Indec
“Está totalmente garantizado el secreto estadístico”, dijo Abel Mendilaharzu
El Tribuno Campo entrevistó a Abel Mendilaharzu, director de la Delegación NOA del Indec.

Por Gonzalo Teruel y Belisario Saravia Olmos

Aunque parezca mentira, desde hace más de 15 años el país no tiene datos estadísticos confiables sobre el principal sector de su economía: el agropecuario. Pero eso cambiará este año cuando la conducción del Indec -encabezada por Jorge Todesca y de la que participa el salteño Abel Mendilaharzu- lleve adelante un nuevo Censo Nacional Agropecuario para actualizar la información de 2002, tras las malogradas experiencias censales de 2008 y 2014, cuando el organismo estadístico oficial estaba intervenido por la sombra del entonces secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

Entrevistado por los periodistas Gonzalo Teruel y Belisario Saravia Olmos en el programa “Claves del Campo”, que emite Radio Salta, Mendilaharzu, director de la Delegación NOA del INDEC, explicó cómo se desarrollará el censo que comenzará el 15 de septiembre y garantizó que la información obtenida “será utilizada, tal como marca la ley, con fines estadísticos”.

¿Cómo está el Indec?, ¿se encuentra en condiciones de realizar un censo agropecuario y relevar casi 200 millones de hectáreas?

El Indec pasó por una etapa muy grave de intervención, que todos conocemos, por eso la conducción que tomó las riendas de diciembre de 2015 declaró la “emergencia estadística”. El primer objetivo fue restablecer el calendario de estadísticas básicas del país y producir un índice de precios para saber de cuánto es la inflación y la pobreza, por ejemplo. A partir del 2017 se empezaron a priorizar cuáles eran los relevamientos en los que más necesidades había y llegamos a este 2018 con el tiempo necesario para hacer el Censo Nacional Agropecuario que, después del Censo de Población, es el más complejo de hacer debido a la gran extensión del país.

Se van a relevar 190 millones de hectáreas.

Sí, vamos a cubrir todo el territorio y, por ejemplo, en Salta y Jujuy tendremos que hacer cobertura a lomo de mula para llegar a todas las explotaciones agropecuarias.

¿Cómo se preparó el territorio para este operativo?

Lo primero que se hizo fue delimitar las zonas de exclusión, es decir, las zonas urbanas y determinar cómo se hará el “barrido”, porque desde 2002 -que es la última referencia confiable- la producción agropecuaria cambió mucho. Por ejemplo, habrá que censar en Buenos Aires, Rosario, Córdoba y las capitales de provincia porque allí están asentadas muchas (medianas y grandes) empresas.

En las zonas periurbanas también tendrán que hacer el barrido censal.

Sí y justamente uno de los grandes problemas que tenemos para recabar información agropecuaria está en ese sector dedicado a la horticultura. En Salta, donde la producción hortícola es muy fuerte y de hecho es uno de los principales abastecedores del Mercado Central de Buenos Aires, también tenemos problemas para recabar información por la alta informalidad del sector. La producción ganadera y la agricultura extensiva son más accesibles para la toma de datos.

En el pasado reciente, frente a la intervención kirchnerista del Indec, los productores temían que la información brindada fuera cruzada con AFIP o el Ministerio de Trabajo y no querían responder. ¿Pueden confiar que ahora la información será utilizada exclusivamente con fines estadísticos?

Absolutamente! Así lo marca la ley y así va a suceder. Está conducción del Indec devolvió a la sociedad lo que se llama el “contrato estadístico”, que tiene 2 partes: el informante que colabora con información fidedigna y el informado que trabaja esos datos para que sirvan a fines útiles.

Tanto tiempo sin información oficial tiene, de algún modo, algo positivo y es que nos hemos dado cuenta de la importancia de tener datos confiables. Los productores son conscientes de la importancia de tener buena información.

Se va a respetar el secreto estadístico consagrado por ley. El censista que recoja la información va a tener una tablet con información codificada, con claves de seguridad y encriptada. La información que allí se registre no corre ningún riesgo de ser filtrada porque, por ejemplo, si el censista pierde su tablet nadie puede acceder a su contenido.

El Indec garantiza la custodia de la información, que está exenta de ser compartida con la AFIP o el Senasa. 

¿Se tomará información nueva en relación al Censo 2002, como por ejemplo sobre biocombustibles o agricultura de precisión?

Sí, una de las novedades que diferencian a este operativo es la incorporación de pequeños valores agregados que se dan dentro del área de explotación como, por ejemplo, los biocombustibles. De 2002 a la fecha cambió mucho la dinámica de la producción.

¿Quién debe responder al censista?

Antes del censo propiamente dicho se enviarán notificaciones avisando la visita del censista. Buscamos informantes “claves”, que tengan conocimiento e información de la producción que se realiza en el establecimiento. En algunos casos responderá el propietario, pero en otros el encargado o profesional a cargo que, incluso, pueden ser más de uno. Por ejemplo, en un campo mixto con agricultura y ganadería pueden responder las personas encargadas de cada una de esas actividades.

Sabemos que el censo le tomará tiempo a quien responda, por eso buscamos que no sea muy extenso el formulario. Ya se hicieron pruebas piloto y se confirmó que si hay variadas explotaciones dentro de un mismo establecimiento será un poco más extenso, pero, en cualquier caso, con la ayuda de la tecnología digital (y la tablet cargada con formularios predeterminados del tipo mutiple choise) se hará más rápido que en el pasado cuando las planillas se llenaban a mano.

La tecnología digital agiliza el procedimiento y minimiza el margen de error.

¿Quiénes serán los censistas?

El lanzamiento oficial del CNA 2018 será el próximo 18 de abril en Rosario, Santa Fe. A partir de allí se realizará una intensa campaña de difusión y se realizarán reuniones de trabajo mensuales y capacitaciones permanentes con todas las organizaciones agropecuarias del país para presentar los detalles del operativo. Por su enorme dimensión, 190 millones de hectáreas a relevar, este es un trabajo en equipo. El Indec firma convenios de cooperación (y asegura los recursos necesarios) con los organismos provinciales de Estadísticas que contratan un coordinador, jefes para cada zona, supervisores, censistas y auxiliares de censistas. El personal será en su mayoría del INTA y otros organismos y entidades relacionados a la actividad agropecuaria, porque una de las claves del éxito del operativo es conocer la zona a recorrer.

¿Cuánto tiempo durará el operativo?

El censo se extenderá durante un par de meses: comenzará el sábado 15 de setiembre y terminará el martes 30 de octubre.

Seguramente, el uso de la tecnología digital permitirá tener resultados más rápido que cuando se utilizaban las planillas de papel.

Efectivamente, al usar un sistema informático los datos se obtendrán mucho más rápido que en censos anteriores y a las pocas semanas de terminado el censo se conocerán los primeros datos como, por ejemplo, cuántas explotaciones agropecuarias existen en el país. Los resultados definitivos no demorarán mucho, desde el Indec no queremos adelantar una fecha precisa, pero estimamos que durante el 2019 podemos ir comunicando importantes avances.