Pese al sostenido crecimiento económico que tuvo la Argentina durante la última década, el ministro de Educación, Alberto Sileoni, informó ayer que unos 100 mil alumnos se fueron de la escuela pública al sistema privado, y no 300 mil como sostuvo el informe de un centro de estudios de la Universidad de Belgrano (UB), aunque admitió que los “estándares educativos aún son insatisfactorios”. Sileoni reconoció el aumento de la matrícula en los colegios privados en detrimento de los públicos, pero lo atribuyó a una “mayor expansión económica” en el país y también a las “aspiraciones sociales de las familias que buscan un efecto de distinción”. Asimismo, lo vinculó a un “decrecimiento de la población argentina de 2 a 11 años”.

La lógica marca que si a un país le va mejor económicamente, sus escuelas públicas serán mejores y más alumnos querrán formarse en ellas. Eso no parece ser lo que está ocurriendo.

“No es cierto”, enfatizó Sileoni al referirse al informe del Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA) que dirige el exfuncionario duhaldista Alieto Guadagni en la UB, según el cual hay casi 300.000 alumnos menos en la escuela pública que en 2003. Según el ministro, se produjo un “descenso de un 4 % en la escuela primaria pública”, lo que representa una merma de unos “113 mil chicos”.

El ministro aseguró que “hay también un efecto de distinción y, además, decreció la población argentina de 2 a 11 años”, pero admitió que “los estándares educativos todavía son insatisfactorios”.

En ese sentido, reiteró que con las políticas de la gestión kirchnerista, como la elevación al “6,40%” del Producto Bruto Interno (PBI) de las partidas destinadas a la educación, “el centro de la escuela dejó de ser el comedor para pasar a ser el aula”.

 Docentes jujeños no empezarán

Docentes jujeños de los niveles inicial y primario advirtieron ayer que no regresarán a las aulas el lunes 29, tras el receso invernal, por problemas edilicios en 16 escuelas, mientras maestros de Chaco reclamaron al gobernador Jorge Capitanich mejoras en el nomenclador, en una reunión para garantizar el retorno a clases.

Mario Sotillo, dirigente de la Asociación de Educadores Provinciales (ADEP), denunció que “hay 16 escuelas que están en peligro por los graves problemas edilicios” y que el gobierno de Jujuy “no cumplió con el compromiso sellado en febrero”. “No fuimos invitados oficialmente por el gobierno para tratar los problemas que hay en las escuelas de los niveles inicial y primaria”, manifestó Sotillo, y destacó que un establecimiento en Fraile Pintado, unos 95 kilómetros al este de la capital provincial, “tiene una pared de 40 metros que se cae en cualquier momento”.

El sindicato ATEP, dijo, “está haciendo un relevamiento en distintos puntos de la provincia y el resultado es desalentador”, pese a que “en febrero hubo un compromiso de parte del gobierno jujeño de resolver los problemas edilicios en el curso del primer trimestre del año”. “Se dice que hay fondos nacionales para el arreglo de escuelas, pero nosotros no sabemos en qué se está usando la plata”, sostuvo.

El dirigente denunció que pidieron la “actualización de los montos de los comedores escolares, pero no hubo nada” y acotó que “ahora están prohibiendo a los maestros que utilicen los comedores, pero nosotros somos los que hacemos todo, tareas administrativas que no nos corresponden, y creemos que tenemos pleno derecho de usar los comedores”.

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