“La comunidad internacional es responsable directa de lo que ocurre en Palestina”

Husni Abdel Wahed nació en un campo de refugiados en Jéricó, Cisjordania, el 1 de enero de 1960. Terminó sus estudios secundarios en Jordania y luego continuó su formación universitaria en Bulgaria. Más tarde se trasladó a Cuba donde obtuvo una maestría de periodismo en la Universidad de La Habana (Cuba), gracias a una beca de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).
Husni Abdel Wahed es un periodista y destacado político palestino; que desde el 5 de marzo de 2015 se desempeña como embajador del Estado de Palestina en Argentina. En una visita fugaz a la provincia, el emisario palestino dialogó con El Tribuno y realizó una apreciación acerca de la realidad del pueblo palestino y destacó las relaciones que llevan adelante ambos países. 
“La relación de Palestina con Argentina es histórica desde el punto de vista político. Aspiramos a fortalecer y consolidar los vínculos y abarcar siempre nuevas áreas”, afirmó el embajador.
Al referirse al conflicto palestino-israelí, como era de esperar, Husni Abdel Wahed criticó la relación que tiene su país con Israel, a la que denominó como “potencia ocupante”. 
Señaló que el vínculo entre ambos países es “una relación antinatural porque se trata de un opresor y un oprimido”. También hizo referencia a la presidencia de Donald Trump. “Tiene un estilo totalmente distinto al conocido por otros y ha impreso esta particularidad en las relaciones de Estados Unidos con los demás”, dijo.

¿Cómo son las relaciones bilaterales entre el Estado de Palestina y Argentina?
La relación de Palestina con Argentina es histórica desde el punto de vista político. Aspiramos a fortalecer, consolidar los vínculos y abarcar siempre nuevas áreas. Tenemos una relación de cooperación en el ámbito político y cultural. Hay intercambio comercial, pero lamentablemente como Palestina está bajo ocupación no figura en los registros como intercambio entre Palestina y Argentina, sino que figura como importación israelí de productos, mientras los importadores y los consumidores somos palestinos. Luchamos para revertir esta situación y que figure como tal, como corresponde, un intercambio entre Palestina y Argentina.

¿El cambio de gobierno que hubo en el país en 2015 modificó en algo las relaciones entre ambos países?
Yo me atrevo a decir que desde 1947 a la fecha ha habido una política del Estado argentino hacia nuestra situación; me refiero a Palestina e Israel. Si bien hay ciertos márgenes de diferencia, se mantiene esta misma línea de política de Estado, así que podría decir que es una política estable con respecto a Palestina desde el Estado argentino.

¿Cambiaron las relaciones entre Palestina y Estados Unidos desde que asumió Donald Trump?
Ustedes saben que la llegada del señor Trump fue precedida por una serie de anuncios durante la campaña electoral, como que iba a trasladar la embajada norteamericana de Tel Aviv a Jerusalén y tantas otras cosas. Entonces, esto daba una impresión de que las cosas iban a tomar un rumbo diferente, pero cuando asume la presidencia no se hicieron efectivos muchos de sus anuncios. Se ha mantenido la embajada en Tel Aviv e inclusive en otras área. Sí, hay que reconocer que en política, un presidente como el señor Trump tiene un estilo totalmente distinto al conocido por otros y ha impreso esta particularidad en las relaciones de Estados Unidos con los demás. Institucionalmente, hasta el día de hoy no hubo un cambio radical con la excepción del anuncio de la Secretaría de Estado que posiblemente no renueve la licencia de la oficina de la OLP. Hubo contactos permanentes entre la administración del señor Trump con las autoridades palestinas y el prometió presentar una iniciativa para la solución del conflicto. Estamos esperando y no juzgamos a nadie por lo que dice sino por lo que hace.

Palestina siempre tuvo un fuerte apoyo de la comunidad internacional. Es más, la Asamblea General de la ONU siempre respaldó una salida pacífica del conflicto y la salida de los dos Estados, uno palestino y otro israelí. Hace un año asumió el nuevo secretario general António Guterres, ¿qué expectativas tienen con esta nueva autoridad?
Hay que entender que Naciones Unidad es un organismo multilateral, por lo tanto un secretario general no define las políticas de este organismo. Lo que define las políticas de este organismo es el consenso de sus integrantes que es la comunidad internacional. Por lo tanto, él podría tener su sello propio, pero no puede cambiar si no cuenta con el consentimiento de la comunidad internacional.

