Redrado: “Lamentablemente, el Plan Belgrano se quedó en grandes anuncios”

Después de estar varios años en la función pública, primero como secretario de Comercio y Relaciones Económicas Internacionales y después como presidente del Banco Central, actualmente Martín Redrado es director general de la Fundación Capital, que tiene 23 años en el mercado, y asesora a más de 120 empresas y organismos gubernamentales. 
El miércoles pasado llegó a la ciudad de Salta para brindar una conferencia organizada por un banco. En una extensa entrevista exclusiva con El Tribuno, Redrado abordó distintos temas de la realidad argentina, en donde resaltó el momento favorable que está viviendo el país.

Llegó a la provincia para brindar una charla que se titula “Desafíos y oportunidades en la economía argentina”, ¿cuáles serían esos desafíos y oportunidades? 
Yo veo que una vez más el tren de la historia pasa por el andén de la Argentina. Este es un país que ha tenido innumerables oportunidades, y también innumerables oportunidades perdidas; entonces, mi misión es buscar alertar de que acá hay una oportunidad para el país. En este momento me toca trabajar mucho para organismos multilaterales de crédito, paso buena parte del tiempo en el exterior, y veo que hoy el mundo sopla a favor de Argentina. Lo digo en términos de lo que es su peso relativo en América Latina, la capacidad de convocar inversiones y la capacidad de un país productivo. Pero recién se están dando algunos pasos y por supuesto el gran desafío es que Argentina sea un país que permita tener desarrollo humano, de su capital físico y de su infraestructura de una manera sustentable. Hay que salir del país del sube y baja, del electrocardiograma, de las crisis que hacen que Argentina vaya descendiendo como lo ha hecho en las últimas décadas. Así que el desafío es crecer con sustentabilidad y generar un eje desarrollo humano, desarrollo social y como país.

Para llegar a ese nivel de desarrollo y crecimiento Argentina deberá atravesar por varias etapas. ¿Qué es lo primero que debería resolver?
Yo creo que la economía argentina está como triciclo de tres ruedas. Dos de esas ruedas están bastante empantanadas y una está queriendo arrancar. La que está queriendo arrancar es la rueda de la inversión. Para que un país tenga desarrollo sustentable necesita tres motores o ruedas: la rueda del consumo, que la gente pueda consumir más; la rueda de la inversión, que se pueda producir y expandir la capacidad de producción; y la rueda de las exportaciones, que es la que te permite generar divisas genuinas para que el país pueda crecer en forma sustentable. Hoy en Argentina la rueda de la inversión quiere comenzar a andar de la mano de algunos sectores. No todos están en marcha, pero sí está claro que algunos sectores vinculados a aquellos que han tenido ventajas impositivas, por ejemplo el agro, la minería o que les han dado un horizonte en materia de certidumbre de precios, como por ejemplo el sector energético o el que ya tiene una base estructural como el sector de las telecomunicaciones. El sector bancario también tiene un potencial importante para crecer y lo estamos viendo con el crecimiento del crédito, no sólo el hipotecario y la infraestructura, sobre todo de la mano de la obra pública. Pero hay otros sectores cuya inversión está bastante tranquila como el sector manufacturero, el sector alimenticio, el sector de electrodomésticos y el textil. En relación a la rueda del consumo, el Gobierno no ha puesto el acento en ampliar el consumo interno y el salario ha venido corriendo por detrás de la inflación; recién ahora empieza a empardarlo, pero es una leve ganancia. La más preocupante es la rueda de las exportaciones, donde se está mostrando una Argentina que está viviendo mucho del endeudamiento y poco de sus exportaciones. No se han hecho las reformas para que Argentina pueda exportar más, pueda ganar mercados.

