Astronomía
SpaceX lanzó el cohete más poderoso del mundo a Marte con un Tesla a bordo
El Falcon Heavy de SpaceX, despegó con éxito este martes en su muy esperado vuelo de prueba, con el coche Tesla rojo del magnate Elon Musk a bordo, hacia una órbita cercana a Marte. 

El cohete más poderoso del mundo, el Falcon Heavy de SpaceX, despegó con éxito este martes en su muy esperado vuelo de prueba hacia una órbita cercana a Marte.

Con el lanzamiento, la compañía privada estadounidense SpaceX, dirigida por el magnate de Silicon Valley, Elon Musk, ha dado otro paso enorme en su estrategia de conquista del mercado aeroespacial. El lanzamiento tuvo lugar en Cabo Cañaveral. El cohete Falcon Heavy, el más poderoso en activo del mundo, con una capacidad de carga de 64 toneladas. En este primer vuelo de ensayo el Falcon Heavy ha transportado un material simbólico: un descapotable color rojo de Tesla, la firma fabricante de coches eléctricos de Musk. Al volante iba un maniquí vestido de astronauta.

La nave despegó del Centro Espacial Kennedy desde la plataforma 39 A, la misma infraestructura de la que salieron los cohetes del programa Apolo 11 camino a la Luna (1961-1972) y el primer transbordador espacial de la NASA en 1981. El Falcon Heavy es la nave con más capacidad de carga desde el cohete Saturno V, que se usó precisamente para viajes del Apolo y que podía cargar el doble que el nuevo cohete de SpaceX. El récord histórico, por lo tanto, permanece sin batir.
Gritos y vítores estallaron en la base de Cabo Cañaveral, Florida, cuando el enorme cohete encendió sus 27 motores y surcó el cielo azul sobre la misma plataforma de lanzamiento de la NASA, que sirvió como base para las misiones estadounidenses a la Luna hace cuatro décadas.


"Wow, ¿vieron eso? Fue increíble", dijo la comentadora de SpaceX, Lauren Lyons, mientras los aplausos retumbaban en el centro de control.

Con el Tesla rojo de Musk a bordo y un maniquí con un traje espacial, el ensayo del enorme cohete capturó la imaginación del mundo.

Cuando llevaba dos minutos de vuelo, los dos cohetes propulsores se separaron y regresaron hacia la Tierra, aterrizando perfectamente en vertical, uno junto al otro, según mostró SpaceX en una transmisión en vivo.


"Los Falcon aterrizaron", dijo Lyons.
Un tercer propulsor debe aterrizar en una plataforma marina.

Sobre el cohete

El Falcon Heavy consiste en tres cohetes Falcon –el modelo que venía usando SpaceX– ensamblados. Los dos laterales sirven como aceleradores y durante el trayecto se despegan para que el central siga con su impulso hasta dejar la carga en el espacio. En el ensayo de este martes los laterales se separaron a los dos minutos y medio del despegue y medio minuto más tarde la cápsula con el vehículo dentro se liberó del cohete central con su muñeco –apodado Starman,por la canción de David Bowie–. Los cohetes impulsores regresaron a una plataforma en Cabo Cañaveral. También estaba previsto que el cohete central aterrizase de vuelta en el océano Atlántico en un plataforma marina teledirigida.

El Falcon Heavy mide 70 metros de alto –como un edificio de 23 plantas– y tiene 27 motores con una fuerza de empuje de más de 2.500 toneladas, equiparable a la de 18 aviones Boeing 747. Su capacidad de carga dobla la del cohete más poderoso que había hasta ahora, el Delta IV Heavy de la United Launch Alliance (ULA, una empresa conjunta de Lockheed Martin y Boeing). El coste de un viaje del Falcon Heavy según SpaceX es de 90 millones de dólares, una cuarta parte de lo que hay que pagar por uno del Delta IV Heavy.

El magnate Elon Musk

Con este avance tecnológico la empresa de Musk da un golpe en la mesa en el mercado aeroespacial mostrándose como la firma capaz de transportar más carga a menor coste para clientes tan poderosos como la NASA, las empresas de satélites de telecomunicaciones o el Ejército de EEUU.

El sueño de Musk es convertir el negocio del transporte aeroespacial en algo tan lucrativo que permita costear su proyecto más ambicioso: llevar al ser humano a Marte y colonizar el planeta rojo.

El lanzamiento, previsto para la una y media hora local, se retrasó debido al viento. Las cuatro de la tarde era la hora límite fijada para realizar la operación.

Este lunes Musk, consciente de la dificultades que planteaba el lanzamiento, decía que ya se quedaría satisfecho si el cohete "se separa de la plataforma de lanzamiento y no la hace estallar en mil pedazos". Los ingenieros estaban especialmente preocupados por el momento en que se los cohetes laterales se apartasen del central. Musk dijo: "Será un éxito excitante o un excitante fracaso". Finalmente fue lo primero y SpaceX se asienta a la cabeza de la nueva carrera aeroespacial.

Fuente: El País y agencia NA.