Un productor tabacalero denuncia irregularidades en una expropiación

Un productor tabacalero denunció que el Gobierno provincial expropió parte de su tierra para una obra que se concretó en condiciones absolutamente irregulares. Ocurrió en la finca Villa Angélica, de Rosario de Lerma.

"Junto con mi padre, Porfirio, quien tiene 77 años, somos productores tabacaleros. El Gobierno provincial expropió dos hectáreas de nuestro campo, ubicadas casi en el medio, para hacer un reservorio de agua que evite que ésta entre al pueblo sino que drene, pero la obra no se concretó en las condiciones que correspondían. Se hizo todo mal", manifestó a El Tribuno Marcelo Colque.

Debido a las intensas lluvias y tormentas "desde Quijano viene el caudal fuerte y aquí se inunda todo, entonces el Gobierno quiso hacer una represa que retenga el agua para que luego se distribuya por acequia", explicó.

El decreto de expropiación fue publicado el 30 de marzo de 2017 en el Boletín Oficial.

Según consta en la denuncia de la familia afectada, radicada el 24 de noviembre de 2017 en contra de la empresa Ceosa y caratulada como turbación de la posesión, las dos hectáreas de superficie expropiada para la obra fueron delimitadas con cal, pero los obreros cavaron con maquinarias a más de tres metros de profundidad y acopiaron el material extraído al lado. Es decir, que usufructuaron los laterales a lo largo de 50 metros, ocupando tierras que no son objeto de expropiación.

Esos espacios también son utilizados para el tránsito permanente de maquinarias. Y a eso se suma que otra superficie igual a la expropiada fue empleada para la acumulación de escombros, cuyo volumen supera en altura los tres metros, según consta en la presentación penal.

Burocracia

"Extrajeron toneladas de árido y las colocaron fuera de las hectáreas expropiadas. En la denuncia planteamos la necesidad urgente de que saquen ese material pero no hubo respuesta. Dijeron que ya lo iban a hacer. Hay burocracia de la Justicia, cuyas oficinas están a solo mil metros de distancia. No hay celeridad. Una vez nos habían respondido que Criminalística no mandaba los informes. Luego dijeron que les demos el tiempo necesario y así siguen pasando los días y no hay respuesta. Es importante que den una solución antes de que avance la época estival porque, con las lluvias, será peor", aseguró Marcelo Colque.

Como si fuera poco, "la empresa a cargo puso una zaranda y separó el material que habían sacado del reservorio, ripio y arena, para su provecho. Todo dentro de mi propiedad. Me siento usurpado. El único camino que tiene la finca también está ocupado por ellos, que alegaron que tienen permiso de la Provincia pero no es así. Si bien tienen un derecho por ley para hacer uso del objeto de expropiación, eso no implica que puedan pasar por otra propiedad privada. De todas maneras lo hicieron igual", sostuvo Marcelo Colque.

"Inoperancia"

"El Gobierno no tuvo en cuenta que el reservorio se alimenta con un canal. Hubo inoperancia. Nunca hicieron la expropiación para eso. No contemplaron el acceso del agua, lo cual es totalmente absurdo. Hicieron una plataforma de cemento cerca de la represa, sin autorización alguna. A la represa no le ingresa el agua, en consecuencia, no cumple ninguna función para este período estival", añadió.

La situación se agravó luego. "Pretendieron tocar mi plantación de tabaco. Al lado del reservorio, yo tengo mi plantación y querían pasarle por encima, así que recurrí a profesionales y fui a la Justicia. Siento que tengo una cantera metida en mi campo", dijo Marcelo Colque.

En la denuncia, los damnificados pidieron que la Fiscalía Penal de Rosario de Lerma se constituya en el lugar e intime a los responsables a cesar en la turbación.

"Se pudo parar la obra pero necesitamos con urgencia que saquen las miles de toneladas de tierra que dejaron y que nos reparen el daño causado. Todo esto que me pasó es propio del avasallamiento de la Provincia a la propiedad privada. Hoy te expropian y a nadie le importa nada", finalizó Colque.

Un problema histórico

Las inundaciones en Rosario de Lerma son un problema histórico. El 5 de enero pasado, por la tarde, una fuerte tormenta provocó un corte de luz y los pobladores de la zona quedaron aislados, ya que la ruta 23 de Cerrillos a Rosario estaba cortada en tres tramos por la acumulación de agua.

La ruta 36, conocida como el camino a La Florida, también quedó totalmente anegada. Tampoco se podía salir por Quijano, porque las calles de los barrios del norte de la ciudad estaban cubiertas de agua. Plantaciones de tabaco también fueron afectadas por la cantidad de granizo que cayó ese día.

Sin planificación

“Nos inundamos y seguiremos así cada vez que haya tormenta. La obra de la represa no fue correctamente planificada. El Gobierno no contempló el ingreso de agua. A esta inoperancia la pagaremos nosotros porque seguiremos sufriendo cada vez que haya una tormenta fuerte”, dijo un vecino de

Rosario de Lerma. “Ahora tendrán que volver a expropiar para construir el conducto pero recién podrán hacerlo en marzo después de la feria judicial”, añadió.

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