Educación bilingüe
La educación bilingüe, un enriquecimiento cultural que avanza
Las ventajas de aprender una segunda lengua en profundidad y desde niños son numerosas. Salta cuenta con poca oferta, pero se destaca en el Noa por tener un colegio con enseñanza en italiano. 

María Belén Zannier

En Salta son pocas las escuelas que se orientan al aprendizaje en profundidad de una segunda lengua, que suele ser el inglés. No obstante, es la única provincia del Noa que cuenta con enseñanza en una lengua romance, a saber, el italiano. 
Esto se condice con la tendencia en los últimos años en el ámbito científico, donde numerosos estudios asocian el bilingüismo desde edades tempranas con mayores habilidades metalingüísticas y cognitivas. 
“Hay mayor flexibilidad mental, mayor uso de estrategias cognoscitivas en la solución de problemas y de la habilidad de comunicación”, señaló Alfredo Ardila, de la Universidad Internacional de Florida (EEUU). 
Un hablante bilingüe es alguien que maneja dos lenguas desde pequeño en una comunidad donde se emplean ambas. Cuando alguien entra tardíamente a una lengua, se trata de un hablante de lengua extranjera”, afirma la Dra Viviana Cárdenas, quien se especializó en España en Lingüística y está a cargo las cátedras de Psicolingüística y Lingüística de la carrera de Letras de la Universidad Nacional de Salta (UNSa). 
Entre las ventajas, destaca que una persona que sabe dos lenguas o más desarrolla a nivel cognitivo una mayor conciencia metalingüística que un hablante monolingüe.
Ardiles coincide: “La gramática representa cómo se organiza la secuencia de ideas de una lengua y el nivel léxico/semántico suministra un sistema de clasificación, de cómo se agrupan los elementos del mundo. El bilingüe puede utilizar dos sistemas diferentes de razonamiento lógico (gramática) y un sistema de clasificación extendido...También poseen mayor conciencia de las reglas sociales que rigen dicho el uso del lenguaje”. 

Factores de aprendizaje
Ahora bien, ¿qué factores inciden al momento de aprender una nueva lengua? “En la enseñanza bilingüe es esencial el perfeccionamiento de los docentes en el exterior, la calidad de los materiales y la posibilidad de hablar con hablantes nativos. Sólo podés pensar mejor tu lengua cuando aprendés otra. Es aprender otros modos de pensar y de decir”, destacó Cárdenas.
También explicó que en el proceso de aprendizaje influyen la edad del alumno, si su comunidad es bilingüe, la función social que ocupa esa lengua en dicha comunidad y si la nueva lengua tiene tradición escrita, entre otros.
“La edad es fundamental. Cuando desde chico un hablante aprende dos lenguas, las dos funcionan en la misma zona del cerebro, lo que hace que el dominio de la fonología y la sintaxis sea máximo. Según las teorías innatistas, la llamada ‘ventana sintáctica’ se cierra a los 13 años. En cambio, la ventana léxica no se cierra nunca. Siempre podemos aprender nuevo léxico. Si se aprende una lengua de adulto, el manejo de la sintaxis nunca será perfecto, inconsciente y fluido. Contrariamente, en nuestros planes de estudio, la enseñanza de lengua extranjera se intensifica recién a los 13, por eso las familias que pueden mandan a sus hijos desde chicos a institutos”, destacó la especialista, que además maneja alemán, francés, inglés y quechua.

El italiano en Salta
Paula Martínez es descendiente de italianos. Entiende muy bien el idioma, pero no gracias a sus abuelos, como podría pensarse, sino por sus hijas, que lo aprendieron en el colegio y lo hablan de manera fluida. Paula apostó por la enseñanza bilingüe. Sus hijas, de 15 y 10 años, concurren al Colegio Bilingüe Bicultural Dante Alighieri. 
El colegio se creó en 2006, con solo 45 alumnos. Hoy cuenta con 240 chicos y un plantel de 70 docentes. 
“La respuesta fue buena, a pesar de ser una institución nueva. La Dante Alighieri de Córdoba lleva 50 años, nosotros recién 10. En el norte somos la primera escuela italiana”, contó a El Tribuno la directora del primario, Mariela Venturini.
Al igual que Paula, Gabriela Saha también decidió mandar a sus tres hijos allí, aunque tenía sus dudas. “Al principio no me convencía que se enseñara italiano y con tanta profundidad, porque me parecía que su uso era limitado. Fue un error: aprender una lengua jamás es limitado. A mis hijos los enriqueció muchísimo”, contó.

