Más que una cuestión de honor

La madre de las batallas. Tratar de minimizar una histórica gran final como la que se jugará esta noche entre Boca y River en Mendoza es tan utópico como juntar a los barrabravas xeneizes y millonarios en un “retiro espiritual”.
No es una final. Es la gran final. Un partido que marcará un antes y un después, en un líder de la Superliga con mucha historia, pero con un juego actual que deja mucho que desear y otro gran equipo que se desinfló en poco tiempo después de haber ganado todo.
Dos realidad opuestas, pero en lo futbolístico similares. Y ninguno de los dos querrá perder, y si bien cargan mucha historia de triunfos y obtención de campeonatos, siguen mirando “de cerca” la única final que disputaron en aquel 22 de diciembre de 1976, en donde un gol hasta considerado “fantasma” del “Chapa” Suñé sorprendió a Fillol y dejó al River de Ángel Labruna con las manos vacías. Venganza o paternidad, esa es la cuestión, por la que estarán pendiente millones de argentinos y que paralizará a todos un país. El día después... otro tema.
 

¿Qué te pareció esta noticia?

Temas

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...