Fin para los jefes de la  lluvia de cocaína  protegida por un juez

El martes 20 se conocerán las sentencias sobre la banda de Claudio "Gallo" Andrada, sindicada como una de las mayores transportistas de cocaína en el país de todos los tiempos.

El juicio se extendió por más de un año, al comprobarse que el exjuez federal de Orán, Raúl Reynoso, había armado un entramado legal de nulidades para beneficiar al transportista y a su gente.

  Claudio "Gallo" Andrada

La mayoría de sus integrantes cayeron en el operativo "Octubre blanco", en 2013, luego de que la Justicia Federal secuestrara más de una tonelada de cocaína. Según la investigación, Claudio "Gallo" Andrada traía la droga de Bolivia a través de narcovuelos y tenía ramificaciones en Salta, Tucumán, Entre Ríos, Santa Fe, Catamarca, el norte del Gran Buenos Aires y España.

El principal enlace para hacer las negociaciones con los proveedores bolivianos era un uruguayo, que cayó en Coronel Bogado. Luego de varios operativos la banda cayó finalmente por el transporte de 583 kilos secuestrados en la ruta 9, provincia de Córdoba, que tenían origen en una finca privada de Las Lajitas, Salta, donde había sido arrojada.

En esa investigación la jueza Sandra Arroyo Salgado, junto a la fiscalía federal, descubrió esa ruta y esa modalidad.

Inmediatamente, el exjuez federal Reynoso presentó una investigación que databa de 2009, en la que tenía a la banda del "Gallo" Andrada como protagonista.

En ese operativo había secuestrado 5 kilos de cocaína.

Fue en ese momento que se decidió que el juicio oral se llevara a cabo en Salta. Sin embargo Reynoso quedó detenido por cobrar coimas a narcos para ser liberados.

La causa de 2009 que había anexado Reynoso en el expediente de la banda del Gallo probó, por los dichos de un comandante de Gendarmería, que la causa estaba armada. Además, descubrieron fotos de pistas clandestinas que nunca fueron incorporadas al expediente.

Allí también se supo que el rol del uruguayo detenido en la causa fue fundamental, ya que el mismo era el único que negociaba con los siete proveedores bolivianos, además de Andrada, es decir conocía o conoce personalmente a los "capos" de la cocaína.

Luego del escándalo por el armado de un expediente trascendió que ya en la investigación de la jueza Arroyo Salgado se había revelado que no era la primera vez que el exjuez Reynoso ayudaba al santiagueño Andrada.

Tras su detención en octubre de 2013 se puso en evidencia la logística que usaba la banda.

La cocaína ingresaba con avionetas que aterrizaban en pistas clandestinas, después directamente "bombardeaban" el monte con droga empaquetada.

El perfil

En 1996 el "Gallo" Andrada tenía 27 años y cayó detenido con 40 kilos de cocaína. En 2009, en el Juzgado Federal de Orán se inició un expediente tras una denuncia anónima que daba cuenta del tráfico de cocaína desde Bolivia en avionetas que aterrizaban en Salta y Santiago del Estero. Por ese tiempo los investigadores sindicaban como máximo responsable del tráfico a un tal "Gallo", el transportista.

En marzo de 2010 se conoció que Andrada vendía droga en el país y en Europa.

Con este perfil llegó el encartado como jefe y organizador del transporte agravado de estupefacientes. El fiscal Carlos Amad pidió 19 años de prisión para el "Gallo" y 14 para sus secuaces. El tribunal escuchará los alegatos de los defensores, que aún no lo hicieron, y dictará sentencia el martes 20.

Creaban nulidad en el origen de una causa

El caso que juzga el tribunal compuesto por los jueces Federico Santiago Díaz, Mario Marcelo Juárez Almaraz y Marta Liliana Snopek, del Tribunal Oral Federal, mostró otra vez el rostro de los arreglos anteriores a las causas, es decir armar o provocar nulidades exprofeso para que en el futuro esas nulidades o fallas procesales pudieran beneficar a los jerarcas de la cocaína y otras causas federales.
Una de estas pruebas y que llevaron a la nulidad algunas resoluciones dictadas por el juez Reynoso y que postergaron la consecución del juicio durante meses están en algunos mails entre comandantes de la propia Gendarmería. Uno de ellos dice:
“Hola Daniel. Te adjunto el posible texto de la denuncia anónima que enviaremos por email para comenzar el trabajo. Evalualo con el Dr. Reynoso”. El texto pertenece a un correo enviado por el comandante F. B. a su colega Daniel C. el miércoles 16 de septiembre de 2009.
“También pensé en hacer un escrito para que vos lo presentes con tu firma, como obtenido de un análisis, pero a futuro nos pueden objetar de donde obtuvimos los números telefónicos, que son muy precisos. 
Quizá la fuente de donde provienen sea el origen de una futura nulidad. 
A un anónimo nadie lo objeta”, le dice B. a C. en el correo electrónico secuestrado y que es de público conocimiento.

 

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...