La metodología
En el colegio, la enseñanza del italiano comienza desde jardín, junto con el inglés. La diferencia es que mientras el inglés se aprende como lengua extranjera, el italiano, además de ser una materia curricular, se aprende en situaciones de comunicación cotidianas y como una lengua de enseñanza: gran parte de las clases se dan en italiano. 
Con una jornada extendida, de 8 a 16, los alumnos asisten tanto a la escuela argentina como a la italiana, organizadas según la currícula dispuesta por cada Estado. La enseñanza apunta al desarrollo de las cuatro macrohabilidades: hablar, escribir, leer y escuchar-. 
Al ser bicultural, los chicos aprenden la cultura italiana también. El colegio depende de la Oficina Escolar del Consulado de Italia en Córdoba. Pero no es requisito ser descendiente de italianos para asistir.
“Una lengua es una forma de ver el mundo. A edades tempranas, el cerebro tiene mayor plasticidad para aprender. Además, los chicos comprenden que nuestra cultura no es la única, sino que es una de las tantas formas de ver el mundo, lo que fomenta la tolerancia”, explicó Graciela Montero, coordinadora de Italiano del Colegio y magister en Didáctica y Promoción de la Lengua y Cultura Italiana de la Universidad de Venecia (Italia).

Primera promoción
Este año es especial para la comunidad educativa del Colegio Dante Alighieri y no es para menos, ya que egresará la primera promoción de alumnos. Mañana los chicos de 5º año iniciarán su gira de egresados y viajarán nada menos que a Italia, donde permanecerán un mes. Allí interactuarán con chicos de otros colegios bilingües de distintas partes del mundo y realizarán numerosas excursiones.
Ninguno de ellos conoce el país. Contaron a El Tribuno  que están emocionados y ansiosos, pero sobre todo intrigados por tomar contacto con una realidad que estudiaron durante muchos años y desde lejos. “Estamos ansiosos, expectantes y muy contentos. Éste es nuestro primer viaje a Italia”, expresaron los chicos durante un impasse en la clase de Historia, mientras intercalan frases en español e italiano con asombrosa fluidez.
La mayoría de los chicos de 5º asiste desde la primaria. Algunos porque descienden de italianos, otros porque querían aprender el idioma y otros porque a sus padres, como fue el caso de Paula Martínez, les gustó el proyecto educativo.
Luciano y Lucas, ambos de 17 años, asisten al colegio desde que se creó. Para ellos, la experiencia con el idioma fue muy buena. “Hablar solo italiano está bueno para aprenderlo mejor”, contó Lucas. “Al ser parecido al castellano, no es nada dificil aprenderlo”, agregó Luciano.
“Mis hijas vienen desde que se abrió el colegio. Me gustó la propuesta. Hablan muy bien y, gracias a ellas, yo entiendo italiano y tengo ganas de aprender más”, finalizó Paula.

¿Aprender dos lenguas confunde al niño?
Hasta 1960, se suponía que los sujetos bilingües presentaban retraso en la adquisición del lenguaje y disminución del vocabulario en cada lengua. En las últimas décadas, el énfasis mutó hacia aspectos positivos del bilingüismo, como la mayor conciencia metalingüística y flexibilidad cognitiva. Con respecto a la posible interferencia de la enseñanza de una segunda lengua en el aprendizaje de la materna, la Sociedad Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS) señaló que es erróneo pensar que aprender dos lenguas crea confusión en el cerebro, sobre todo en los niños. “El bilingüismo mejora la atención y entrena la memoria, además de ampliar la capacidad perceptiva del cerebro”, advierten.
“Los esquemas mentales se desarrollan de tal manera que el niño se sitúa en cada lengua. Aprender otro idioma no interfiere en el aprendizaje de la lengua materna, lo potencia. El niño acomoda sus esquemas mentales para comprender la nueva lengua”, afirmó en tanto Montero. 
Por su parte, entre las desventajas del bilingüismo, Cárdenas señaló que, si la lengua aprendida no se habla en un ámbito específico, “con el tiempo se va olvidando”.