¿Qué opinión tiene sobre los aranceles que puso Estados Unidos a las importaciones de biodiésel?
Indudablemente hay algunos temas técnicos que son para discutir. 
Tenemos distintos impuestos a los aceites que a la soja, entonces hay un diferencial de impuestos a la exportación. Yo fui secretario de Comercio Internacional de 2002 a 2004, así que conozco bien este tema. A mi juicio el Gobierno pecó de falta de experiencia o inocencia en la negociación, creo que estas cosas también se van aprendiendo. Creo que sobre todo fue inoportuno abrir el mercado de porcinos la semana pasada como un gesto a la llega del vicepresidente (Mike Pence). En política comercial no hay gestos, hay cosas constantes y sonantes; los gestos se pueden dar en la política, pero en la política comercial es una estricta negociación en términos de qué gana y qué pierde un país. Esto es un tema para llevarlo a la Organización Mundial de Comercio, claramente es una controversia. Me parece que Argentina manejó mal el tema técnico. 

¿Este problema no perjudicaría al mercado mundial? Argentina va a tener que insertar su biodiésel en el mercado sí o sí y eso podría provocaría que el precio se desplome...
Yo creo que por suerte el mundo está creciendo, por suerte Estados Unidos no es el único comprador. Esto es lo que nos va a obligar a ingeniárnosla más para buscar otros mercados. Yo digo siempre que Argentina está muy concentrada en venderle a Estados Unidos y Europa y hoy el mundo es mucho más multipolar. En particular, Argentina tiene que prestar mucha más atención a Asia. Cuando le prestamos atención a Asia lo hacemos en China solamente, pero no vemos países que están en desarrollo intermedio como Malasia, Indonesia, la India. Son todos mercados enormes que están creciendo al 7% anual. Por suerte hay demanda mundial por lo tanto no necesariamente tiene que haber una caída de precios con este impacto que está teniendo anti dumping de los Estados Unidos.

Al principio comentó lo importante que es el consumo y durante el primer año y medio de Cambiemos registró una caída constante. ¿Por qué pasó esto? ¿Fue un error del Gobierno o fue una estrategia?
Siempre trato de ver las cosas desde las buenas intensiones. Cuando uno le pregunta al presidente como es su proceso de toma de decisiones, él dice “yo sigo al filósofo Mostaza Merlo, paso a paso”. Con lo cual, si uno ve el proceso de toma de decisiones ve que el Gobierno las fue tomando sin una visión integral, no ha mirado las tres ruedas de la economía. No ha mirado en conjunto el consumo, la inversión y sector externo. Fijate que el Gobierno puso mucho énfasis en la inversión y yo creo que un país para que realmente sea sustentable tiene que tener los tres motores funcionando. Primero se resolvió el cepo cambiario, después vino el tema tarifas, después los holdouts, blanqueo. Fue paso a paso y ahí no estaba el tema consumo. Voy a esta visión particionada de la economía. Esto no es gradualismo o shock es integralidad versus parcialidad. Uno puede ir viendo la realidad de manera parcial y resolviendo los problemas de a uno o ir resolviendo en su integralidad. Hay algunos que pensaban que la manera de vencer a la inflación era con recesión. Esta visión del paso a paso llevó a que el consumo fuera resagado y se le diera prioridad a la inversión y lamentablemente terminó privilegiando a la inversión financiera. Fijate que recién la inversión productiva la empezás a ver en algunos de estos sectores donde tuvieron incentivos. En esto le doy altas marcas al Gobierno porque le ha devuelto solidez y robustez al Banco Central, que la había perdido en los últimos cinco años del kirchnerismo. Por lo tanto, el Banco Central ha dejado de ser el financiador o la chequera del Gobierno, en eso ha sido muy firme tanto el presidente del Banco Central (Federico Sturzenegger) como el propio presidente de la Nación.

¿Como se ataca la inflación?
Mi visión es que a la inflación hay que atacarla de manera multicausal con distintas herramientas. Tiene que haber una convergencia del gasto público, la recaudación, la emisión monetaria y la política de ingresos, todas tienen que converger hacia un mismo número y por eso es que la meta del 12 al 17% que se ha puesto el Banco Central no va a ser cumplida. Esto está demostrando que con un solo instrumento no se puede dominar un problema que está muy enrraizado y con causas múltiples.

