Ex presidente de la Nación, exgobernador bonaerense, exsenador nacional y extitular del Mercosur, Eduardo Duhalde es uno de los dirigentes argentinos que nunca pierde vigencia a la hora de emitir opiniones políticas. El histórico referente del peronismo no quiere ponerle puntaje a la gestión de Mauricio Macri, pero no ahorra críticas hacia el Gobierno. "Ocupémonos de las cosas que debemos ocuparnos, que son justamente el mal funcionamiento de la educación, de la salud, de la seguridad y del narcotráfico", disparó el hincha de Banfield más famoso. En una entrevista exclusiva con El Tribuno, Duhalde señaló que "las denuncias de corrupción contra el kirchnerismo ya son del pasado" y se lamentó por "la insistencia mediática que hay para con el Gobierno anterior". El exmandatario lanzó además una fuerte advertencia: "Políticamente, me parece que el Gobierno le pifió en el acuerdo con el Correo Argentino".
¿Cómo evalúa el polémico acuerdo alcanzado entre el Gobierno nacional y el Correo Argentino de Franco Macri?
La verdad es que no tengo muy en claro esa situación. Políticamente, me parece que la pifió, pero en el tema de fondo no lo sé, no lo he estudiado con mucho detenimiento. No me gusta opinar de cosas que no tengo una evidencia propia. Ahora, políticamente la erraron, obviamente. No se si corresponde o no corresponde lo que hicieron, pero políticamente es un error.
Entonces usted cree que el acuerdo entre el Gobierno y el Correo no debió haberse hecho durante la gestión presidencial de Mauricio Macri...
Claro, o haberlo aplicado mejor. Me parece que no corresponde. Son cosas que desgraciadamente suceden, no solo aquí, sino en todas partes. Desgraciadamente ese problema lo vivimos por lo menos en todo Sudamérica.
Mucho se habla de las denuncias de corrupción vinculadas al kirchnerismo, ¿qué análisis hace de este Gobierno en materia de corrupción? ¿Lo ve transparente?
No me animo a hacer un análisis porque, la verdad, no son los temas de los que yo me ocupo. Yo no me ocupo del pasado, que hay que dejarlo en el pasado. Las denuncias de corrupción contra el kirchnerismo ya son del pasado, que la justicia lo aclaré y se acabó. No me gusta tampoco la insistencia mediática que hay para con el Gobierno anterior porque los casos ya están en la Justicia y allí deben aclararse. Ocupémonos de las cosas que debemos ocuparnos, que son justamente el mal funcionamiento de la educación, de la salud, de la seguridad, del narcotráfico. Son los temas de los que hay que ocuparse, los otros temas son distractivos. Por más que sean temas importantes, a mi no me gusta hablar de ellos.
Mauricio Macri calificó a su gestión con un ocho, ¿qué puntaje le pone usted?
(Se ríe) No pongo puntajes, no es mi costumbre.
Le cambio la pregunta, ¿cuál es su visión sobre las políticas que viene aplicando el gobierno de Cambiemos?
Me parece que el Gobierno tiene aciertos y errores. Creo que hay muchos ministros y hombres importantes del Gobierno que tienen la gimnasia profesional y empresarial, y les falla muchas veces en el aspecto político, que es muy importante.
¿Le parece correcto que haya tantos empresarios en el Gobierno?
En realidad los empresarios tienen una forma distinta de operar que el político. El empresario cuando da una orden, la orden se cumple. Es un sistema de mando y obediencia, y las cosas salen en el sector privado. Eso mismo en el sector público no es así, porque la burocracia es el peor cáncer que tiene el Estado y las cosas no salen. Así que es distinta la manera de resolver problemas de la parte política que de la parte empresarial.
¿Cree que el Gobierno busca esconder sus propias falencias al recurrir constantemente a la "herencia recibida"?
En realidad, yo tengo una forma distinta de ver la política. Mi especialidad, que no es usual, es la prospectiva, el estudio del futuro. Todo lo que yo pienso, lo pienso para adelante. Estamos a treinta años de perder en el mundo dos mil millones de puestos laborales, estamos en una etapa en la que tenemos que estar pensando en desvincular el salario del trabajo. Históricamente siempre se vinculó el trabajo con el salario, eso se termina muy rápidamente porque el trabajo intelectual cada día se puede hacer más desde la casa de cada uno mucho más rápido y mucho más fácil. Son todas pérdidas de puestos de trabajo. Hay que estar pensando en el futuro, y sobre todo tenemos que estar pensando los argentinos en que tenemos una deuda externa (300 mil millones) que en mi criterio es impagable. Por lo tanto, en este Gobierno o en el que viene seguramente vamos a tener que estar afrontando una situación difícil que puede terminar en un nuevo default. La economía en este momento tiene viento de frente, nuestra región está mal y el Gobierno de Estados Unidos no ayuda mucho con las decisiones que toma. Es una situación compleja y la capacidad de los dirigentes es no tener pereza intelectual y pensar cómo se resuelven esos problemas. Y para eso, es necesario en momentos de crisis que se junten los partidos políticos. Yo no creo en los gobiernos, creo en los cogobiernos. Es un nuevo paradigma para unir a la dirigencia política detrás de un proyecto de Estado que los comprometa a todos. Es muy complicado, ya que hay una cultura muy arraigada que dice que el que gana gobierna y los demás se oponen. Es una ridiculez. No funciona el sistema, salvo para quienes lo crearon.
Como hombre del peronismo, ¿cree que el Partido Justicialista está cerca del volver al poder?
El peronismo está pasando por una degradación que no viene del Gobierno anterior, viene de antes. Una degradación, una involución que tenemos primero que pararla para después comenzar a recuperarnos. Pero eso no se hace en un año ni dos, es muy consolidada está involución.
O sea que usted ve difícil que el peronismo gane la presidencia en 2019...
No sé, habrá que ver porque tampoco hay muchas alternativas en la Argentina. Si a este gobierno no le llegara a ir bien, cosa que es posible, a no ser que surja algún outsider de la política como pasó en muchos países como Brasil o Estados Unidos, puede ser que le vuelve a tocar la oportunidad al peronismo. Yo estoy trabajando para tratar de reorganizar el justicialismo, pero este no es el momento de su reorganización porque es una tarea lenta. Los dirigentes tiene que ponerse a hablar. Primero debemos organizarnos nosotros pero luego con los otros. No puede haber más gobiernos de partidos, los gobiernos de partidos tienen que dar lugar a gobiernos de todos. Estoy tomando como modelo la forma en la que se manejan los alemanes en la manera de gobernar. Gana Angela Merkel con el 44 por ciento, hace una coalición del 88 y entonces puede gobernar. Pero abajo de esa coalición hay un acuerdo de todos los partidos políticos en qué hay que hacer y una estructura abajo que va orientando las políticas de Estado.
¿Cree que el Gobierno va bien orientado a conseguir la pobreza cero?
No. Ya no me gusta ese tipo de definiciones. Si me dicen hambre cero puede ser, pero pobreza cero es una utopía a veinte o treinta años. Por supuesto que muchas utopías se vuelven en realidades, pero nadie puede pensar que esto se consigue en cuatro u ocho años.

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