Tartagal
Sentido homenaje al querido Iván "Chaleco" Issac
Amigos y compañeroslo recuerdan como el gran deportista y ser humano que fue.

Iván Rudecindo Issac, más conocido como "Chaleco", falleció el pasado 22 de noviembre luego de una penosa enfermedad, pero su ausencia física, que tanto lamenta el ambiente futbolero de Tartagal, no será impedimento para que sus amigos y sus compañeros en el deporte lo sigan recordando como el gran deportista y ser humano que fue.

"Chaleco" nació en Villa Saavedra y debutó en el club de su barrio con tan solo 14 años. Al cumplir los 15 se coronó campeón provincial con el Club Old Boys. Los años siguientes transcurrieron para él integrando equipos de la Liga del Bermejo, aunque también tuvo un paso un tanto efímero por Juventud Antoniana de Salta. En esos años fue ternado como el deportista del año en Salta. Llegó a Buenos Aires, más precisamente a Racing Club de Avellaneda, y finalmente recayó en Independiente, pero decidió regresar a Tartagal porque el desarraigo le pegó duro; extrañaba tanto a los suyos que el muchachito decidió volverse. De regreso en su pueblo "Chaleco" Issac se puso al hombro la responsabilidad de sacar campeones a varios equipos, como los representativos de Misión Cherenta, Tomás Ryan, Villa Saavedra y Villa Gemes en diferentes categorías y campeonatos. El Club Transporte de General Mosconi y Social Vespucio tuvieron la dicha de contar con "Chaleco" como entrenador.

Jugó en el equipo juvenil de Tartagal disputando partidos que para los aficionados al fútbol resultan inolvidables, como aquel contra Argentino Juniors, y tuvo un partido memorable en los años '90 en la cancha de la Federación, vistiendo los colores del Club Social Vespucio contra Independiente de Avellaneda. Issac es para el norte un emblema deportivo porque con su fútbol demostró que con compromiso, responsabilidad y amor al deporte se alcanzan los objetivos. El pasado 22 el equipo Los Burreros, del que formaba parte con 51 años de edad, sufrió la pérdida de un amigo, del ídolo que en los últimos años, en la escuela local de fútbol Fuitar, les transmitió a muchas nuevas generaciones el amor por el deporte.