¿Qué debe hacer Argentina con el sector industrial? ¿Apoyar a las industrias que son competitivas o intentar desarrollar todas? El país no puede competir con los gigantes asiáticos en indumentaria y calzada, por ejemplo...
Está claro. Primero tiene cuatro jinetes del apocalipsis en términos del peso en los sectores productivos. Primero son los costos impositivos que tienen las industrias; segundo, son los impuestos al trabajo; tercero, el costo del crédito, la tasa de interés es carísima; y cuarto, el costo de transporte, la logística. Argentina tiene que trabajar en cómo ampliar su base de tributación, bajar la economía informal y eso va a permitir bajar los impuestos, bajar los impuestos al trabajo e invertir en infraestructura. Hay mucho que hacer en lo productivo para que Argentina sea competitiva. Está claro que Argentina no va a competir contra la masividad de las empresas asiáticas, ellos tienen un modelo de salarios bajos que nosotros no tenemos. Lo que tenés que hacer es agregarles inteligencia y diseño.

Salta y el NOA tienen índices muy desfavorables en cuanto al empleo en negro, desocupación y pobreza. ¿Qué deberían hacer los que gobiernan para tratar de revertir esa situación?
Mi visión es ir a lo clásico. Para revertir la pobreza hay que generar trabajo y de toda índole. Lo que tenemos con el NOA es que ha quedado muy desenganchado de todo el resto del país en términos de transporte. No tenemos buenas vías de comunicación, son ineficientes, son caras, el transporte de un container desde Salta hasta Rosario cuesta más que llevarlo desde Rosario a Rotterdam o Shangai, con lo cuál ahí te está diciendo que se necesita inversión en vías férreas. Eso es ayudar a que Salta tenga mayor integración productiva, no terminar solo produciendo maíz, sino toda la cadena de valor para poder vender productos elaborados. Hay por supuesto incentivos que pueden fijarse a nivel provincial también desde el punto de vista impositivo. Creo que hubo un intento que se quedó un poco en los papeles: lo que iba a ser el Plan Belgrano lamentablemente se quedó en grandes anuncios, pero la cosa va por ahí. Hay que integrar al NOA y el NEA porque cuando uno mira las necesidades básicas insatisfechas, los niveles de pobreza, de desigualdad en términos de distribución del ingreso, tenés problemas semejantes y son dos áreas que están como desintegradas desde el punto de vista estructural, de transporte y productivo. Allí debe haber planes conjuntos de Nación y provincias para poder desarrollar más infraestructura y poner a la gente a trabajar. 

Con los recursos naturales solamente no se puede...
No, y además creo un poco de lo que se ha visto en el NOA que nos hemos quedado solo en los recursos naturales. Nos hemos quedado en el campo y en la minería, pero no en la evolución hacia cadenas de valor que estén aquí. Acá está muy bien el maíz, muy bien la soja pero después no hay industrialización de eso. ¿Por qué no se generan incentivos para que haya un industria porcina o de pollos? Para eso no hay otro secreto que bajar impuestos a aquel que se radica acá. Hay que atraer a distintas industrias alimenticias para venir acá a Salta. 

¿Qué expectativas económicas ve para el resto del año y 2018?
Hoy por hoy estamos más como una Argentina heterogénea en el sentido de que si seguimos con más de lo mismo vamos a tener una Argentina que crezca al 3%, eso significa que va a haber sectores que van a estar muy bien y otros que no. Entonces el desafío es que sea un país integrado, que el NOA no quede aislado del resto del país y no sean solamente manchones en la Argentina a los que les va bien. Por suerte, no veo una Argentina que caiga en una crisis, pero creo que tenemos la oportunidad para generar un nuevo arranque y proceso de crecimiento sostenido.

 

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