"Algunos cambios de la  economía son impactantes"

Edmund Phelps, Nobel de Economía en 2006, por su análisis sobre "compensaciones internacionales en la política macroeconómica"; en otras palabras menos complicadas, el trabajo galardonado estuvo centrado en la vinculación que existe entre la inflación y el desempleo. El economista es un profundo conocedor de la economía argentina. Son frecuentes sus visitas al país a raíz de sus clases académicas en una universidad. Hace unos meses cuestionó la inflación y advirtió que al país le costará bastante dejar atrás una política económica que impactó fuerte en la vida de los argentinos. Sin embargo, ayer, luego de su participación en la segunda cumbre internacional de Economía Verde, que se desarrolló en Córdoba, dialogó con un grupo de periodistas de diferentes medios y destacó un cambio en la percepción de la economía argentina, producto de la aplicación de una serie de medidas que empiezan a dar resultados positivos.

Pidió "un poco de paciencia" para observar mejores resultados, pero destacó que el actual gobierno es totalmente distinto al anterior. "No hay comparación entre la economía que tienen ahora y la de hace algunos años. Algunos cambios son impactantes", sostuvo el economista, profesor de la prestigiosa Universidad de Columbia, en los Estados Unidos.

Phelps estimó que las inversiones, consideradas clave para fortalecer aspectos centrales de la economía y que tanto espera el gobierno de Mauricio Macri, terminarán llegando, aunque pidió tener paciencia porque durante muchos años los capitales internacionales abandonaron el país. "Hay muchas posibilidades de que los capitales extranjeros vuelvan a la Argentina", afirmó en ese sentido.

"Creo que es importante mantener la calma, la paciencia, mientras las empresas y los negocios van recobrando su buen curso", argumentó.

Al profundizar el concepto destacó que "es importante entender que siempre va a haber subas y bajas. Hay algunos indicadores que pueden ser preocupantes para la economía, pero la proyección tiene posibilidades muy positivas de crecimiento".

Ante una pregunta específica sobre el rol del Banco Central, indicó que "es acertada la decisión de controlar moderadamente la suba de precios, aunque no es conveniente extenderla en el tiempo. Sería un poco riesgoso para el Banco Central asumir que va a haber un crecimiento en el consumo y fijar en base a eso la tasa de interés, cuando hay tanta incertidumbre".

"La Argentina va a tener que acostumbrarse al hecho de que están viviendo en momentos totalmente impredecibles, en que las cosas seguramente van a estar mucho mejor. Ya están mucho mejor. Pero no hay garantías de que van a mejorar cada mes, cada temporada, cada año. En ese sentido, advirtió el riesgo de aplicar una política monetaria gradual, ya que no hay garantías de que la inflación realmente baje mes a mes".

Al igual que durante su exposición sobre el cambio climático, fue alentador al visualizar el panorama de la Argentina para el futuro. "Hay cosas que pueden suceder en el mundo o en la Argentina y que pueden desviar ese progreso, pero si estuviese en la Argentina estaría muy confiado en que vamos a ver mucho progreso en los próximos años", completó el Premio Nobel.

Especialista en inflación

Phelps tiene un cariño especial por la Argentina, por cuanto su esposa, Viviana Montdor, a quien conoció en la Universidad de Columbia en 1973, nació en Buenos Aires. Su carrera comenzó en la Corporación Rand, siguió en Yale, Penn y en 1970 se mudó a Nueva York para sumarse a Columbia, donde dirige el Centro de Estudios del Capitalismo y Sociedad. Además del Nobel, recibió muchas distinciones internacionales, y la facultad de Derecho de la UBA fundó en su honor la "Cátedra Phelps". De esta manera todos los años viene a la Argentina.

La investigación de Phelps distinguida en 2006 por la academia sueca que le otorgó el máximo reconocimiento demostró cómo una baja del desempleo a costa de una mayor inflación -teoría que se plasma en la llamada curva de Phillips- no es sustentable en el tiempo, es decir, que en el largo plazo la ganancia en términos de empleo se evapora.

En la teoría de Phelps juegan un rol central las expectativas de los agentes económicos -empresas y sindicatos, principalmente- sobre la inflación futura, algo que sucede con mucha frecuencia en la región.

Phelps desafió el supuesto de que los funcionarios podían apuntar o bien a la baja inflación o al bajo desempleo, pero no a ambos. Demostró que reducir las tasas de interés o los impuestos solo daría un impulso de corto plazo al empleo. En ese sentido aseguró que no es acertado sacrificar empleos para tener una tasa de inflación más baja.

Por un crecimiento verde

La primera jornada de la Cumbre Economía Verde, el jueves, fue inaugurada por Phelps, quien se refirió a las diferentes iniciativas públicas y privadas que son necesarias para proteger el medio ambiente. En ese sentido afirmó que "se podría llegar a un acuerdo mundial para tener cuotas de contaminación y que los países más pobres, que están avanzando en el mejoramiento de su plataforma productiva, puedan continuar con su desarrollo, pero para eso se necesita una gobernabilidad robusta". Por otra parte, afirmó que "la innovación puede avanzar en los esfuerzos para atrapar las emisiones de CO2 en la atmósfera y esto sería muy interesante en términos de rentabilidad".

Tres ejes

Phelps, consideró que en todo análisis deben considerarse tres ejes clave: el desarrollo económico, el crecimiento de la pobreza ante gobiernos débiles y cómo equilibrar el cambio climático sin afectar la vida. Abogó para que las empresas actúen razonablemente, teniendo en cuenta que el 20% de la población representa el 80% del consumo de los recursos naturales. "Frente a esa proporción el problema para el futuro va a ser muy candente", afirmó.

Sin embargo, Phelps se despidió resaltando que "este tipo de reuniones son extraordinarias, porque nos dan la esperanza de que vamos a poder dominar los problemas que hoy enfrenta el mundo".

“Políticamente costoso”

Eric Maskin, premio Nobel de Economía 2007, participó de la Cumbre Economía Verde, donde ayer disertó sobre cómo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a través de la “teoría de subastas”.

“Obligar a las empresas a que reduzcan sus emisiones es políticamente costoso. Es más estratégico brindarles un incentivo económico. Y la forma que propone el gobierno británico es a través de una subasta, un mecanismo que puede llegar a ser altamente eficaz en el desafío de reducir el carbono”, dijo el matemático.

Cuando se le preguntó a Maskin cómo afectaría al medio ambiente que Donald Trump decida sacar a Estados Unidos del Acuerdo de París, respondió: “Es muy pronto para decir el efecto que tendría. Por supuesto que no es algo bueno que Trump lo haya propuesto pero, como el Brexit en Europa, todavía no se sabe bien que significa salirse del acuerdo”, dijo.

“Sin embargo, Trump ha sido tan inconsistente en sus políticas que tal vez Estados Unidos hasta ni termine yéndose del acuerdo. Igualmente, aunque Trump decida salir a nivel federal, Estados Unidos es un país muy descentralizado, tiene 50 gobiernos estatales que van a aumentar sus esfuerzos de combatir el cambio climático en respuesta a la decisión nacional. Los efectos netos pueden no llegar a ser tan preocupantes”, tranquilizó.

Ganador del Premio Nobel por “haber sentado las bases de la teoría de diseño de mecanismos”, una rama de la teoría de juegos que estudia conceptos de solución para una clase de juegos de información privada, Maskin elogió el mecanismo de inversión pública-privada.

 

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