hombre padece de neurofibromatosis, una enfermedad neuronal que produce tumores en la piel y deformidades en los huesos. Se trata de una de las enfermedades genéticas más comunes, pero la apariencia de los enfermos genera rechazos. Con este gesto, el Santo Padre ha querido dar un mensaje de solidaridad y comprensión acogiendo al enfermo en su regazo y tomando su cabeza entre sus manos durante varios minutos.
“El Papa de los pobres”, como muchos apodan al jesuita argentino Jorge Bergoglio, ha insistido en muchas ocasiones en la importancia de asistir a los enfermos.
“Con el malhumor, con la frialdad y con el egoísmo no se puede hacer crecer la Iglesia”, aseguró ayer ante miles de fieles.

Con una nena enferma
Es conocido por todos que el Santo Padre tiene especial predilección por los niños, a los que besa, abraza y bendice. Antes de la audiencia general celebrada ayer, Francisco recibió en la Casa Santa Marta a Noemí, una niña de un año y medio gravemente enferma.
En el encuentro estuvieron también los padres de la nena y, al finalizar su catequesis semanal, el Pontífice pidió a los fieles “un acto de amor” y que rezaran juntos un Ave María por Noemí para que “el Señor la ayude y le dé la salud”.
“Os pido un acto de caridad”, dijo el Papa argentino, quien pidió a los fieles que rezasen primero en silencio y luego un en voz alta por la nena que sufre de atrofia muscular espinal infantil de tipo I.
“Acabo de ver a esta bellísima niña con una gravísima enfermedad. Se llama Noemí, y ella, pobrecita, sonreía siempre. Sus padres rezan por la salud de esta niña. Hagamos un acto de amor por ella. No la conocéis, pero es una niña bautizada, como nosotros. En silencio pidamos ayuda al Señor para que le dé salud”, agregó Francisco.
Medios italianos precisaron que la pequeña, de 16 meses, lucha desde su nacimiento contra la atrofia muscular espinal, y revelaron que el pasado 15 de octubre el Papa llamó a su padre, Andrea Sciarretta, y le envió por correo un rosario Papal con una carta y la firma de un arzobispo.
En la carta, el purpurado asegura que “el Papa acompaña con la oración a la pequeña Noemí para que el Señor la asista y también a sus seres queridos en este momento difícil de la vida”.
Aunque Jorge Bergoglio no dio más detalles, se cree que se trata de una niña cuyo caso es centro de una polémica en Italia, ya que el Ministerio de Sanidad ha prohibido que se le realice una cura alternativa a la que querían someterla sus padres.

Recibió a Henrique Capriles

 

El líder de la oposición venezolana, Henrique Capriles Radonski, le pidió ayer al papa Francisco que la Iglesia católica “sea la promotora del diálogo en Venezuela”, porque tiene “con qué hacerlo, la autoridad moral para hacerlo y la capacidad para convocar a todos”. 

Capriles fue recibido por el Pontífice en una audiencia privada que se extendió por 20 minutos, el mismo lapso que le dedicó al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, cuando lo recibió en el Vaticano el 17 de junio. 

El líder de la oposición subrayó ante los periodistas su deseo de que “la Iglesia en Venezuela convoque a un diálogo honesto y serio, sobre la base de la verdad”. “Nosotros estamos de acuerdo” con entablar ese diálogo, “pero hasta ahora el gobierno se opuso”, manifestó el dirigente. 

“Si la Iglesia convoca un diálogo cuando sea, el día que sea, nosotros estaremos allí; por mi país estoy dispuesto a conversar con quien sea y por encontrar una salida democrática para Venezuela, constitucional y pacífica”, aseguró el gobernador del Estado Miranda. 

Capriles señaló también que el nuevo secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, que hasta ser promovido a ese cargo era nuncio apostólico en Venezuela, conoce “muy bien la realidad venezolana” y podría “ayudar mucho en esa promoción del diálogo”. 

Remarcó, además, que le pidió al Papa que la Iglesia interceda para que en Venezuela “no existan presos de conciencia”. 

Asimismo, Capriles informó que entregó al Santo Padre una nota invitándolo a visitar Venezuela, así como numerosas cartas de ciudadanos venezolanos e imágenes de la Virgen de Coromoto, patrona del país, la Virgen del Valle y la Divina Pastora, entre otros obsequios. 

 

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