Un caso de "película" se ventila en la Justicia penal de Salta

El juicio a joven de Rosario de Lerma, acusado de "tentativa de homicidio calificado" y otros delitos conexos en perjuicio de su expareja", adquirió un insólito vuelco con la declaración de la víctima o supuesta víctima, quien reconoció que por cuestiones de celos, de manera compulsiva, mintió los graves hechos de violencia familiar que denunció. Este caso había tenido gran repercusión a nivel provincial y nacional, el año pasado, cuando Roberto Daniel Rodríguez (a) "Chato", de 32 años, se convirtió en el hombre más buscado del país y por el que se ofrecieron recompensas para ubicarlo.

Su pareja, Nancy Elizabeth Manzaraz, denunció a Rodríguez por las graves lesiones con armas blancas que sufrió el 1 de julio de 2017. Luego de ser catalogado como un hombre de "extrema peligrosidad", los vecinos de Rosario de Lerma realizaron marchas para exigir protección a las mujeres golpeados e incluso cuestionaron duramente a la policía local por no haber protegido a Manzaraz luego de las sucesivas denuncias que la mujer había presentado contra el "Chato".

El miércoles pasado comenzó el juicio a Rodríguez en la Ciudad Judicial y contra todo lo que se preveía, Manzaraz dejó paralizados a todos con su insólito testimonio. La mujer reconoció que mintió sobre los sucesos de violencia que venía sufriendo, sobre todo el ataque donde resultó apuñalada, el 1 de julio del años pasado. En este marco Manzaraz aseguró que ella misma ayudó a Rodríguez a fugarse para evitar que lo detuvieran. Con ello no solo puso en evidencia que incurrió en el delito de falsa denuncia, sino que se convirtió en cómplice necesaria de la huida del hombre al que la policía lo buscó durante más de un mes hasta que logró atraparlo.

El fiscal Pablo Rivero le consultó sobre las denuncias de violencia familiar previas al 1 de julio que habían motivado la exclusión de hogar de su concubino. Manzaraz asumió que había mentido todo, al tiempo que reconoció que pese a la consigna policial que le habían asignado, ella permitía que Rodríguez ingresara a su domicilio en forma subrepticia.

Tras incurrir en numerosas contradicciones respecto a lo denunciado, Manzaraz señaló que movida por los celos faltó a la verdad sobre las lesiones que sufrió y que armó todo un plan para acusar a Rodríguez. Dijo que las numerosas heridas de arma blanca que presentaba en su cuerpo fueron provocadas por ella misma. Como para darle mayor entidad a sus dichos, la mujer reconoció que luego de ese hecho, siempre se mantuvo en contacto con el hombre, incluso lo ayudó a huir al sur del país, donde fue detenido. De sus dichos surge que ella sabía donde estaba viviendo Rodríguez y ocultó esa información a la policía. Además, ante el riesgo a que se encontraba expuesta, la Justicia le asignó una custodia permanente en su domicilio.

En la audiencia del miércoles, luego de escuchar los cargos en su contra, Rodríguez manifestó ante el Tribunal de Juicio que no iba declarar. Sin embargo, luego de escuchar el testimonio favorable de Manzaraz cambió de opinión. El imputado minimizó las acusaciones y atribuyó a los celos de la mujer los constantes conflictos en la pareja. Explicó que esto sucedió por una relación extramatrimonial que él había mantenido con otra mujer. Rodríguez negó haber atacado con un arma blanca a Manzaraz el 1 de julio y señaló que ante un fallido intento de quitarse la vida huyó al sur del país, donde luego se reunió con su pareja y los tres hijos de ambos "para comenzar de nuevo".

Respecto a las denuncias previas al 1 de julio, sostuvo que son mentiras, que nunca la agredió, que Manzaraz comenzó con las denuncias por los celos y que por ello le prohibieron acercarse a ella. Sin embargo -apuntó- 7 días después la mujer le pidió que regresara al hogar y que lo hacía cuando el policía que custodiaba la vivienda se retiraba. "Antes yo tenía una amante y cuando mi esposa lo descubrió hubo agresiones y ella terminó detenida con una prima", contó Rodríguez.

El imputado sostuvo que la mujer estaba enferma de celos y que por esta situación lo denunciaba en forma permanente por hechos que no tenían nada que ver con la realidad, como ella lo reconoció.

Una de las tantas marchas que se hicieron en apoyo a Manzaraz.

“Ella estaba conmigo el día que me detuvieron en el sur”

Rodríguez declaró que cuando él huyó a Santa Cruz la mujer lo siguió.

El “Chato” Rodríguez reforzó sus dichos con una frase patética: “El día que me detuvieron en la provincia de Santa Cruz ella estaba conmigo”. Lo dijo luego de efectuar un pormenorizado relato de lo que sucedió el 1 de julio del año pasado, cuando Nancy Elizabeth Manzaraz resultó herida con armas blancas en su vivienda de Rosario de Lerma.

 “Aquel día ella me mandó un mensaje para que vaya a la plaza a buscar a las chicas y me dijo que nos veamos a la noche en la casa”, explicó. Dijo que alrededor de las 18 buscó a sus hijas y que Manzaraz le entregó las llaves de la casa y lo citó para las 21.30 o 22. Contó que esa noche discutieron y que la mujer comenzó a lesionarse con un cuchillo y a proferir fuertes gritos. Según Rodríguez, en ese momento no supo qué hacer y que él tomó otro cuchillo con el que intentó quitarse la vida. 

El “Chato” indicó que al enterarse de que había sido denunciado se ocultó en fincas de la zona, pero que siempre estuvo en contacto con su pareja a través del celular de su madre.

“Usábamos distintos chips para comunicarnos. Yo anduve escondiéndome y ella me dijo que estaba arrepentida y que había arreglado todo para que me vaya a la provincia de Santa Cruz”, dijo. Y ante la sorpresa de todos agregó: “Ella me siguió hacía allí y cuando me detuvieron en el sur, ella estaba conmigo ese día”.

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Sección Editorial

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