Salta, una provincia multilingüe
La incidencia de los factores sociales es determinante en los procesos de bilingüismo. El hecho que la comunidad sea bilingüe o no, la función social que ocupa esa lengua en dicha comunidad, si la nueva lengua tiene tradición escrita, entre otros, influyen en el aprendizaje de un segundo idioma.
En el caso del inglés o el italiano en un ámbito escolar urbano, estamos ante lo que se denomina un bilingüismo aditivo. La Dra Cárdenas señala que esto ocurre cuando el manejar otra lengua supone un enriquecimiento de posibilidades. Pero advierte: “También hay casos donde aprender una segunda lengua supone ir abandonando la propia. Allí el bilingüismo es sustractivo. Ello ocurre con nuestras comunidades, donde en muchos casos aprender el español supone ir dejando sus lenguas porque la comunidad en la que se insertan no las acepta. Conocí docentes de quechua y español con un nivel alto de dominio de ambas lenguas, pero que no les enseñaron quechua a sus hijos. Era más importante integrarlos a la comunidad mayoritaria que mantenerse bilingües”, destacó.

Las lenguas habladas en Salta
Salta cuenta con una pluralidad lingüística única por la cantidad de lenguas que se hablan en el territorio provincial. En total son ocho: quechua, wichi, guaraní, chané, tapiete, chorote, chulupí y toba, según 
datos aportados por la Lic. en Letras Julia Zigarán. 
“La lengua más hablada es la wichi, que aún mantiene una gran vitalidad. Luego sigue la guaraní. Hoy ya no quedan comunidades aborígenes monolingües en la provincia. Hasta los más ancianos entienden y hablan un poco de español, debido al contacto que tienen con las generaciones más jóvenes, que han aprendido el castellano en el sistema educativo”, afirmó la docente. 
La vitalidad del wichi se mantiene, en gran medida, porque sus comunidades emplean mecanismos defensivos para proteger su lengua y cultura, impidiendo el aprendizaje de la otra lengua. “No importa cuántas posibilidades pierdan, para algunas comunidades, como la wichi, es más importante preservar su lengua y cultura. Desde el punto de vista lingüístico, cuando los niños de una comunidad son bilingües, esa lengua materna ya es menos vital”, destacó Viviana Cárdenas. 
Es que los factores sociales son los que definen el lugar y las funciones qué ocupará una lengua en una determinada comunidad: si es una lengua de prestigio o no, si se utlizará en ámbitos oficiales o privados, etc.. 
Para los pueblos originarios, aprender español supone la diferencia entre la inserción social o la exclusión. “Muchos dejan de hablar sus lenguas para no sentirse discriminados. El español es la lengua de la salud, del Estado y de la Justicia. En este caso, la lengua es un punto de inflexión donde se abren o se cierran oportunidades. Un docente de primer grado debe hablar la lengua de sus alumnos. Si bien la Provincia generó institutos de formación docente bilingüe, ello hay que reforzarlo y acrecentarlo, a la par se seguir trabajando en el ámbito social para asegurarles a las comunidades todos sus derechos”.
Aún cuando en una comunidad conviven dos lenguas en igualdad de importancia, como es el caso del español y el guaraní en Paraguay, donde ambas son oficiales, no siempre tales lenguas cumplen las mismas funciones. “El guaraní se emplea en el aspecto privado, doméstico, mientras que el español sigue siendo la lengua alta, utilizada en el ámbito oficial”, afirmó la especialista.

Europa y Argentina
Un hecho singular ocurre en algunos países de Europa, donde se retarda la enseñanza de una segunda lengua hasta los 7 años, con muy buenos resultados, como es el caso de Holanda y Alemania con el inglés. “Este buen resultado se debe a que en ambos países se habla tanto sus lenguas como inglés. Allí no hay problema con la entrada tardía a una lengua extranjera, porque el niño interactúa desde chico con esa lengua. Luego a los 13 años se incorpora otra lengua, otra a los 15 años y alguna otra como el latín. El alumno termina con un dominio de cuatro o cinco lenguas. Esto se perdió en el sistema educativo argentino en los 90, donde se impuso el inglés. Hay leyes sobre la enseñanza del portugués que nunca se cumplieron y es importante aprender tanto inglés como otras lenguas”, finalizó.