¿Cómo están las relaciones con Israel?
No hay que perder de vista la esencia del tema. No hay que olvidar nunca que Palestina está siendo ocupada por Israel, entonces la relación es de una potencia ocupante con un pueblo bajo ocupación. Por lo tanto, no es una relación normal, no puede ser una relación natural. Es una relación antinatural porque se trata de un opresor y un oprimido. El objetivo de las políticas del Estado de Israel es hacer desaparecer la identidad nacional del pueblo palestino e impedir cualquier manifestación de nacionalismo palestino. Por eso es que ha tenido una política constante y una escalada permanente de más confiscación de tierras, cada vez más construcción de los llamados asentamientos que son verdaderas grandes ciudades y cada vez más anexión. La construcción del muro, la judaización del territorio, todo va en la misma dirección y con el mismo objetivo, no permitir el establecimiento de un Estado Palestino independiente y soberano. La comunidad internacional durante las últimas décadas ha sostenido la llamada solución de los dos Estados pero con las políticas israelíes esto está siendo imposible y hoy vivimos en una realidad donde hay un solo Estado con dos regímenes, con dos sistemas. Un sistema de democracia para ciudadanos judíos y un sistema de apartheid, de discriminación racial para el pueblo palestino. No tenemos nada en contra de los judíos, ni del judaísmo, nuestra lucha es por los derechos nacionales de nuestro pueblo. Justicia, paz y libertad y para esto hacemos un llamado, tanto a la comunidad internacional como a los judíos, porque tenemos un objetivo en común: la libertad. Los judíos no pueden permitir ser utilizados como instrumentos en un proyecto colonialista como es el colonialismo israelí en Palestina. 

O sea que la lucha del pueblo palestino es contra la ocupación territorial y contra la desaparición de la identidad nacional...
Por supuesto... Preservar y proyectar hacia el futuro nuestros valores culturales y nuestra identidad nacional. A la vez, la independencia y la soberanía. Yo pienso que las dos cosas van de la mano. Esta es una forma de la lucha por la independencia y la soberanía.

¿Cuál es la mayor traba para que el pueblo palestino finalmente pueda tener su independencia y soberanía?
La ocupación. Israel principalmente y el apoyo incondicional de parte de Estados Unidos, pero también hay que recordar que el resto de las grandes potencias no ha hecho absolutamente nada para cambiar esto. Ni Francia, ni Gran Bretaña, ninguna de las grandes potencias. Si bien es cierto quien tiene la responsabilidad directa es la ocupación israelí y luego Estados Unidos que sostiene la ocupación, tampoco la comunidad internacional ha hecho mucho.

¿Qué opinión tiene sobre esa inacción que usted hace mención?
Yo me atrevo a decir complicidad, no solamente el término que acaba de utilizar. Complicidad, porque la comunidad internacional es responsable directa de lo que ocurre en Palestina. Estamos a pocos días de conmemorar los 70 años de la partición de Palestina, una resolución de la Asamblea General de la Naciones Unidas sin consultar al pueblo palestino decide dividir a nuestra patria y regalársela a otros. ¿Con qué derecho? ¿Basándose en qué? Simplemente fue algo antojadizo y por presión de las grandes potencias. Entonces, no los eximimos de su responsabilidad, ellos son responsables, la comunidad internacional. Y tampoco hizo nada para valer su voluntad porque la segunda parte de la resolución 181 de la partición de Palestina consiste en el establecimiento del Estado de Palestina ¿Qué han hecho para concretar la segunda parte? Absolutamente nada. Entonces, son responsables y cómplices.

¿Piensa que se podrá llegar a una solución pacífica de este conflicto?
Sí. Nosotros creemos que estamos condenados a vivir en el mismo espacio geográfico que es la Palestina histórica; y si estamos condenados a vivir en el mismo espacio geográfico, más vale hacerlo de la mejor forma posible y esto se llama convivencia basada en la igualdad, respeto y cooperación por el futuro.
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