La presidenta Cristina Kirchner afirmó ayer en Roma que el índice de pobreza en la Argentina está "por debajo del 5 por ciento" y despertó duras críticas desde la oposición.
"Como ustedes pueden ver es una combinación de políticas muy fuertes, muy activas, que nos han permitido hoy tener un índice de pobreza por debajo del 5% y de indigencia del 1,27%, si mal no recuerdo, y convertirnos en uno de los países más igualitarios", señaló Cristina Kirchner.
Entre otras declaraciones, la mandataria afirmó que, "la República Argentina, ha sido premiada por sus resultados en la lucha contra el hambre. No es que solamente hemos tenido un programa alimentario: hemos tenido un proyecto de país, un modelo de sociedad, más equitativa, más justa y más igualitaria, que es el mejor antídoto en la lucha contra el hambre y la pobreza", indicó.

Jorge Sola, CGT opositora: "Casi una de cada tres personas es pobre". Según los informes de la central de Hugo Moyano, en la Argentina hay aproximadamente 12 millones de pobres. "Hasta hace poco no se podía saber las cifras de pobres", afirmó el coordinador del Observatorio Económico de la CGT.
La Presidenta sostuvo que los "sectores más vulnerables" de la sociedad "deben ser ayudados por el Estado" pero "no a través de políticas clientelares, que hagan depender a la gente de los políticos".
Pidió que se "empodere a cada uno de los ciudadanos para que no dependan de los políticos de turno ni de la orientación política del poder político de turno para que puedan acceder a los alimentos, la salud, la educación y la vivienda".
La jefa de Estado se pronunció así al exponer en Roma ante la 39ª Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

La reacción en la Argentina
Tras conocerse las declaraciones, varios miembros del arco opositor salieron a responder. El precandidato presidencial por la UCR, Ernesto Sanz, remarcó que "la Presidenta mintió con la pobreza igual que con la inflación".
"Me preocuparía, más allá de la mentira, que la Presidenta piense que alguien le cree", enfatizó Sanz, quien señaló: "no hay un sólo dato que salga del Gobierno que no esté teñido por la manipulación y engaño con que manejan el INDEC".
Claudio Lozano, diputado nacional: "Ocultan diez millones de pobres". "No se puede premiar a un gobierno que oculta 10 millones de pobres, 3 millones de hambrientos y que, empujó al hambre a 114.000 más. Es difícil que el papa la absuelva", afirmó el diputado sobre la distinción de la FAO a Cristina.
A su vez, el dirigente del PRO y uno de los referentes de políticas sociales de la Fundación Pensar, Eduardo Amadeo, calificó de grave el planteo de la Presidenta.
"La afirmación de la Presidenta sobre el nivel de pobreza, es muy grave por dos razones. La primera es porque no solo ignora las cifras serias y consistentes que la ubican en más de 25 por ciento, sino que también oculta realidades de las propias cifras del Gobierno", subrayó.
Amadeo agregó: "¿cómo puede hablarse de un 5% cuando el 65% de los pobres no tienen cloacas ni gas natural?"
Axel Kicillof, ministro de Economía: "No tengo el número de pobres". En marzo, Kicillof había admitido no conocer las cifras oficiales sobre la pobreza e indigencia. "Cuántos pobres hay es una pregunta complicada. Yo no tengo el número de pobres, es una medida bastante estigmatizante".
"La segunda razón es porque ocultar los problemas es una manera de no resolverlos. La pobreza en Argentina no soporta mas ocultamiento", puntualizó el dirigente del PRO.
Desde los gremios también cuestionaron los índices presentados por la Presidenta.
El coordinador del Observatorio Económico y Social de la CGT opositora, Jorge Sola, aseguró que la medición de la central moyanista ronda el 27,8 por ciento de la población y plantea "diferencias profundas" respecto al dato oficial de un 5 por ciento.
Los informes sindicales hablan de "aproximadamente" 12 millones de pobres, cifra que plantea una diferencia clara de 10 millones de personas entre los datos cegetistas y los señalados por la Casa Rosada.

Protestas generaron caos en la capital
El clima del quinto paro general del sindicalismo opositor comenzó a sentirse ayer sobre el mediodía, cuando dos movilizaciones gremiales generaron caos en diferentes sectores de Capital Federal.
En primer lugar, la CTA opositora se congregó en las oficinas de la empresa Telefónica, ubicada en avenida Corrientes y Maipú, para acompañar una protesta de la Unión de Empleados Técnicos de las Telecomunicaciones (Uettel). Cerca de las 14 llegaron al Obelisco y desde allí marcharon rumbo el Ministerio de Trabajo, junto con organizaciones sociales como la Corriente Clasista y Combativa y otras agrupaciones piqueteras.
Cortaron una de las arterias de la intersección de Corrientes y la avenida 9 de Julio "como prólogo del paro nacional resuelto en unidad de acción con la CGT" para la jornada de hoy.
La avenida Alem, entre Córdoba y Corrientes, fue cerrada al tránsito en ambos sentidos. También Carlos Pellegrini a la altura de avenida Corrientes. Mientras tanto hubo manifestaciones parciales en la avenida Entre Ríos y Alsina, y en Alem y Viamonte en ambos sentidos. También estuvo bloqueado el tránsito en la intersección de avenida Rivadavia a la altura de Acoyte.
En el aeropuerto de Ezeiza
Por otra parte, también sobre el mediodía, algunos empleados despedidos de la empresa avícola Cresta Roja y otro grupo afiliado al Sindicato de Obreros de Maestranza (SOM) empezó a bloquear el acceso al aeropuerto internacional de Ezeiza para protestar por problemas puntuales en sus respectivos lugares de trabajo.

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